xoves, 21 de xuño de 2018

Un 44% menos de urgencias hospitalarias si hay fútbol


Un médico se dirige a la entrada de Urgencias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. ANTONIO HEREDIA

BERTA GONZÁLEZ DE VEGA 
Málaga
http://www.elmundo.es/

Lo sabe el personal sanitario y los mismos enfermos: los días de partido de fútbol importante, las urgencias de los hospitales están más vacías. Hay médicos que le han puesto nombre al fenómeno: doctor fútbol. Uno de ellos es Juan Toral, médico de Urgencias en Canarias y muy activo en las redes sociales, donde ha colgado en ocasiones fotos de las salas vacías en los días de goles señalados.
Quería pasar de la mera percepción a los datos científicos y así fue como se puso, con otros compañeros, a elaborar un estudio que ya ha sido presentado en el Congreso Nacional de Emergencias SEMES, celebrado hace unos días en Burgos, sobre la afluencia a Urgencias en varios sábados de mayo con partido importante en 2014, en el Hospital Negrín de Las Palmas. La conclusión es que, en los días analizados, hay un 35% menos de pacientes que acuden a Urgencias. El doctor fútbol o cura o anestesia o hace más llevaderas las dolencias. Porque, además, se reduce todavía más la afluencia de personas con dolencias no banales, que cae un 44%.
A Juan Toral le encanta el fútbol. Cuando hay partido importante y toca trabajar, «siempre intento cambiar las guardias con algunas compañeras a las que no les importa porque, además de no gustarles los partidos, dicen que trabajan más tranquilas». Y así es. Hace un par de años, le tocó un Barcelona Real Madrid a pie de Urgencias y la sala en esa ocasión sí que estaba totalmente vacía. Compartió la foto en Twitter y circuló mucho, con bastantes comentarios. Fue trending topic y Toral pensó que había llegado la hora de ponerse serio con un estudio con sus compañeros de Urgencias. Mayo de 2014 se mostraba idóneo, con cuatro sábados, cuatro partidos importantes, de final de Liga y de Champions.

Más hombres

En el estudio, sacaron datos curiosos: «Cuando hay partido, el 76,5 % de las personas que acuden a Urgencias son hombres, frente al 48,1% que lo hacen cuando no hay partido. La diferencia es estadísticamente significativa. ¿Es más futbolera la mujer que el hombre? ¿Aprovechan los hombres a los que no le gusta el fútbol para acudir a Urgencias en ese momento?». No hay respuesta en el estudio.
Los datos recabados por Toral y sus compañeros se ven reafirmados en días como el lunes pasado, que jugaba España en la Eurocopa. «Los lunes son días muy malos en Urgencias y, sin embargo, este pasado no lo fue», explica. De nuevo, el doctor fútbol. «Si España lo hace bien en la Eurocopa, esos días de partido habrá bastante menos gente en Urgencias» y será entonces buen momento para conseguir esas pruebas para las que se está en lista de espera. «El estudio deja claro que las Urgencias se usan mal, para dolencias que no requieren acudir a ellas. No puede ser que por un partido de fútbol se deje de acudir», dice este médico andaluz, uno de los líderes de la única huelga de residentes que ha habido en Andalucía.
«Cuando hemos hecho público el estudio, han sido muchos los que nos han dicho que tenían la misma percepción», explica el médico de Urgencias. «Es un dato más para corroborar que entre el 60 y el 70% de lo que vemos no son urgencias», añade. Y eso se sabe perfectamente por el denominado triage, o el cribado de los enfermos según dolencia que se hace al llegar a puerta. Si España sigue avanzando en la Eurocopa, ya está constatado a qué hora es mejor acudir con algo «no banal».
Resultado de imaxes para futbol

Oxfam denuncia que la policía francesa corta la suela de los zapatos a menores migrantes que cruzan desde Italia

La ONG acusa a la policía francesa fronteriza de detener a menores y encerrarlos en celdas sin comida ni agua y de requisarles la tarjeta de sus teléfonos

Refugiados sudaneses se calientan en una hoguera en el jardín de la casa de Cédric Herrou, vecino del Roya.| Foto: Enric Bonet
Refugiados sudaneses esperan a poder cruzar la frontera de Italia con Francia. ENRIC BONET

