venres, 15 de febreiro de 2019

El texto machista y racista de Pablo Casado en el que ironizaba con cazas de “lobas y zorras”


Pablo Casado en 2013 en la entrega del galardón como becario de honor del Colegio Mayor Elías de Ahúja

El actual líder del PP publicó en el año 2000 en una revista de su Colegio Mayor llamada 'El Buho' un texto de "humor" en el que hacía referencias a salidas en manada a cazas de lobas y zorras usando paralelismos zoológicos

Antonio Maestre
https://www.lamarea.com/

Pablo Casado estudió su controvertida carrera de Derecho en el Centro Cardenal Cisneros, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, y durante su estancia en Madrid estuvo en el Colegio Mayor Elías Ahúja, un centro religioso de los padres agustinos en el que solo se alojaban hombres de su misma promoción universitaria. Se encontraba allí alojado cuando Antonio Rodríguez Terol, actual alcalde de Boadilla (Madrid), lo reclutó en 1999 para las Nuevas Generaciones del PP en una de las visitas que Terol hacía por los colegios mayores del distrito de Moncloa-Aravaca reclutando miembros para la formación conservadora. 
Cuando el actual presidente del PP tenía 19 años, en el año 2000, publicó un artículo en la revista anual del citado centro llamada El búho, de la que también fue director colegial, en el que, con tono sarcástico, trazó una serie de paralelismos para explicar su visión del mundo a través de la ficha etológica de un animal llamado “lupus ahujus”, o lobo ahujo, en referencia a los alumnos que se alojaban en el mismo centro. El artículo de Casado, incluido en la categoría de humor, intentaba explicar cómo eran y se definían a sí mismos los alumnos del Colegio Mayor Elías Ahúja y la relación con el resto de estudiantes de otros centros, las mujeres, y los alumnos de otras etnias. 
En la parte del artículo destinada a explicar la biología de los miembros del Colegio Mayor decía lo siguiente: “Se trata de una especie bastante evolucionada, con una masa craneoencefálica muy superior a la de otras manadas colindantes… es característico en él, por un lado, su anormal desarrollo hepático, que constituye una peculiar inmunidad a la ingestión de sustancias alcohólicas, y, por otro, la patente superioridad pélvica y genital con respecto a otras especies rivales”.
El carácter eugenésico y supremacista que se destila en todo el texto continúa cuando habla de la psicología del “lobo ahújo”: “Es una de las especies ibéricas con mayor desarrollo cerebral, lo que le permite compatibilizar el enriquecimiento y actividad mental con la vorágine sabática, correrías y desmesuras con las que disfruta en sus cacerías al anochecer”. El artículo está trufado de referencias machistas aludiendo a los logros sexuales de los alumnos del centro que, según Pablo Casado, “poseen la anormal característica congénita de recobrar el instinto de succión mamaria durante su estancia en la madriguera ahuja”.
En el texto del presidente del PP no faltan las referencias ideológicas despectivas a los miembros de otros colegios mayores de su entorno: “Surgen ententes diplomático-ideológicas…para paliar las influencias marxistas de la especie “lupus loyolus” [Colegio Mayor Loyola] de carácter agresivo y subversivo, así como de la peligrosa y abundante etnia de los “lupus chaminantium” [Colegio Mayor Chaminade], característicos por sus largos pelajes y ademanes anarco-masónicos”.
Referencias racistas y supremacistas
Una de las partes más escandalosas del texto de Pablo Casado es la que tiene que ver con lo que el líder del PP denomina “conflictos territoriales”: “Se observó en los últimos meses una casta marginalde lobos indoeuropeos (probablemente polacos o rumanos) que intentaron asentarse en precarias condiciones por las inmediaciones del territorio ahújo y que, tras ser desalojados por efectivos de ICONA y ADENA, siguen merodeando por la zona”.
Cultura de la violación
