domingo, 19 de xaneiro de 2020

La vida de miles de gallegos en frías aguas de Terranova

El Auditorio de Padrón acoge, la proyección de 'Arte al agua', un interesante documental sobre la flota bacaladera vasca que pescaba en Canadá en los años 50 y 60 // Dos testigos relatarán la crudeza de aquella realidad

FOTO: Arte al AguaFOTO: Arte al Agua
ARTURO REBOYRAS

Seguro que no son pocos, sobre todo en las comarcas de O Barbanza y Muros-Noia, quienes han oído historias acerca de la pesca del bacalao en las frías aguas de Terranova. Algunos incluso lo habrán vivido en sus propias carnes. Corrían los años cincuenta y sesenta del siglo pasado cuando el barrio de Trintxerpe, a caballo entre los ayuntamientos vascos de Donostia y Pasaia, se convertía en la quinta provincia gallega. Allí emigraron miles de familias da terriña en busca de un trabajo en la flota bacaladera, que tenía su principal base en el puerto de Pasajes, un lugar que forma parte de la historia de vida de muchos gallegos. Desde este punto embarcaban en alguna de las múltiples parejas de pesqueros vascos para cruzar el Atlántico Norte; eternas mareas en las que se tenía que hacer frente a las condiciones más extremas.
Pero, ¿cómo era el día a día de aquellos marineros en las congeladas aguas de Canadá? La respuesta (gráfica) a esta pregunta la ofrece Arte al agua, bacaladeros en Terranova, un magnífico documental dirigido por Olivier van der Zee y producido por Sincro Produccións, que cuenta con ocho nominaciones a los premios Goya de 2020. La cinta recoge imágenes y vídeos inéditos de la experiencia de miles de pescadores gallegos que durante décadas vivieron una situación terrible en la mar y alejados de sus familias.
Además, también incluye el testimonio de algunos de los protagonistas de aquellas conmovedoras escenas, tanto marineros como oficiales: el frío extremo al que estaban sometidos, los vaivenes de las embarcaciones durante los fuertes temporales, el trabajo de destripado y salado de los bacalaos en plena cubierta del barco, los naufragios, los entierros en el archipiélago de Saint Pierre et Miquelon, el punto de tierra más cercano a los bancos de pescado, donde se descansaba también de vez en cuando.
Fueron los años dorados de la pesca del bacalao, especialmente las décadas de los 50, 60 y 70. Hasta que todo se vino abajo: las capturas comenzaron a escasear a finales de los 70 por sobrepesca y en 1977 Canadá declaró las 200 millas marinas para asegurar el recurso y su explotación propia. Finalmente, en 1992 se declaró la veda de la pesca del bacalao por la gravísima situación de la especie. Todo ello provocó el colapso de las poderosas flotas bacaladeras gallega y vasca y dejó sin trabajo a miles de personas. Hoy en día, 25 años después, el bacalao de Terranova todavía no se ha recuperado. Muchos pescadores natulares de Noia, de Ribeira y otros muchos pueblos de Galicia se quedaron en el barrio de Trintxerpe, donde establecieron sus hogares y familias; y donde todavía hoy se puede oír hablar gallego.
La crudeza de la pesca del bacalao en Terranova se revivirá en el marco de un coloquio que se celebrará en el Auditorio Municipal de Padrón, organizado por la Irmandade dos Fillos e Amigos de la villa rosaliana. Tras la proyección de Arte al agua, Francisco González Lojo, conocido empresario jubilado de Boiro; y José Losada Abalo contarán sus experiencias en la flota bacaladera. En homenaje a todos los hombres que vivieron aquello.

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