Angela Giuffrida - Roma
https://www.eldiario.es/

La policía fronteriza francesa ha sido acusada de detener a menores inmigrantes de tan solo 12 años en celdas sin comida ni agua, cortándoles las suelas de los zapatos y robándoles las tarjetas sim de los teléfonos móviles antes de devolverles ilegalmente a Italia.
Un informe publicado el viernes por la ONG Oxfam también cita el caso de una chica eritrea “muy joven” que fue obligada a caminar hasta la población italiana fronteriza de Ventimiglia por una carretera no asfaltada y cargando con su bebé de 40 días.
Las acusaciones, que proceden de testimonios recogidos por trabajadores de Oxfam y otras organizaciones, llegan dos meses después de que se denunciase que la policía  falsificó la fecha de nacimiento de menores inmigrantes no acompañados para pasarlos como adultos y poder devolverlos a Italia.
“No tenemos pruebas de abuso físico violento, pero muchos (menores) declaran haber sido empujados o gritados en un idioma que no comprenden”, señala a The Guardian Giulia Capitani, la autora del informe. “La policía fronteriza les intimida de otras formas, por ejemplo cortar la suela de sus zapatos es una forma de decir: no intentéis volver”, añade.
“La policía les grita, se ríe de ellos y les dice que nunca cruzarán”, dice Daniela Zitarosa, de la agencia italiana humanitaria Intersos. “A algunos menores se les quita el teléfono y las tarjetas sim. Pierden sus datos y su agenda. Después ni siquiera pueden llamar a sus padres”.
Italia ha acusado a Francia de hipocresía esta semana por no compartir el peso de la actual crisis migratoria. La disputa estalló cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, criticó lo que él llamó el “cinismo y la irresponsabilidad” de Italia por  dar la espalda a un barco de rescate de migrantes con 629 personas a bordo.
Matteo Salvini, el nuevo ministro de Interior italiano que impidió que la embarcación de rescate Aquarius atracase en Sicilia, acusó a Francia de dar la espalda a los 10.524 migrantes que había en la frontera entre enero y mayo de este año.
Capitani señala que durante un tiempo la policía francesa ha devuelto a Italia a los menores no acompañados, aunque fue en marzo cuando supuestamente empezaron a falsificar las fechas de nacimiento en los documentos de “denegación de entrada” –tan solo un mes después de que un tribunal de Niza confirmase que las autoridades fronterizas habían detenido y devuelto a Italia ilegalmente a menores en 20 casos diferentes–.
Bajo la regulación de Dublín, los inmigrantes menores en Francia no pueden ser devueltos a Italia si solicitan asilo. La legislación europea estipula que los menores no acompañados deben ser protegidos y que aquellos que buscan asilo en un Estado miembro tienen el derecho a ser transferidos a otro Estado donde tengan a miembros de su familia.
Organizaciones benéficas en la frontera han señalado a Italia por no implementar los procesos adecuados para la reunificación familiar, dejando a muchos menores atrapados sin ninguna opción más que intentar hacer el trayecto ellos mismos. El informe de Oxfam sostiene que el sobrecargado y burocrático sistema italiano deja a los inmigrantes viviendo en la clandestinidad en condiciones peligrosas.
Capitani sostiene que la policía fronteriza italiana ha empezado recientemente a acompañar a los menores rechazados por Francia de vuelta al país vecino. Francia endureció sus leyes fronterizas tras la muerte de 84 personas en un  ataque terrorista en Niza en julio de 2016.
Ventimiglia se ha convertido en un embudo para la gente que intenta cruzar de Italia a Francia. Oxfam señala que al menos 16.500 migrantes, un cuarto de ellos menores, pasaron por el pueblo entre agosto de 2017 y abril de 2018.
La mayoría intenta cruzar la frontera en tren o a través de un peligroso camino montañoso conocido como el 'pasaje de la muerte'. La ONG calculan que al menos 12 personas murieron el año pasado intentando entrar en Francia, ya fuese por la ruta de montaña o por atropellos en la autopista. Un joven de 17 años de Sudán se ahogó en junio de 2017 al intentar recuperar un zapato arrastrado por una fuerte corriente en el río Roia de Ventimiglia.
Según Oxfam, en 2017 llegaron a Italia 17.337 menores, de los cuales 15.779 (91%) no estaban acompañados.
Se ha intentado contactar con las autoridades francesas para este artículo.
Traducido por Javier Biosca Azcoiti

Operación Botafumeiro



Xosé Manuel Pereiro
https://luzes.gal/

Naturalmente, ignoro as razóns da marcha atrás que deu Alberto Núñez Feijóo na súa marcha triunfal a Madrid. Supoño que tería razóns de peso, políticas, persoais e mediopensionistas, para non dar o paso que ía ser case un paseo, segundo a opinión publicada. Pero esas reflexións e eses cálculos –lexítimos- que debeu facer, quedan ocultos e silenciados polas salvas de eloxios a discreción que están facendo os botafumeiros de garda, que están vendendo un paso atrás como un compromiso férreo e un poñerse a cuberto como se tal fose unha manobra directamente extraída de A arte da guerra de Sun Tzu.


Se tan claro tiñan os conservadores galegos que a permanencia de Feijóo era vital o normal sería telo dito, en vez de pasar semanas contendo a respiración

Non se compadece a tensa calma dos medios e dos líderes do PP en Galicia –perdón pola tautoloxía- coa explosión de alegría incontinente que produciu o «¡se queda!». Se tan claro tiña o presidente que o seu compromiso coa terra era tan firme como o dos granxeiros de Raíces profundas (Shane, George Stevens, 1953), tal e como pregoan os voceiros –tamén el, pero aos políticos a sinceridade máis que relativa vénlles de serie-, non sei a que viña tanta dúbida e tanto marear a perdiz. Suponse que non tivo que mirar a letra pequena do contrato de presidente para darse conta de que non remataba ata 2020.

Se tan claro tiñan os conservadores galegos que a permanencia de Feijóo á fronte da Presidencia de Galicia e do partido era vital para os seus intereses –os seus, os de Galicia, os do partido ou todos por xunto- o normal sería telo dito por activa e por pasiva, en vez de pasar semanas contendo a respiración. Lembro vagamente que cando Fraga se veu na mesma tesitura –mais ben a contraria, vir ou non vir- había quen publicamente se mostraba a favor e quen non era precisamente entusiasta da medida. E estamos falando de Fraga.