Pero, sin duda, son las alusiones machistas y que hacen multitud de referencias a elementos de la cultura de la violación las que tienen una mayor importancia y muestran el carácter del texto. La parte de la ficha etológica del lobo ahújo dedicada a la alimentación es en la que Pablo Casado da rienda suelta a su uso florido del lenguaje a la hora de definir a las “hembras con las que este animal se relacionaba: “Al entrar a formar parte de la manada, comienzan a aflorar en él instintos de voraz carnívoro para con toda clase de hembras en periodo fértil. Así se ha convertido en un feroz e infatigable cazador de carne fresca…entre sus presas más codiciadas se encuentran, como es obvio, las lobas. Aunque, si existe carestía de estas, recurre de buen grado a otras especies animales como cerdas, zorras, gallinas o cualquier especie de ave que le ponga los huevos”.
Los ritos iniciáticos de los colegios mayores, propios de las hermandades norteamericanas, tienen también su espacio en el texto de Casado al aludir a la utilización de hembras para que los novatos les den caza: “Se sueltan por la madriguera numerosas piezas de caza, dando comienzo la cacería inaugural y el ansia carnal… han de competir con los hambrientos veteranos… si se consuma la caza, no podrán disponer de sus aposentos, que son custodiados por guardianes bajo sueldo, por lo que tendrán que consumar la faena en llamadas zonas verdes o, los más afortunados, en moteles colindantes”.
El desenfreno de Casado en el texto alcanza su cénit en la parte de la ficha destinada a hablar del celo: “Es una de las especies más promiscuas y lascivas de la península ibérica, que puede representar un auténtico peligro para la integridad de cualquier hembra del reino animal que se halle en periodo de madurez sexual”. Continúa Pablo Casado haciendo referencias a la posibilidad de que su raza superior se extienda debido a la promiscuidad de los miembros del Colegio Mayor e ironiza sobre la necesidad de medidas de control de la población: “El ministerio de Medio Ambiente está estudiando medidas maltusianas… ante la preocupación por la preservación del resto de las especies sin excesivos cruces con los lujuriosos lupus ahujus”.
En el artículo, Pablo Casado no se detiene en tomar a las “hembras” como un mero trofeo de caza, ya que explica también el modo de emparejarse con las de su misma clase social: “El lupus ahujus es también una buena pareja que sabe cortejar y mantener a su consorte durante largos periodos de idilio… suelen elegir para el cortejo manadas de su misma especie. Su predilección son las castas de más categoría, refinamiento y alcurnia de las “lupus monicenses”, “roncalitis”, “vedrunatem”, y maratium”, haciendo referencia a las alumnas de los colegios mayores próximos y de más alto standing como el Santa MónicaRoncalli, el Mara o el Vedruna.
Termina el texto el líder del Partido Popular con una referencia darwinista para explicar el modo en el que los miembros del Colegio Mayor donde se aloja salen de caza y qué hacen cuando no tienen suerte con las de su clase social: “Las zonas de captación son innumerables, dada la extensión geográfica de la llanura matritense… suelen permanecer reunidos en el prado de Almansa… oteando y olfateando cuantas hembras se aproximan… siempre les queda el recurso de una conocida madriguera felina de mininos (“cats”, según Darwin) donde la caza está sobradamente asegurada para los lobos que no han tenido mucha suerte y no se quieren ir al catre sin saciar su hambre de carne fresca”.
La revista se encuentra en la biblioteca del Colegio Mayor Elías Ahúja, existen cuatro ejemplares de esta publicación y solo pueden acceder a ellos los alumnos alojados en el centro. Desde La Marea nos hemos puesto en contacto en varias ocasiones tanto con Pablo Casado como con su responsable de prensa y tras serles enviado el artículo de la revista nos han afirmado que “no tienen nada que decir al respecto”.

