martes, 15 de xullo de 2014

¿Quién tiene miedo de la agricultura ecológica? (I)

Esther Vivas
La agricultura ecológica pone muy nerviosos a algunos. Así lo constatan, en los últimos tiempos, la multiplicación de artículos, entrevistas, libros que tiene por único objetivo desprestigiar su trabajo, desinformar acerca de su práctica y desacreditar sus principios. Se trata de discursos plagados de falsedades que, vestidos de una supuesta independencia científica para legitimarse, nos cuentan las “maldades” de un modelo de agricultura y alimentación que suma progresivamente más apoyos. Sin embargo, ¿por qué tanto esfuerzo en desautorizar dicha práctica? ¿Quién tiene miedo de la agricultura ecológica?
Cuando una alternativa cuaja socialmente dos son las estrategias para neutralizarla: la cooptación y la estigmatización. La agricultura ecológica es torpedeada por ambas. Por un lado, cada vez son más las grandes empresas y los supermercados que producen y comercializan estos productos para dar cobertura a un floreciente nicho de mercado y “limpiarse” la imagen, a pesar de que sus prácticas no tienen nada que ver con lo que defiende este modelo. Su objetivo: cooptar, comprar, subsumir e integrar esta alternativa en el modelo agroindustrial dominante, vaciándola de contenido real. Por otro lado, la estrategia del “miedo”: estigmatizar, mentir y desinformar acerca de la misma, confundir a la opinión pública, para así desautorizar este modelo alternativo.
Y, ¿si alzas la voz en su defensa? Insultos y descalificaciones. Si un científico se posiciona en contra de la agricultura industrial y transgénica, es tachado de “ideológico”. Como si defender este tipo de agricultura no respondiera a una determinada ideología, la de aquellos que se sitúan en la órbita de las multinacionales agroalimentarias y biotecnológicas, y que a menudo cobran de las mismas. Si un “no científico” la crítica, entonces, su problema es que no sabe, que es un ignorante. Según estos parece que solo los científicos, y en particular aquellos que defienden sus mismos postulados, pueden tener una posición válida al respeto. Una actitud muy respetuosa con la diferencia. Otra práctica habitual es calificar a quien crítica de “magufo”, sinónimo despectivo, según la jerga de esta “elite científica”, de anticientífico. Se ve que defender una ciencia al servicio de lo público y lo colectivo implica estar en contra de la misma. Una argumentación de locos.
Veamos, a continuación, alguna de las afirmaciones más repetidos para descalificar y desinformar sobre la agricultura ecológica, y que ampliaremos en siguientes artículos. Porque hay quienes creen que repetir mentiras sirve para construir una “verdad”. Ante la calumnia, datos e información.


El peligro de los agrotóxicos
“La agricultura ecológica no es más sana ni mejor para el medio ambiente”, dicen. Nos quieren hacer creer que una agricultura industrial, intensiva, que usa sistemáticamente productos químicos de síntesis en su producción, es igual a una agricultura ecológica que prescinde de los mismos. Increíble. Si las prácticas agroecológicas emergen es precisamente como respuesta a un modelo de agricultura que contamina la tierra y nuestros cuerpos.
Desde hace años, la retirada y prohibición de fitosanitarios, agrotóxicos, utilizados en la agricultura convencional ha sido una constante, después de demostrarse su impacto negativo en la salud del campesinado y los consumidores y en el medio ambiente. Quizá el caso más conocido sea el del DDT, un insecticida utilizado para el control de plagas desde los años 40 y que debido a su alta toxicidad ambiental y humana y escasa o nula biodegradabilidad fue prohibido en muchos países. En el año 1972, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos vetó su uso al considerarlo un “cancerígeno potencial para las personas”. Otras agencias internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer, entre otras, han denunciado también dichos efectos. Aún así, quienes mantienen la afirmación inicial -aquí rebatida- se muestran todavía, y aunque pueda sorprender, partidarios del DDT, y lo siguen defendiendo, a pesar de todas las evidencias.
Sin embargo, el DDT no es un caso aislado. Cada año, productos químicos de síntesis utilizados en la agricultura industrial son retirados del mercado por la Comisión Europea. Sin ir más lejos, en el 2012 el Tribunal de Gran Instancia de Lyon concluyó que la intoxicación del campesino Paul François y las consiguientes secuelas en su salud fueron debidas al uso y manipulación del herbicida Lasso de Monsanto, que no informaba ni de la correcta utilización del producto ni de sus riesgos sanitarios. La misma Organización de las Naciones Unides sobre Agricultura y Alimentación (FAO) sentenciaba en el artículo Control of water pollution from agriculture, en el año 1996, que el uso de pesticidas en la agricultura tenía efectos negativos en varios niveles: 1) En los sistemas acuáticos, ya que su alta toxicidad y la persistencia de químicos degradaba las aguas. 2) En la salud humana, pues la inhalación, la ingestión y el contacto con la piel de dichos productos químicos incidía en el número de casos de cáncer, deformidades congénitas, deficiencias en el sistema inmunitario, mortalidad pulmonar. 3) En el medio ambiente, con la muerte de organismos, generación de cánceres, tumores y lesiones en animales, a través de la inhibición reproductiva, y la disrupción endocrina, entre otros. ¿Qué fitosanitarios serán prohibidos mañana? Imposible saberlo. ¿Hasta cuando permitiremos seguir siendo cobayas?