E o mesmo os medios, grandes e pequenos, que agora fan correr ríos de tinta e saliva enxalzando a decisión albertiana. Perderon unha ocasión de ouro para informar de que a súa partida sería para Galicia unha catástrofe comparable ás crises agrarias de mediados do XIX. Como é que non houbo campañas e rogativas invocando a responsabilidade histórica do gobernante co seu prezado corpo electoral? A que obedeceu tamaña deixación das responsabilidades públicas da prensa en democracia, de sobra contrastadas noutras ocasións? Por que agora, cando os destinos do principal partido da oposición seguen en boa parte rexidos desde Monte Pío, segundo nos contan, Feijóo non inclina a balanza a favor de ningún dos candidatos -máis exactamente candidatas- segundo lle conveña aos intereses de Galicia?

Teño que buscar o exemplar d’A arte da guerra que non sei onde teño. De seguro que alí vén explicado todo isto que a min se me escapa.

La jaula

No se hagan los europeos ahora, no se hagan los suecos, dejen de mirar a Trump como si no fuera vuestro espejo

¿Cómo va a condenar la gran Europa o la mejor España los crímenes de Trump, cómo va a romper relaciones?

Gabriela Wiener
https://www.eldiario.es/

Con muy pocos años un niño ya sabe que dentro de una jaula vive un animal feroz, como un león o un tigre. Incluso si no ha visitado nunca uno de esos horribles lugares llamados zoo, habrá visto alguna vez animales en cautiverio en libros o películas. A ese niño jamás podría ocurrírsele que existan jaulas diseñadas para niños. Mucho menos que alguien pueda verlo a él como un león o un tigre que necesita ser enjaulado. Quizá una niña española podría identificar el brillo de ese material llamado aluminio con el brillo del papel que usa su madre para envolverle el bocadillo que lleva al cole y en el que a veces se refleja y se ve bonita. No se le ocurriría pensar que hay niñas como ella a las que envuelven, cuando duermen o cuando alguien las rescata del mar, con mantas de aluminio como si fueran bocadillos.
Hay vídeos y audios de las niñas y niños alejados de sus familias a su llegada a Estados Unidos desde México, Guatemala, El Salvador, Honduras... En los vídeos no se les oye. En los audios no se les ve. Los audios son particularmente angustiantes, el fondo negro evoca la noche de los niños, la más oscura de todas. Oímos sus voces en la penumbra como si pidieran que entráramos a sus habitaciones corriendo para encender la luz. La voz de la niña que reclama la lleven con su tía, con una energía adulta, recién ganada, se superpone al llanto de un bebé que llama a su papá: ¡Papi! ¡Papá! ¡Mi papá! Alguien ha puesto subtítulos en español, para quienes no pueden o no quieren escuchar. Como la comitiva de sordos de la monarquía española y el Ministro de Exteriores del nuevo gobierno progresista, que han ido a hacer el paripé y a ponerse como ejemplo de buen hacer bilateral. Justo ahora que Trump acaba de salirse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y enjaula niños, Borrell y los reyezuelos han considerado que es un buen día para darse un apretón de manos. Como para celebrar el día mundial del refugiado. Esos niños hablan en castellano, ¿saben? No como Trump, que no habla castellano, ni humano.
No se hagan los europeos ahora, no se hagan los suecos, dejen de mirar a Trump como si no fuera vuestro espejo, vuestro papel de aluminio. Como si sus jaulas y las vuestras no fueran para la misma especie animal. Si han salido juntos de cacería.
Si hablas de niños con Melania Trump, Letizia, que sea de vuestras princesitas. Te prefiero indiferente como tu rey, como ahora, que llorando lágrimas de cocodrilo por nuestros futuros latin kings. Resérvalas al menos para los bebés africanos arrancados de sus madres entre Ceuta y Melilla. Aquí en España también es legal, Borrell, como en Estados Unidos, detener bebés, separar bebés, ilegalizar bebés, deportar bebés. Ya lo dijo Marlaska, los del Aquarius recibirán el mismo expediente de expulsión que cualquier que llegue en patera, gracias a la Ley de extranjería. Dejen de presumir de su europeísmo, de su buenismo, de su falso progresismo. Ustedes no son modernos, no son el desarrollo. Al final la Ilustración era esto.
Si venden armas para guerras ajenas, luego el karma los persigue en sus propias costas y tiene forma de niño kurdo escupido por el mar. Entonces, ésta también es vuestra guerra y estos vuestros muertos. ¿Cómo va a condenar la gran Europa o la mejor España los crímenes de Trump, cómo va a romper relaciones? Tendrían que romperse, condenarse a sí mismas. Y no lo harán, porque la historia de la humanidad es la historia de su complicidad ante las injusticias. Que también les pertenece a sus súbditos, mientras sigan cultivando silencio y sumisión.
Las niñas y niños pequeños, como los que vemos llorar en esas jaulas, apenas habrán tenido a esas edades alguna mínima experiencia de desamparo, quizá los segundos que tardan en encontrar a sus padres, a los que han perdido de vista en medio de la multitud de un mercado. No se les ocurriría pensar que esos segundos de sentirse abandonados pudieran alargarse en el tiempo, sin limite, sin esperanza, hasta la resignación poco infantil de la pérdida total. Pero les está pasando. Y en ese mismo momento, aunque sigan vivos, Occidente los habrá asesinado.