Las fotos de cómo la masculinidad tóxica está carcomiendo las fraternidades norteamericanas



Koldo Gutiérrez
https://www.revistacactus.com/

Un fotógrafo se ha adentrado en las fraternidades universitarias de Estados Unidos para retratar un ambiente sórdido repleto de alcohol, drogas, violencia, misoginia y masculinidad tóxica. Una triste realidad no tan lejana como puede parecer.
Gracias al cine hemos conocido una realidad ajena como son las fraternidades de Estados Unidos, ese concepto a medio camino entre la residencia de estudiantes, la cuadrilla de colegas y la secta donde jóvenes, principalmente hombres, pretenden alejarse de su familia para estudiar una carrera universitaria e iniciarse en algo parecido a la vida adulta. Desmadre a la americanaAquellas juergas universitarias y Van Wilder son algunos de los ejemplos más conocidos, pero también existen otros anteriores a la llegada al campus, como American PieSupersalidos Project X, donde la hermandad entre amigotes prima sobre todas las cosas. Históricamente, los espectadores (adolescentes) europeos hemos visto ese ambiente con una mezcla entre admiración, envidia y añoranza. ¡Cómo tiene que molar formar parte de una fraternidad donde conocer a nuevos amigos, emborracharte y fumar petas cada día, hacer novatadas y acostarte con las animadoras!
El fotógrafo estadounidense Andrew Moisey se ha propuesto echar por tierra esa idílica imagen. En su libro The American Fraternity: An Illustrated Ritual Manual, algo así como La fraternidad americana: Un manual ritual ilustrado, ha retratado esa realidad de manera cruda y descarnada, con permiso de esos fratboys que están tan orgullosos de sus actos que no creen tener nada que ocultar. Así reza su certera descripción:
«Un libro que levanta el velo en la tradición masculina americana más influyente. El texto viene del auténtico y decadente manual de iniciación de una prominente fraternidad nacional. Una incontable cantidad de líderes americanos han mantenido arcanos juramentos de cortesía y lealtad, como los que este contiene. Está repleto de poder oscuro».
El libro, editado como si perteneciera a una fraternidad real, contiene un listado de presidentes políticos, senadores, congresistas, líderes de empresas y reverendos que pasaron en su juventud por estos lugares. Allí fue donde el juez del tribunal supremo de Estados Unidos, Brett Kavanaugh, cometió sus pecados de juventud. Tampoco cuesta imaginarse a Frank Underwood, de plena actualidad gracias al desconcertante vídeo de Kevin Spacey, perteneciendo a una durante su época en Harvard. Moisey empezó a documentar este ambiente en 2008, precisamente cuando George Bush era el líder del país, a quien define como «el fratboy definitivo». El fotógrafo reconoce que «estaba enfadado con Bush y la cultura de privilegios blancos que produjeron él y sus valores, pero nadie parecía interesado en las fotos. Ahora, de pronto, es 2018 y la sensación ha cambiado». Su obra capta un mundo edulcorado por el cine, donde reina un sentimiento de hermandad y homoerotismo, algo que choca con el tabú de la homosexualidad. Alcohol, drogas, suciedad, misoginia y violencia se dan la mano en un ambiente cerrado y hermético.
Los agresivos rituales de iniciación y novatadas, que en 2017 acabaron con la vida de cuatro estudiantes, son auténticas humillaciones cuyas imágenes recuerdan incluso a las torturas que el ejército estadounidense llevaba a cabo en Abu Graibh. Claro que esto no es algo exclusivo de Estados Unidos; hace tres años se supo que el entonces Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, sufrió en su época una humillación comparable a la del Brexit, en un suceso que parecía haber inspirado el mítico primer capítulo de Black Mirrorel Piggate. Y es que los animales sí que están admitidos en las fraternidades, tal y como vemos en una foto del libro donde un perro es sujetado por un estudiante borracho mientras otro le golpea.
«Quería mostrar cómo esa hermandad en la que se basan estas fraternidades tienden a sacar lo peor de chicos jóvenes, y que los nobles ideales que una vez formaron parte de estas organizaciones han sido ahora reemplazados comportamientos terribles», señala el autor en The Guardian, que estudió en Berkeley e imparte clases en otra universidad. «También quería superar el hecho de que, aunque estos chicos disfrutan de su propio desenfreno, no se consideran a sí mismos malas personas». Su lealtad es tan grande y sus lazos cuasi-familiares tan fuertes que se protegen entre ellos; aunque haya un garbanzo negro, la fraternidad le defenderá, será su lugar seguro, donde nadie externo podrá atacarle, para seguir actuando en manada con total impunidad. Es su siguiente refugio tras la casa del árbol, donde antes podían esconderse de los demás junto a sus amigos.
En una época donde muchos hombres optan por el #NotAllMen como mantra, al sentirse atacados por las malvadas feministas que van a cortarles sus derechos y testículos, con los incels reivindicando sus derechos y presentes ya en el imaginario colectivo (y en las comedias de Judd Apatow, claro), con Un Tío Blanco Hetero convertido en héroe de cuñados, referente de aquellos a quienes Forocoches se les quedaba corto ante la avalancha feminazi y probablemente en futuro concejal de VOX, parecemos vivir en una distopía cyberpunk. Mucho se ha hablado desde verano sobre Pienso en tu mirá, el temazo de Rosalía sobre celos y malos tratos, pero en los últimos meses ha irrumpido con fuerza otro artefacto pop en la música española al que no se ha prestado tanta atención: Hoy la Bestia Cena en Casa, de Zahara. La cantante jienense ha compuesto junto a Martí Perarnau el antihimno de Ciudadanos, una auténtica oda contra machismo liberal, con alusiones directas a la gestación subrogada, al consumo de cocaína y versos tan contundentes como estos:
«Hablas con tiento, cómo lo haces desde el estrado. Tu retórica de colegio privado es de campeonato»
«Tu raya del pelo es perfecta, lo aprendiste en el parvulario»
«Miau, miau, miau suena en mi cabeza, tus palabras están huecas. Me parto con tus chistes»
Zahara retrata un perfil similar al del fotolibro de Moisey y demuestra que el macho alfa egocéntrico es una especie que aún no se encuentra en peligro de extinción y que habita tanto en las fraternidades estadounidenses como en los colegios y universidades privadas españolas. Y en los grupos de wasap. La imagen más dura y elocuente de The American Fraternity: An Illustrated Ritual Manual es la última. El autor muestra a los chavales varias de las fotos que les ha sacado y ellos no parecen preocupados, sino divertidos, tal y como él mismo explica: «En lo que a ellos respecta, simplemente son tíos americanos normales haciendo lo que los tíos americanos normales hacen en la escuela».