Jugando con la salud de los países del Sur
Capítulo a parte merecería analizar el impacto de dichos agrotóxicos en la salud de las comunidades cercanas a las plantaciones donde se aplican. Innumerables han sido los casos reportados, especialmente en países del Sur donde su uso es más permisivo. En Argentina tenemos el documentadísimo caso de las Madres de Ituzaingó, en Córdoba, en pie de guerra contra las fumigaciones en las plantaciones sojeras alrededor de su comunidad, y responsables del alto número de casos de cáncer, malformaciones en recién nacidos, anemia hemolítica… que afectan a su población. En 2012, la Camara I del Crimen de Córdoba les dio la razón al sentenciar que la fumigación con agrotóxicos era delito y sus autores fueron condenados por contaminación dolosa. En varios países centroamericanos, el uso sistemático del  Dibromo cloropropano (DBCP) en plantaciones de la Standard Fruit Company, Dole Food Corporation Inc., Chiquita Brands International, fue el responsable de centenares de muertes, cánceres, deficiencias mentales, malformaciones genéticas, esterilidad y dolores por todo el cuerpo entre sus trabajadores.  A pesar de que en 1975, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos consideró al DBCP un posible agente cancerígeno, las multinacionales bananeras lo siguieron utilizando. La lista podría continuar con casos de comunidades afectadas por el uso de agrotóxicos en India, Tailandia, Paraguay, y muchos otros países. La agricultura industrial genera enfermedad y muerte, los datos así lo demuestran. Quién lo niegue, miente.
Si hablamos de alimentación y salud es necesario referirse también al negativo impacto de algunos aditivos alimentarios (aromatizantes, colorantes, conservantes, antioxidantes, edulcorantes, espesantes, potenciadores del sabor, emulsionantes…) en nuestro organismo. Está claro que desde los orígenes de la comida existen métodos para conservarla, y es fundamental que así sea, sino ¿qué comeríamos? Sin embargo, el desarrollo de la industria alimentaria ha generalizado el uso de aditivos químicos de síntesis para adaptar la comida a las características de un mercado kilométrico (donde los alimentos viajan distancias enormes del campo al plato), consumista (potenciando inecesariamente el color, el sabor y el aroma de los productos para hacerlos más apetecibles) y que endulza artificialmente la comida, con productos que dejan mucho que desear.