mércores, 20 de xuño de 2018

Cospedal, la ministra de Defensa que batió récords de venta de armas mientras hablaba de Rusia

La ex ministra de Defensa María Dolores de Cospedal ha confirmado este martes su candidatura a ser la siguiente presidenta del PP. Tras toda una carrera saltando entre diferentes administraciones públicas, las credenciales más inmediatas que puede presentar la también ex presidenta de la Junta de Castilla y León es haber llevado al éxito total la política de su partido en este Ministerio: multiplicar las exportaciones de armas mientras desviaba el foco de atención hacia cualquier otra cosa. Incluso aunque tuviera que hablar de una supuesta injerencia rusa en España para ello.
Pese a que no ha ocupado portadas, Cospedal batió el récord de venta de armas al exterior en sus dos años al frente de Defensa. En 2017, su único ejercicio completo tras hacerse cargo de la cartera en noviembre de 2016, España exportó armamento por valor de 4.346 millones de euros. Supuso un 7,3% más que el año anterior, cuando también se superó la cifra máxima de ventas hasta el momento en un 8,9%.
Como refleja el informe de la Secretaria de Estado de Comercio, hasta 270  de esos millones llegaron desde Arabia Saudí. 90 de ellos correspondían a munición. Esto supuso un incremento del 133% respecto al año anterior y convirtió a la monarquía absolutista wahabita en la principal receptora de armas españolas fuera de la OTAN.
Cospedal permitió que las ventas a Arabia Saudí se multiplicaran pese a que el Parlamento Europeo instó en febrero de 2016 a los miembros de la UE a detener inmediatamente el comercio de armamento con este país debido a la catástrofe humanitaria que ha desatado en Yemen y el riesgo de que ese material terminara en manos de grupos terroristas de la zona.
La ex ministra de Defensa no solo no paró las ventas que España tenía comprometidas de años anteriores, sino que bajó su mandato se autorizaron más exportaciones al país que con cualquier otro ministro. Solo en 2017 el Gobierno autorizó 27 ventas al país, que se realizarán en los próximos años. Casi tantas como las que se aprobaron en 2015 (18) y 2016 (10) sumadas.
Riad intercepta un misil disparado desde el Yemen, pero mantiene la tregua
Un hombre pasa por delante de las ruinas de un edificio destruido en Saná, Yemen. EFE
La política de exportación de armas española de los últimos años no solo choca con la cuestión ética de la venta de armamento a un estado que no respeta los derechos humanos de sus ciudadanos y que ha violado repetidamente el derecho internacional en sus bombardeos en Yemen. También contraviene la legislación española, que no permite la venta de armas a países en conflicto abierto.
La excusa tradicional del Gobierno en este sentido es que el órgano encargado de valorar las solicitudes de exportación las rechaza siempre que entrañan riesgo de no respetar la ley. Sin embargo, como confirmó el equipo ministerial de Cospedal a este medio, no existe "ni nunca ha existido en España" un protocolo para supervisar dónde acaban esas armas cuando atraviesan las fronteras. En la práctica, esto supone que el Gobierno se fía de lo que países como Arabia Saudí dicen que van a a hacer con el material.

Perfil diferente a Morenés, misma política

Cospedal llegó a Defensa para sacar al Ministerio de las sombras. Pedro Morenés, su antecesor, fue uno de los ministros más desconocidos desde la restauración de la democracia. En 2013, hasta un 63% de los españoles dijo no saber quién era Morenés, y si se sumaban los que no le conocían lo suficiente como para puntuar su labor, el resultado era que tres de cada cuatro ciudadanos no podían valorar a su ministro de Defensa.
Como tecnócrata del armamento, Morenés convirtió a España en la séptima exportadora de armas mundial, solo por detrás de los grandes productores internacionales (EEUU, Rusia y China) y las potencias europeas (Alemania, Reino Unido y Francia). Lo consiguió facilitando que la industria recibiera dinero público para desarrollar nuevo armamento. No era un habitual de los medios y la tribuna parlamentaria tampoco era uno de sus fuertes.
Cospedal dio giro radical a esa situación aunque, como demuestran los datos, la política en Defensa no ha cambiado un ápice. Comenzó su etapa en el Ministerio pidiendo perdón a las víctimas del Yak-42 y nunca rehusó un debate parlamentario. La terminó anunciando una inversión de 10.500 millones de euros en armas para las Fuerzas Armadas.
María Dolores de Cospedal recibe la cartera del Ministerio de Defensa de manos de su antecesor, Pedro Morenés.
María Dolores de Cospedal recibe la cartera del Ministerio de Defensa de manos de su antecesor, Pedro Morenés. EFE
Cospedal también quiso hacer valer su posición al frente de Defensa en la crisis catalana, y mientras Morenés descartó una intervención del Ejército y rehusó cualquier protagonismo en torno a esta cuestión, Cospedal defendió que los militares estaban  "preparados para defender la integridad territorial ante cualquier eventualidad".
En este sentido, Cospedal impulsó la teoría de la injerencia rusa en Catalunya como una vía para tratar el debate soberanista en las redes como un problema de seguridad nacional. Además de  por la UE y sus expertos, esta aspiración era cuestionada desde dentro del Ejecutivo: la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría se manifestó en contra de que las noticias falsas se trataran en el ámbito de Defensa e indicó que la solución era la "alfabetización digital" de los ciudadanos. 