xoves, 14 de febreiro de 2019

Diana Toucedo: «Chegar con 'Trinta lumes' á Berlinale foi a miña lotería»

A cineasta galega estrea o 8 de febreiro o documental de ficción sobre o Courel que a levou ao Festival de Berlín e polo que foi nomeada aos Feroz e aos Gaudí

Diana Toucedo

MARÍA BALLESTEROS
https://www.lavozdegalicia.es/

Diana Toucedo (Redondela, 1982) fíxose no 2017 un agasallo de Reis: botou man do peto e decidiu inscribir no Festival Internacional de Cine de Berlín a súa primeira longametraxe, Trinta lumes, un documental de ficción ambientado no Courel que emerxeu entre varios milleiros de filmes de todo o mundo e converteuse nun dos trinta elixidos na sección Panorama da Berlinale. «Foi a miña lotería, un soño feito realidade», di a cineasta dese golpe de sorte que a reconciliou co mundo. Nomeada aos premios Feroz e aos Gaudí da Acadèmia del Cinema Català, Sete lumes estréase o 8 de febreiro en salas.
-«Trinta lumes» é un punto de inflexión ou unha evolución natural dentro da súa carreira?
-Bastante punto de inflexión porque levaba moitos anos facendo carreira como montadora. Dirixir este proxecto foi un camiño que empecei hai case cinco anos, con moitas dificultades, pero no que aconteceron cousas case máxicas que semellaban dicirme que todo tiña que ir para diante.
-É das rías Baixas, está afincada en Barcelona, por que elixiu o Courel?
-Por varias cousas: despois de estar fora máis de dez anos quería traballar desde o que coñecía e me facía sentir máis cómoda. Pensei nas rías Baixas, pero había algo que me dicía non: non había esa orixinalidade, esa pureza que eu quería retratar. E xusto por pura casualidade…
-...o Courel.
-Si, fun pasar uns días cunha amiga que é profe en Seoane do Courel e namoreime: decateime de que todo o que estaba buscando, tanto a paisaxe, como as tradicións e as formas de vida, aí estaba.
-E a poesía de Novoneyra.
-Lin Os eidos e ese universo poético fascinoume. Uxío Novoneyra dicía que o Courel era como un iceberg, e esa aventura de explorar desde o cinematográfico o que queda soterrado era un dos puntos máis ricos para unha película.
-E coas súas propias raíces que tal se leva?
-Teño unha especie de amor odio. O máis importante foi decatarme de que temos unha forma de relacionarnos co mundo e de percibilo que ten moito que ver coa creación desas raíces ou coas bases que desde pequenos se nos asentan. E a partir de aí tes unha forma de entender o mundo peculiar, aínda que logo ti te formes e a amplíes.
-O seu seguinte proxecto si ten que ver máis coa súa orixe.
-Co mar. Lanceime ao extremo oposto en Puerto deseado.Embarqueime co meu pai en Arxentina, nas súas últimas mareas antes de xubilarse. Quería coñecer e retratar ese mundo porque polo lado do meu pai, case catro ou cinco xeracións foron mariñeiros.
-Como foi esa experiencia?
-Foi unha vivencia intensa, estar nun barco con 30 homes, dous meses, nunha factoría en alta mar, como son agora os barcos pesqueiros. Un universo familiar e ao mesmo tempo descoñecido. Porque eu o que quería, o que quero no fondo, é descubrir máis esa figura do meu pai, que estivo ausente durante toda a miña vida.
-O que está ocorrendo con Trinta lumes, faille recalcular a súa carreira?
-Aínda estou niso. Non me gustaría deixar a montaxe, que me encanta, nin a docencia, que me permite estar continuamente en evolución, lendo e vendo o novo que sae, pero é certo que empezas a pensar nunha carreira de obra, aínda que non é doado porque hai cousas que che gustaría facer que son moi difíciles de producir. Pero sinto que os proxectos te teñen que saír de dentro.
-Como Puerto deseado?
-Con ese proxecto, que me gustaría rematar este ano, sentía en certa medida que non podía seguir vivindo sen facelo. Son cousas que tes na cabeza, para as que sacarías todo o tempo do mundo. Eu guíome por esa especie de intuición.
Un momento del rodaje de «Trinta lumes»
Un momento del rodaje de «Trinta lumes»