Del aspartamo y el glutamato monosódico
No se trata de poner todos los aditivos en el mismo saco, pero sí señalar el impacto que algunos pueden tener en nuestro organismo, especialmente los aditivos sintéticos en comparación con los naturales. El libro ‘Los aditivos alimentarios. Peligro’ de Corinne Gouget señala especialmente a dos: el aspartamo, codificado en Europa con el número E951, y el glutamato monosódico, con el E621.
El aspartamo es un edulcorante no calórico empleado en refrescos y comida “light”. Algunos estudios han apuntado a las negativas consecuencias que puede tener en nuestra salud. La Fundación Ramazzini de Oncología y Ciencias Ambientales, con sede en Italia, publicó, en 2005, en la revista Environmental Health Perspectives los resultados de un exhaustivo trabajo donde, a partir de la experimentación con ratas, señalaba los posibles efectos cancerígenos del aspartamo para el consumo humano. El informe concluía que el aspartamo es un agente carcinogénico potencial, incluso con una dosis diaria de 20 miligramos por kilogramo de peso, muy por debajo de los 40 miligramos por kilogramo de peso de ingesta diaria aceptada por las autoridades sanitarias europeas. La Fundación Ramazzin concluía que era necesario revisar las directrices sobre su utilización y consumo. Sin embargo, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) hizo caso omiso a dichas conclusiones y, siguiendo la pauta habitual con los informes científicos críticos, desautorizó el trabajo. No olvidemos, los lazos estrechos de la EFSA con la industria alimentaria y biotecnológica y cómo, por ejemplo, su presidenta en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria es Ángela López de Sa Fernández, exdirectiva de Coca-Cola.
El glutamato monosódico, por su parte, es un aditivo potenciador del sabor muy utilizado en fiambres, hamburguesas, mezclas de especias, sopas de sobre, salsas, patatas fritas, chucherías. Estos últimos, muy consumidos por los más pequeños. En el año 2005, el catedrático de fisiología y endocrinología experimental de la Universidad Complutense de Madrid Jesús Fernández-Tresguerres, uno de los 35 miembros de la Real Academia Nacional de Medicina, publicó en los Anales de la Real Academia Nacional de Medicina los resultados de un largo trabajo donde analizaba los efectos de la ingesta de glutamato monosódico en el control del apetito. Las conclusiones fueron demoledoras: su ingesta aumentaba el hambre y la voracidad en un 40% e impedía el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito, con lo que contribuía al incremento de la obesidad y a partir de ciertas cantidades se consideraba podía tener efectos tóxicos sobre el organismo. Algunos han llegado a denominar esta sustancia, informalmente, como “la nicotina de los alimentos”.
Más allá del aspartamo y del glutamato monosódico, otros aditivos se han mostrado también perjudiciales para la salud humana, y han acabado siendo retirados del mercado. En 2007, la Comisión Europea prohibió el uso del colorante rojo 2G (E128), utilizado mayoritariamente en salchichas y hamburguesas, al considerar, después de una reevaluación de la EFSA, que éste podría tener “efectos genotóxicos y carcinógenos” para las personas. La anterior evaluación toxicológica se había realizado 25 años atrás. Otros estudios han señalado como la mezcla de algunos colorantes, a menudo utilizados en refrescos y “chucherías”, combinados con la ingesta de otros aditivos presentes a la vez en estos productos provocaría hiperactividad infantil. Así concluía un estudio sobre aditivos alimentarios publicado en la revista The Lancet, en 2007: “Los colores artificiales o el conservante benzoato de sodio (o ambos) en la dieta provocan un aumento de la hiperactividad en niños de 3 años y en niños de entre 8 y 9 años”. El maravilloso y duro documental francés Nuestros hijos nos acusarán, nos recuerda, como señala su título, la responsabilidad que tenemos.
La agricultura ecológica, en cambio, prescinde de estos aditivos químicos de síntesis, colocando en el centro de la producción de alimentos la salud de las personas y la del planeta. ¿Quién puede considerar, visto lo visto, que la agricultura y la alimentación industrial, intensiva y transgénica es más respetuosa con las personas y el medio ambiente que la ecológica? Ustedes deciden.

luns, 14 de xullo de 2014

Salvarmos a sanidade pública

Xoán Antón Pérez-Lema

Calquera que teña un familiar nestas datas nun Hospital galego constatará a absoluta insuficiencia do persoal, das resultas do peche de 1240 camas durante todo o cuadrimestre do verán. Porque, máis barato ca contratar substitucións de persoal sanitario, sae consorciar unha praza nun Hospital privado, onde adoitamos ver dúas persoas asistindo ás noites unha planta hospitalaria completa, ás máis das veces con doentes moi maiores e con patoloxías graves. Mais na pública, no Hospital Universitario da Coruña, este sábado había só tres médicos de garda no conxunto das plantas de hospitalización.
Máis barato ca contratar substitucións de persoal sanitario, sae consorciar unha praza nun Hospital privado, onde adoitamos ver dúas persoas asistindo ás noites unha planta hospitalaria completa, ás máis das veces con doentes moi maiores e con patoloxías graves
Somos xa o terceiro territorio do Estado con menos investimento sanitario por habitante. Os doutores do Hospital Comarcal de Valdeorras denuncian a desmontaxe deste Centro, como antes fixeron os de Monforte. A xubilación forzosa aos 65 está a descapitalizar a nosa sanidade, onde xa se contan tres mil prazas menos nos últimos 4 anos.
A que se debe isto? Indubidábelmente no PP estatal existe unha corrente cualitativamente moi poderosa que quere liquidar o Estado do benestar e a sanidade pública, beneficiando, non aos hospitais privados fundados polos médicos e investidores galegos, senón ás grandes multinacionais sanitarias, conectadas coas elites financeiras de Madrid. Mais os recurtes sanitarios actuais débense tamén aos graves erros económico-financeiros de Feijóo e Elena Currás. Por aceptaren, no verán do 2009, un financiamento autonómico que desequilibra continuamente as contas da nosa sanidade polo noso avellentamento e dispersión.  E por financiaren a débeda pública precisa para cobrir o déficit a tipos altos, nos peores momentos da prima de risco, por mor dunha deficiente previsión e por esa fachenda que non precisaba acodir ao financiamento sensíbelmente máis barato do Fondo de Liquidez autonómico.
Salvarmos a sanidade pública requirirá reprantexarmos a política  de endebedamento autonómico e garantir un sistema de financiamento autonómico xusto con Galicia
Salvarmos a sanidade pública requirirá reprantexarmos a política  de endebedamento autonómico e garantir un sistema de financiamento autonómico xusto con Galicia. Un mellor financiamento que recoñeza eses 500 M€ que custa ao ano a nosa sanidade de máis por mor do avellentamento e do espallamento poboacional. E requirirá que os cidadáns esteamos atentos para defender unha das conquistas máis importantes do noso modelo de sociedade.