Su relación con las asociaciones militares, rota 

Pese a que las asociaciones militares recibieron con agrado el cambio a un jefe político con un perfil más cercano que el de un Morenés que delegaba cualquier cuestión relativa al personal en su subsecretario de Estado, tampoco han lamentado la salida de Cospedal del Ministerio.
Cospedal presidió en dos años más reuniones del Consejo de Personal (órgano donde las asociaciones militares se reúnen con los altos mandos de personal del Ministerio) que su antecesor en cinco. Sin embargo, eso no fue sinónimo de que escuchara más atentamente sus reclamaciones. Cuatro de las cinco asociaciones con representación en el Consejo terminaron plantando a la ministra en su última reunión, en protesta por la salida adelante de un plan laboral en cuya redacción no se las permitió participar.
Cospedal aprobó ese plan su último día al frente del Ministerio, mientras el Congreso debatía la moción de censura contra Mariano Rajoy. Dejó a su sucesora, Margarita Robles, el regalo de lidiar con las quejas de los militares. También el de atender la PNL en la que el Congreso pidió al Gobierno paralizar los despidos de aquellos soldados y marineros de 45 años hasta la resolución de los trabajos de la subcomisión que estudia su caso y que la conservadora ignoró durante meses.

Dimiten os presentadores do Telexornal Serán en protesta polo control informativo na TVG

Alfonso Hermida e Tati Moyano
Miguel Pardo
http://praza.gal/

Alfonso Hermida e Tati Moyano, xornalistas do Telexornal Serán da TVG, presentaron o pasado venres a súa dimisión como presentadores do espazo por "razóns profesionais" e "discrepancias coa liña informativa". Así o adiantou este martes a sección do sindicato CUT na Corporación Radio e Televisión de Galicia (CRTVG) e o confirmou Praza.gal con fontes do persoal dos medios públicos galegos. 
Hermida e Moyano continuarán presentando o Telexornal durante este verán e ata que comece a nova temporada de outono na TVG, momento no que deixarán o seu posto. A noticia non foi recibida con excesiva sorpresa pola xefatura de informativos nin pola dirección do ente público, conscientes das diferenzas que desde hai tempo mantiñan ambos presentadores coa deriva que gran parte do persoal dos medios públicos leva denunciando desde hai tempo. Tampouco intentaron facer nada por convencelos para que reconsiderasen a súa decisión, que era firme desde hai tempo. 
Hermida e Moyano abandonan o Telexornal Serán por "razóns profesionais" e "discrepancias coa liña informativa" do espazo
Segundo fontes do persoal, o "día a día na redacción" e o feito de que os dous xornalistas non dubidasen en amosar o seu malestar coa liña informativa e o xeito de tratar as novas por parte da xefatura fixo que a decisión fose agardada. Só quedaba saber cando se produciría. Ademais, fontes dos órganos de dirección da compañía pública din extraoficialmente que a CRTVG xa tiña pensado prescindir dos dous presentadores pola baixada de audiencia no Telexornal Serán.  
A comunicación da dimisión destes dous recoñecidos profesionais, con anos de experiencia na TVG, chegou no mesmo día no que boa parte do persoal mobilizábase no cuarto Venres Negro, unha iniciativa na que os profesionais dos medios públicos galegos apoian as reivindicacións dos seus compañeiros da TVE, denuncian a "manipulación informativa" que din sufrir na televisión e na radio galegas e reclaman xa a creación dun Consello de Informativos.
As diferenzas de criterio entre Hermida e Moyano e os dirixentes da CRTVG eran evidentes e palpables desde hai tempo. Ademais, ambos os dous non dubidaron en situarse na vangarda das reivindicacións das catro xornadas de Venres Negro nas que o persoal vestiu de loito e difundiu a través das redes sociais as súas reclamacións e imaxes con vestimenta moura. "Insistimos na nosa demanda duns medios públicos distintos. É difícil, pero por nós non vai quedar", publicaba Hermida nese día 15 na súa conta de Twitter, cunha mensaxe semellante á que xa expresara no resto dos días de mobilización. Tamén Tati Moyano difundiu en varias ocasións o seu apoio ás denuncias de manipulación. 
Non é a primeira vez, ademais, que Alfonso Hermida denuncia, mesmo publicamente o control político sobre a CRTVG. Hai anos, durante a xornada de folga en contra da reforma de lei dos medios públicos galegos, dirixiu un informativo reivindicativo presentado na praza do Toural de Compostela
Concentración de persoal da CRTVG no cuarto Venres Negro
O sindicato CUT aplaude "a súa dignidade, tan necesaria nestes momentos"
"Disque teñen xente de sobra para poñer a cara pola manipulacion sen cuestionarse constantemente os contidos, como intentaron facer Alfonso e Tati. Grazas, compañeiros", publicaba a CUT, sindicato que anunciou que neste vindeiro Venres Negro aplaudirá "a súa dignidade, tan necesaria nestes momentos". "A ver a quen atopan para substituír estes profesionais con dúas décadas de experiencia, que seica un informativo pode conducilo calquera", insistiu. Este diario intentou por varios medios obter a vesión da CRTVG respecto da marcha dos dous xornalistas, pero finalmente declinou facer comentario ningún. 
O Comité Intercentros da CRTVG entregou ao director xeral máis de 550 sinaturas do persoal reclamando que non se supriman os informativos locais da RG
A dimisión dos dous presentadores chega tamén no medio de continuas protestas de boa parte do persoal da CRTVG. Neste mesmo martes, o Comité Intercentros da CRTVG entregou ao director xeral, Alfonso Sánchez Izquierdo, máis de 550 sinaturas de traballadoras e traballadores da Compañía coas que "demandan a continuidade dos informativos locais na Radio Galega" e que a dirección decidiu suprimir a partir do 9 de setembro. Tamén solicitan, ademais, "o reforzo das delegacións territoriais, mermadas de persoal e sen técnicos de control, para ofrecer a información de proximidade con maior calidade". 