«A cuestión está en que a visibilidade que estamos tendo as cineastas non sexa só unha moda»

Profesora na Escola Superior de Cine e Audiovisuais de Cataluña (Escac) e na Pompeu Fabra e admiradora do traballo da xaponesa Naomi Kawase e da belga Chantal Akerman, Diana Toucedo forma parte dunha xeración de mulleres cineastas que tomaron as aulas de cinema en pé de igualdade cos homes e que, malia levar anos traballando detrás dos focos, só moi recentemente están gozando dun «pequeno espazo de visibilización».
-Como é para unha muller facer carreira dentro do audiovisual?
-Para min como montadora non foi difícil, pero outras profesionais que son, por exemplo, directoras de fotografía ou produtoras só chegan ata certos niveis ou non teñen oportunidades de facer películas máis grandes. Hai diferenza… incluso nos salarios. Eu iso si que o teño atopado. De dicirche:«¡Ay, es que cobras mucho!». E logo saber que collen a un rapaz ao que lle pagan máis ca ti. Entón dis: isto si que non é xusto.
-A fenda...
-Temos unha batalla moi grande e a evidencia é estar nas subvencións tendo cotas e puntuación por equipo feminino. Para min iso é algo moi bo, pero demostra que a desigualdade está aí e que temos que chegar a unha especie de obriga para que as nosas habilidades ou capacidades sexan recoñecidas.
-Prexudican ou benefician movementos como o #MeToo, as denuncias…?
-Está ben facer ruído, porque somos moitas as que estamos desde hai moitos anos detrás, pero que non se visibilizaron nunca como se están a visibilizar agora. A cuestión está en que non sexa só unha moda, unha especie de perrencha que sae nos medios, nun momento pasaxeiro de reivindicación, pero que logo non haxa, os movementos e os efectos reais que teñen que darse.
-Semella ás veces que todo é bastante superficial...
-No 2018 chamáronme de catro proxectos para o Instituto da cinematografía e das artes audiovisuais (ICAA) como montadora unicamente para obter a puntuación e sei (ou desconfío) que ao mellor eu non vou montar esas películas. Entón dis: ben que se mobilice, que estea de moda, que poñamos nomes de mulleres todo o tempo nos cargos principais, pero se logo non vai ser real, estámonos prexudicando. É un tema delicado, e para min o importante é valorar o traballo, o talento e as obras, por riba de quen as fagas.

A Xustiza insiste tras un recurso da Xunta: “É imposible” que un médico vaia de Ourense ao Barco en 20 minutos




Sanidade recorreu unha sentenza que a condenou por impor en Valdeorras un sistema de gardas non presenciais senón localizadas pero o Tribunal Superior ratifica que “é imposible se o desprazamento ten que facerse desde o hospital de Ourense, a máis de 100 quilómetros”
O pasado xuño un tribunal de primeira instancia de Ourense condenou á Xunta por obrigar aos pediatras desa cidade con contrato temporal ou interino a cubrir gardas no hospital do Barco de Valdeorras baixo a modalidade de “localizadas”, de menor custo que as “presenciais” xa que non esixen permanecer no centro sanitario durante toda a súa duración senón só presentarse nel nun prazo máximo de 20 minutos desde que son avisados. Iso é imposible residindo en Ourense, a máis de cen quilómetros do Barco, e así o constatou aquela primeira sentenza, que obrigou ao Goberno galego a considerar esas gardas como “presenciais”. A Xunta recorreu aquela sentenza, insistindo na súa potestade de consideralas gardas “localizadas”, e agora o Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) volve condenala e insiste: “É imposible” ir de Ourense ao Barco en 20 minutos.
A condena en primeira instancia contra a Xunta do pasado xuño non só constataba a imposibilidade de que os médicos do hospital de Ourense residentes nesa cidade poidan chegar ao Barco en 20 minutos, cando pola sinuosa e perigosa estrada N-120 non se pode facer en menos de hora e media. Tamén censuraba a discriminación a que o Sergas sometía aos médicos temporais interinos a respecto dos que teñen praza fixa. Os fixos só están obrigados a facer gardas no Barco se non hai ningún temporal dispoñible, e mentres aos que teñen praza se lles considera a garda como “presencial”, aos interinos compútaselles como “localizada”. Isto é, na práctica o Sergas considera que os pediatras temporais poden trasladarse de Ourense a Valdeorras en 20 minutos pero non así os fixos. Iso obrigaba aos primeiros a adaptar a súa vída para permanecer preto de Valdeorras, e polo tanto lonxe da súa casa de Ourense, mentres durasen esas gardas supostamente só "localizadas" e non "presenciais".
A sentenza de primeira instancia desmontou ese sistema de gardas e condenou ao Sergas, ademais de a aboar ao médico denunciante as diferenzas de salario que iso lle supuxo nos últimos anos, a establecer un novo procedemento no que se trate por igual a uns e outros médicos. A Xunta recorreu e o TSXG ratifica todos e cada un dos puntos da sentenza inicial. 
Hospital de Valdeorras e fragmento da primeira sentenza agora avalada polo TSXG CC-BY-SA Praza Pública
“As gardas localizadas conlevan a esixencia de presentarse no hospital nun prazo máximo de 15-20 minutos desde o momento en que se avisa ao médico, o que é imposible se o desprazamento ten que facerse desde o hospital de Ourense, a máis de 100 quilómetros do Barco de Valdeorras”, insiste o TSXG en segunda instancia
O tribunal, en sentenza do pasado 16 de xaneiro, insiste en que o sistema de gardas existente discrimina inxustificadamente aos temporais a respecto dos fixos. E, fronte ao recurso da Xunta, di que “non se trata de valorar as compensacións económicas e/ou de descanso que levan aparelladas as garadas efectuadas por médicos pediatras no Barco de Valdeorras, senón de comprobar se a concreta situación na que se encontran, e as circunstancias nas que se realizan, merecen un encaixe en gardas localizadas, ou en gardas de presenza física”. “As gardas localizadas conlevan a esixencia de presentarse no hospital nun prazo máximo de 15-20 minutos desde o momento en que se avisa ao médico, o que é imposible se o desprazamento ten que facerse desde o hospital de Ourense, a máis de 100 quilómetros do Barco de Valdeorras”, insiste o TSXG en segunda instancia.
O TSXG tamén rexeita o argumento da Xunta de que ten potestade para impoñer unha organización e quendas concretas aos seus recursos humanos sen consultar cos representantes sindicais dos traballadores, como lle esixía a sentenza de primeira instancia para deseñar o novo sistema de gardas para Valdeorras. A nova sentenza insiste en que “non se trata de adoptar unha decisión puntual e illada respecto dun facultativo, senón de deseñar un sistema de cobertura de gardas de pediatras no Barco de Valdeorras, con determinación dunhas condicións de traballo estables e asociadas a un determinado colectivo”, polo que mantén a esixencia de que a Xunta consulte cos sindicatos o novo sistema de organización.

Supresión de áreas sanitarias e crítica á Xunta

A sentenza orixinal agora avalada polo TSXG tamén criticaba que a Xunta non fixera nada para cubrir os postos baleiros en Valdeorras
Máis alá da demanda concreta do afectado e a condena xeral do sistema de gardas, a sentenza inicial agora avalada polo TSXG tamén criticaba a lentitude do Sergas en solucionar o problema de fondo da falta de pediatras no Barco e evidenciaba como a Xunta aproveitou a supresión da área sanitaria de Valdeorras e a súa integración na de Ourense para tirar dos médicos desta última en vez de contratar novos facultativos.
O demandante argumentaba “a imposibilidade de destinar forzosamente a un facultativo especialista dunha área sanitaria (Ourense) a outra distinta (O Barco de Valdeorras), e o xuíz deulle a razón, pero só para a súa reclamación sobre os anos previos á entrada en vigor a pasada primavera da contestada Lei 1/2018 coa que a Xunta fixo desaparecer integrándoas noutras as áreas sanitarias de Valdeorras, Monforte, A Mariña e O Salnés. Pero máis alá dese cambio legal que xa permite á Xunta obrigar a médicos de Ourense a traballar en Valdeorras, o xuíz pronunciábase tamén sobre “o concreto déficit de pediatras na comarca do Barco” e dicía que “o Sergas non adoptou no último ano medidas relativamente sinxelas para poder cubrir os postos non desempeñados efectivamente en dito distrito, como por exemplo mediante unha convocatoria pública de interinos”. A nova sentenza do TSXG di que esa cuestión non afecta ao fondo da condena previa e elude entrar nela.