Porhíbenlle o paso a persoal da RTVE a San Marcos

Segundo indica o Comité Intercentros, a entrega das sinaturas coincidiu cunha xuntanza prevista en San Marcos entre o devandito comité e o de empresa provincial da Compañía de RTVE en Galicia. Segundo denuncia, a dirección de Recursos Humanos "non permitiu a entrada dos sindicalistas" dos medios públicos estatais, polo que o encontro tivo que realizarse "na porta do edificio", unha decisión que, din, "é a primeira vez que se produce" e que relacionan coas mobilizacións que se veñen producindo nas últimas semanas e que reclaman tamén que non se elimine o programa Diario Cultural, da Radio Galega, que deixará de ser un espazo independente desde o vindeiro outono. 
"É intolerable, propio doutros tempos nos que non se respectan os dereitos sindicais máis elementais", denuncia o comité da RTVE
Ademais, o comité de empresa de RTVE na provincia da Coruña explica que eles mesmos recibiron unha notificación da directora de Recursos Humanos da CRTVG denegándolles o paso ás instalacións de San Marcos, un feito que consideran "intolerable, propio doutros tempos nos que non se respectaban os dereitos sindicais máis elementais"
"O que buscaban con estas actitudes totalitarias era impedir o normal desenvolvemento das nosas competencias", aseguraron, logo de criticar a "vulneración a liberdade sindical". "Lonxe de amedrentarnos, isto énchenos de razóns para seguir loitando pola recuparación dos dereitos, entre outros, o que este martes intentou cercenar a dirección da CRTVG", rematan. 

DÍA MUNDIAL DEL REFUGIADO Las guerras en el noreste del Congo provocan un éxodo de decenas de miles de refugiados

Con campamentos desbordados, brotes de cólera, falta de agua y comida, Uganda, el país africano que más refugiados acoge, está saturada por las crisis humanitarias de la región. Las ONG alertan de que la situación puede empeorar en breve.


Refugiados en el puerto de Sebagoro. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)