Los insectos están desapareciendo y su extinción amenaza con destruir el medioambiente

La velocidad a la que están desapareciendo los insectos es ocho veces mayor que la de los mamíferos, aves y reptiles, señala un informe

"Los insectos son el corazón de toda cadena alimenticia, polinizan la mayoría de las plantas, mantienen el suelo saludable... La realidad es que los humanos no podemos sobrevivir sin los insectos”, afirma Dave Goulson, de la Universidad de Sussex


Damian Carrington
https://www.eldiario.es/
Los insectos de todo el mundo están camino de la extinción y amenazan con generar un "colapso catastrófico de los ecosistemas", según el primer análisis científico global. Las principales conclusiones arrojan que más del 40% de especies diferentes están disminuyendo en número y un tercio de ellas están en peligro de extinción: la velocidad a la que están desapareciendo es ocho veces mayor que la de los mamíferos, aves y reptiles. Según los datos más precisos que han podido obtenerse, se produce un descenso del 2,5% anual en la cantidad total de insectos, una cifra que sugiere que podrían desaparecer por completo en un siglo.
El planeta está al inicio de la sexta extinción masiva de su historia: ya se han registrado colosales pérdidas en animales más grandes que son más fáciles de documentar. Sin embargo, los insectos son de lejos los animales más abundantes y variados, con una población 17 veces mayor a la de la humanidad. Los investigadores afirman que son "esenciales" para el funcionamiento de los ecosistemas, ya sea como comida de otras criaturas, para polinizar las plantas o reciclar nutrientes.
Recientemente, se ha estudiado el rápido descenso de la población de insectos en Alemania y Puerto Rico, pero este análisis indica que la crisis es de escala global. Los investigadores redactaron sus conclusiones con términos inusualmente contundentes para tratarse de un estudio científico: "Esta tendencia confirma que la sexta extinción masiva está teniendo un impacto profundo en las formas de vida de nuestro planeta".
"A menos que cambiemos nuestra forma de producir alimentos, los insectos irán camino a la extinción en solo unas décadas", escribieron. "Las consecuencias de esto para los ecosistemas del planeta serán, cuando menos, catastróficas".
El estudio, publicado en la revista académica Biological Conservation, asegura que la agricultura intensiva es la causa principal del descenso de la cantidad de insectos, especialmente el uso de pesticidas. La urbanización y el cambio climático son otros factores importantes.
"Si no se puede poner freno a la pérdida de especies de insectos, las consecuencias serán catastróficas tanto para los ecosistemas del planeta como para la supervivencia de la humanidad", afirma Francisco Sánchez-Bayo, de la Universidad de Sydney, Australia, uno de los redactores del análisis junto con Kris Wyckhuys de la Academia China de Ciencias Agrarias de Pekín.
El índice de pérdida anual de insectos de 2,5% durante los últimos 25 o 30 años es "estremecedor", señala a The Guardian Sánchez-Bayo: "Es muy acelerado. En 10 años tendremos un cuarto menos de insectos, en 50 años quedará solo la mitad y en 100 años habrán desaparecido".

Los animales morirán de hambre

Uno de los mayores impactos de la pérdida de insectos lo sufrirán las aves, los anfibios y los peces: los principales animales que se alimentan de ellos. "Si pierden su fuente de alimento, todos estos animales morirán de hambre", afirma Sánchez-Bayo. Este efecto cascada ya ha sido registrado en Puerto Rico, donde un estudio reciente revela que en 35 años se reducirá en un 98% la cantidad de insectos de tierra.
El nuevo análisis selecciona los 73 mejores estudios realizados hasta la fecha para evaluar el descenso de la cantidad de insectos. Las mariposas y las polillas son los más afectados. Por ejemplo, la cantidad de especies de mariposas en Inglaterra cayó en un 58% entre 2000 y 2009. Reino Unido sufrió el peor descenso registrado de insectos, aunque es probable que se deba a que allí se les estudia con más intensidad que en otros sitios.
También se han visto seriamente afectadas las abejas. Por ejemplo, solo la mitad de las especies de abejas que se encontraron en Oklahoma (Estados Unidos) en 1949 fue registrada en 2013. En 1947 había 6 millones de colonias de abejas en todo Estados Unidos, pero desde entonces se han perdido 3,5 millones.
Existen más de 350.000 especies de escarabajos y muchas están en rápido descenso, especialmente el escarabajo coprófago. Sin embargo, hay especies sobre las que se sabe muy poco, como las moscas, hormigas, pulgones, chinches y grillos. Los expertos dicen que no hay razón para pensar que estas especies están conservándose mejor que las que se han estudiado.
Un 3 por ciento de la población es alérgica a avispas y abejas, con 20 muertos al año
Un pequeño número de especies adaptativas ha crecido en población, pero no son suficientes para compensar las grandes pérdidas. "Siempre hay algunas especies que aprovechan el vacío que se genera por la extinción de otras especies", explica Sanchez-Bayo. En Estados Unidos, el escarabajo oriental común está aumentando su población gracias a que tolera los pesticidas.
La mayoría de los estudios se realizaron en Europa occidental y Estados Unidos, con algunos otros hechos en Australia, China, Brasil o Sudáfrica, pero en otros sitios existen muy pocos.
"La causa principal del descenso de las poblaciones de insectos es la agricultura intensiva", afirma Sánchez-Bayo. "Eso significa la eliminación de los árboles y arbustos que normalmente rodean los campos, entonces solo quedan planicies y campos desnudos que son tratados con fertilizantes y pesticidas". El científico remarca que la pérdida de insectos parece haber comenzado a principios del siglo XX, acelerándose en los años 50 y 60 para alcanzar "proporciones alarmantes" en las últimas dos décadas.
Sánchez-Bayo cree que los nuevos tipos de insecticidas que se comenzaron a utilizar en los últimos 20 años, incluidos los neonecotinoides y el fipronil, han sido especialmente dañinos, ya que se usan de forma rutinaria y quedan en el medioambiente: "Esterilizan la tierra, matando todas las larvas". Esto impacta incluso en las reservas naturales cercanas: el 75% de las pérdidas de insectos registradas en Alemania se dio en zonas protegidas.