PABLO L. OROSA
http://www.publico.es/

En apenas una semana de febrero más de 22.000 refugiados congoleños cruzaron la frontera hacia Uganda. “Hemos visto en las últimas semanas una media de 3.000 personas huyendo de Ituri cada día”, declaró entonces uno de los portavoces de ACNUR, Babar Baloch. Hoy a Sebagoro, la pequeña villa pesquera al otro lado del lago Albert, ya no llegan por miles, pero siguen haciéndolo por cientos. Los que lo hacen llegan hambrientos y martirizados por lo que dejan atrás. Pero no sueñan con volver: allí siempre hay guerra. La última de ellas, la de Ituri, al noreste de la República Demócrata del Congo (RDC), ha dejado más de 60.000 refugiados en lo que va de año.
"Cuando llegan no quieren hablar. Se les nota en la forma en la que te miran: han visto demasiado", denuncia ACNUR
En el embarcadero de Segaboro no hay espacio para las palabras. Hay un silencio que nace del mar y que sólo lo rompe el llanto de un recién nacido. “Cuando llegan no quieren hablar. Se les nota en la forma en la que te miran: han visto demasiado”. Si acaso, continúa Ahab, que está al frente del equipo de respuesta de ACNUR en la aldea, “preguntan por algún familiar que tienen en el pueblo”. Casi todos, como casi siempre, son mujeres y niños. Un 77,5%, según ACNUR. “Los hombres o han muerto o prefieren que crucen primero sus familias”, explica Ahab.
Emmanuel, agricultor de 42 cuyo testimonio fue recogido por Médicos Sin Fronteras (MSF), cruzó por primera vez el lago a principios de febrero junto con su mujer y sus ocho hijos. “No quería vivir con miedo. En mi aldea -a los alrededores de Bunia, capital de la provincia de Ituri- la gente hace tiempo que duerme al aire libre, en las huertas, porque es más seguro: ¡no pueden prenderle fuego tan rápidamente!”. Tras unos días en el campo de refugiados de Kyangwali, cuya población se ha duplicado desde el inicio de la crisis en diciembre hasta alcanzar las más de 68.000 personas, Emmanuel decidió volver a Congo para conseguir algo de dinero con el que paliar el hambre. “Volví el 8 marzo, pero cuando me estaba acercando a la aldea vi un gran fuego a lo lejos. Mi aldea está cerca del lago. Cuando nos bajamos del barco vimos muchos cadáveres en el suelo. Los supervivientes contaban que la aldea había sido atacada por gente armada con machetes”. Emmamuel decidió volver en aquel mismo momento. Sin nada. Su propia huerta había sido reducida a cenizas. Dos días después estaba de vuelta en Kyangwali.
Mujeres y niños suponen la mayor parte de los refugiados que llegan a Uganda. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)
Mujeres y niños suponen la mayor parte de los refugiados que llegan a Uganda. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)
Los relatos entre los recién llegados tienen siempre un sustrato común. Casas incendiadas, mujeres agredidas sexualmente, cuerpos sin vida en las cunetas. El pasado mes de abril, la ONU desveló el descubrimiento de cinco fosas comunes con los restos de al menos 260 personas, entre ellas 91 mujeres. “Mi mujer y mi hijo”, relata Augusto, un joven de 20 años que llegó hace dos mes a Uganda, “murieron cuando los lendu atacaron la aldea. A mí persiguieron hasta la escuela. Ya no pude volver a casa, tuve que huir con lo que tenía encima”: una vieja camiseta de fútbol y el dinero justo, algo más de 17.000 francos congoleños (algo menos de 10 euros), para cruzar el lago. Los transportistas, en su mayoría pescadores locales, “hacen mucho dinero con nosotros”.
"Nuestra aldea la atacaron porque está cerca de unas minas de oro", relata Augusto, un joven de 20 años que lleva dos meses en Uganda
Lo cierto es que la mayoría no alcanzan a comprender siquiera lo que los está matando. La de Ituri es un lucha tribal y un enfrentamiento por el control de los recursos, mas también una retahíla de afrentas históricas. Aunque las tensiones entre los agricultores lendu y las demás tribus de pastores del noreste del Congo, especialmente los hema, son anteriores a la llegada de los colonos europeos, fue el tiránico régimen belga el que exacerbó los enfrentamientos expulsando a los lendu de sus tierras, ricas en oro y otras piedras preciosas, y privilegiando la posición de los mandos hema.
A finales de los 90, cuando el país explotó en las bautizadas como guerras del Congo, la antigua provincia oriental se convirtió en un polvorín: entre 1996 y 2003 alrededor de 55.000 personas murieron en Ituri y más de medio millón tuvieron que abandonar sus casas. Las rencillas de aquellos días parecían atemperadas, pero el pasado diciembre, sin que estén demasiado claras las causas, la violencia volvió a estallar dejando más de 250 muertos y 300.000 desplazados internos, entre ellos 100.000 menores.
Sophie, refugiada congoleña de 25 años, antes de entrar al dispensario abierto por MSF en Mara Tatu. - PABLO L. OROSA

Detrás de este enfrentamiento tribal se esconde en realidad un conglomerado de intereses. Por un lado, los del presidente Joseph Kabila a quien la inestabilidad en la región le sirve como excusa para imponer el estado de emergencia con el que aplazar la elecciones, previstas para diciembre de este año, después de haber sido pospuestas ya en dos ocasiones. Por otro, el de los grupos armados, señores de la guerra y comerciantes sin escrúpulos, muchos apoyados por Ruanda, Uganda y las multinacionales occidentales, para hacerse con el control de un territorio con importantes reservas de oro, petróleo, diamantes y coltán. “Nuestra aldea la atacaron porque está cerca de unas minas de oro”, sentencia Augusto.

La asistencia humanitaria, un lucrativo negocio

A través del puerto de Serabogo, han llegado a Uganda 61.000 refugiados congoleños desde diciembre. Una cifra que crece a diario y que añade más presión migratoria sobre un país que es ya el que más refugiados acoge de África y uno de los cinco que más en todo el mundo. En total, 1,3 millones de personas, procedentes principalmente de Sudán del Sur, Congo y Burundi. El pasado año, cuando la situación se desbordó por el flujo de exiliados por la guerra en Sudán del Sur, el gobierno de Uganda y las autoridades internacionales hicieron un llamamiento urgente a la comunidad internacional para recaudar más fondos con los que cubrir las necesidades básicas en los campos del norte. Este año, la situación es si cabe más complicada: “Necesitamos 504 millones de dólares para atender a la gente que huye de una de las crisis más complejas, desafiantes y olvidadas del mundo en la República Democrática del Congo”, declaraba ACNUR el pasado 23 de marzo.
"El agua que tenemos no nos llega para cocinar, asearnos y beber. Además está muy lejos, hay que recorrer más de kilómetro y medio para abastecernos"
Campos como el de Kyangwali, abierto en la década de los 60 para atender a refugiados ruandeses, están desbordados. “El mayor problema en este momento es el agua”,señala la responsable de proyectos de MSF, Anne-Cécile Niard. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 20 litros al día por persona sigue estando demasiado lejos: hay días en los que ni siquiera se alcanza la mitad. 
"El agua que tenemos no nos llega para cocinar, asearnos y beber. Además está muy lejos, hay que recorrer más de kilómetro y medio para abastecernos”, señala Sophie. Ella es una de las veteranas, llegó aquí hace casi tres lustros, huyendo de la segunda guerra del Congo. Ahora tiene 25 años y 3 hijos. “Recibimos cada uno tres kilos de maíz, tres de harina, tres de alubias y una botella de aceite. Pero eso no llega para todo el mes. Tenemos hambre!”, asegura mientras calma su voz moviendo las manos de un lado a otro.
La violencia en el noreste de Congo ha provocado la huida de más de 68.000 personas a Uganda. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)

La situación, alerta una trabajadora humanitaria que prefiere no revelar su identidad, va a empeorar en los próximos meses: ante la falta de espacio, los recién llegados están siendo asentados en las tierras que los refugiados más antiguos utilizaban hasta ahora para cultivar. “Se supone que los que llevan más tiempo deben alimentarse con su propia cosecha y no recibir ayuda humanitaria para su alimentación, pero si no tienen donde hacerlo…en unos meses podemos enfrentarnos a un problema”. “Por ahora”, concede Sophie, “no hay ningún problema. Ellos también tienen derecho a recibir ayuda”.
"Para mí, el problema aquí en Uganda es que no consigo trabajo. Sólo tengo lo que me da ACNUR"
En Uganda, a diferencia de otros muchos países, los refugiados tienen libertad de movimientos y derecho a trabajar en un país donde casi un 20% de la población sigue viviendo bajo el umbral de la pobreza. Las autoridades ugandesas han encontrado en la asistencia humanitaria un lucrativo negocio: el pasado mes de febrero, el comisionado para los refugiados, Apollo Kazungu, fue suspendido tras revelarse su implicación en una estafa para inflar el número de recién llegados al país y recibir así más fondos. La ONU ha puesto en marcha ya un sistema de verificación biométrica para comprobar la autenticidad de las cifras. Otros oficiales ugandeses han sido acusados de exigir sobornos a los refugiados para incluirlos en los programas de ayuda, así como de participar en redes de prostitución y tráfico de mujeres.
“Para mí, el problema aquí en Uganda es que no consigo trabajo. Sólo tengo lo que me da ACNUR”, asegura Augusto. Allí, al otro lado del lago, iba a la escuela y tenía un pequeño negocio transportando leche. Con eso era suficiente para mantener a su mujer y su hijo. ¿Volver a Congo? “No, mientras haya guerra a Congo no puedo volver”. “Allí siempre hay guerra. Guerra. Guerra. Guerra”, interviene Sophie. La veintena de personas, casi todas mujeres, apenas dos hombres, sentadas en los bancos que dan acceso al dispensario abierto por MSF en Mara Tatu, vuelven la vista a la conversación. Hay silencio. También algunos gestos de aprobación. “Si Congo alguna vez es libre me gustaría volver, pero ahora no podemos hacerlo, es demasiado peligroso”, sentencia el otro varón presente.
Aunque ya está bajo control, el brote de cólera dejó 44 muertos y ha obligado al gobierno de Uganda a poner en marcha una campaña de vacunación. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)























Ahora el enemigo es el hambre y el cólera. Endémico al otro lado de la frontera, el último brote importado por la propia avalancha de refugiados ha causado ya 44 muertos y más de 2.000 casos severos. “Con todas las medidas preventivas puestas en marcha, el número de casos ha ido disminuyendo”, afirmó recientemente la portavoz de ACNUR en Uganda, Aslam Khan. No obstante, el gobierno ugandés, apoyado por MSF y otras entidades internacionales, ha puesto en marcha una campaña de vacunación masiva con la que esperan inmunizar a más de 360.000 personas, entre ellos 70.000 refugiados. Después todavía quedará la malaria. Pero esa es otra guerra que les tocará vencer para seguir sobreviviendo.

Los otros focos del conflicto en Congo

Desde 2016, los enfrentamientos en Congo se ha repetido por todo el país. En agosto de ese año, Kamwina Nsapu, líder de un clan del pueblo luba, encabezó una rebelión antigubernamental contra la policía y las fuerzas de seguridad en Kasai. Aunque Nsapu fue asesinado, la milicia armada que lucha en su nombre mantiene hasta hoy su desafío al Ejecutivo de Kabila. Los enfrentamientos han causado ya más de 5.000 muertos y 1,5 millones de desplazados.
Al noreste, no demasiado lejos de Ituri, en las dos provincias Kivu donde se concentran algunos de los principales yacimientos de diamantes y minerales del país el conflicto nunca ha llegado a detenerse. Algunos de los actores, como las milicias Mai Mai, se desmarcaron del acuerdo de paz, mientras que la revancha por el genocidio tutsi en Ruanda sigue siendo el principal combustible del conflicto. Desde 1994, cuando miles de hutus se refugiaron al otro lado de la frontera acogidos por el dictador Mobutu Sésé Seko y crearon las fuerzas hutus del Forces démocratiques de libération du Rwanda (FDLR), los enfrentamientos con las milicias tutsis apoyadas por el gobierno de Paul Kagame, primero a través del National Congress for the Defence of the People (CNDP) y después con su excisión, la guerrilla M23, han sido constantes. Actualmente, tras las sanciones internacionales que obligaron a Ruanda a cortar la financiación directa con sus milicias tutsis, éstas se han dividido en más de 70 grupos armados que se financian con la extracción de minerales. Sólo en la provincia del norte hay más de un millón de personas desplazadas a causa del conflicto.