"Los humanos no podemos sobrevivir sin los insectos"

Sánchez-Bayo señala que el mundo debe cambiar la forma en que produce alimento. Destaca además que las granjas orgánicas tienen más insectos y que los pesticidas ocasionales que se utilizaban en el pasado no causaban tanto daño como el visto en las últimas décadas. "La agricultura intensiva a escala industrial es lo que está destruyendo los ecosistemas", añade.
En la zona de los trópicos, donde no suele utilizarse la agricultura industrial, se cree que lo que está matando a los insectos es el aumento de la temperatura a causa del cambio climáticos. Allí, las especies están adaptadas a condiciones muy estables y no tienen capacidad de cambio, como se ha visto en Puerto Rico.
Sánchez-Bayo afirma que el inusual lenguaje contundente que se utilizó en el análisis no es alarmista. "Queríamos despertar a la gente" y los otros analistas y editores estuvieron de acuerdo, cuenta. "Si se tiene en cuenta que el 80% de la biomasa de insectos ha desaparecido en los últimos 25 30 años, el problema es grande".
Otros científicos están de acuerdo en que está claro que la pérdida de insectos es un grave problema mundial. "Toda la evidencia apunta en la misma dirección", señala el profesor Dave Goulson de la Universidad de Sussex en el Reino Unido. "Nos debería preocupar a todos, ya que los insectos son el corazón de toda cadena alimenticia, polinizan la mayoría de las plantas, mantienen el suelo saludable, reciclan nutrientes, controlan las pestes y muchas más cosas. Ya sea que los amemos o los odiemos, la realidad es que los humanos no podemos sobrevivir sin los insectos".
Matt Shardlow, del centro de conservación Buglife, afirma: "Es muy preocupante ver esta recopilación de evidencias que demuestra en qué estado calamitoso están las poblaciones de insectos en todo el mundo. Es cada vez más obvio que la ecología del planeta está colapsando y que hay que hacer un gran esfuerzo global para poner freno y revertir estas horrorosas tendencias". En su opinión, el análisis exagera un poco el papel de los pesticidas y minimiza el cambio climático, aunque también podrían ser significativos otros factores no muy estudiados, como la contaminación lumínica.
El profesor Paul Ehrlich, de la Universidad de Stanford en Estados Unidos, ha visto de primera mano cómo se extinguen los insectos, gracias a su trabajo con la mariposa de Quino en la reserva de Standord en Jasper Ridge. Comenzó a estudiarlas en 1960, pero en 2000 habían desaparecido todas, principalmente por culpa del cambio climático.
Ehrlich eloga el análisis: "Es extraordinario que hayan analizado todos esos estudios y que lo hayan hecho tan bien". Afirma que le impactó especialmente el descenso de insectos acuáticos. "Sin embargo, no mencionan que la superpoblación humana y el consumo excesivo están contribuyendo a la pérdida de insectos, además del cambio climático", añade.
Sánchez-Bayo cuenta que recientemente vivió en carne propia la pérdida de insectos. Durante unas vacaciones familiares, hizo en coche 700 kilómetros por la Australia rural y no tuvo que limpiar el parabrisas ni una sola vez. "Hace unos años, tenía que hacerlo constantemente".
Traducido por Lucía Balducci