La dictadura parlamentaria

Miguel Roig

Es sabido que no es lo mismo juancarlismo que monarquía. El juancarlismo obtuvo el beneplácito de figuras poco cuestionables en el campo republicano como Santiago Carrillo o Manuel Vázquez Montalbán. En lo que se refiere al socialismo es probable que no haya un solo referente que no respondiese a este curioso modo de entender el poder y el sustento democrático de la monarquía parlamentaria en España. Puede que para que dicho fenómeno se produjera concurrieran dos circunstancias curiosas. Por un lado, el rápido despliegue del socialismo comandado por Felipe González que en una inteligente operación política ocupó todo el espacio democrático al punto de que el hecho de estar fuera de ese perímetro, ocupado simbólicamente por el socialismo, convertía en extranjero de la democracia a quien se excluía de él. Para ayudar a consolidar este espacio, surgió por entonces la figura de la casa común de la izquierda que, alentada desde el PSOE,Carrillo no dudó en habitar y junto a él fueron muchos los que ocuparon dependencias de aquel cómodo destino. En aquel escenario, el rey Juan Carlos, oportunamente y reforzado con el capital simbólico acumulado el 23 de febrero de 1981, se confunde con ese relato democrático y pasa a formar parte de aquella casa común pero sin dejar de dormir ninguna noche en la Zarzuela. Así, el juancarlismo deviene en un proceso que incluye a convencidos demócratas, espíritus republicanos y una gauche divine que ya no es divina sino etérea,  entregada al carpe diem.

El socialismo, entonces, ocupa el espacio vacío que la derecha le cedió por la sencilla razón de que su dirigencia se encontraba en el laberinto del tardofranquismo con el Minotauro muerto pero sin ningún hilo de Ariadna al cual seguir para salir de su encierro. Fuera, la monarquía parlamentaria y el socialismo democrático –y aquí el adjetivo tiene alta carga sustantiva– ocupaban todo el espacio posible.
Tanto la Casa Real como el socialismo construyeron aquella estructura con una capacidad de maniobra admirable pero con la ventaja de la elocuente y constante dejadez política de los conservadores. Basta con recordar actitudes pre-totémicas como el rechazo de José María Aznar a la Constitución o la oposición de Francisco Álvarez Cascos a la ley del divorcio y, en un mismo envío, su explícita admiración por Francisco Franco. Así como Álvarez Cascos se benefició más de una vez de la ley que combatía, otro tanto ocurrió con el rechazo en la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando dirigentes populares optaron por hacer pública su homosexualidad después que el partido repudiara la legislación socialista en la calles, codo a codo con la Iglesia. Esto no significa que el Partido Popular evolucione o se adapte a los nuevos tiempos ni que el hilo de Ariadna sea un hilo narrativo que lo saque del laberinto de la dictadura. Significa que busca relatos de marca que le sean útiles para transitar los escenarios políticos en lugar de recurrir a herramientas políticas que transformen la realidad.
En un artículo publicado en The Guardian, Slavoj Žižek analiza los comportamientos de consumo actuales y llega a la conclusión de que, a través del consumo, se está resignando el hecho de vivir nuestras propias vidas para adquirir un estilo de vida. Hay una tendencia –mucho más arraigada, de momento, en países como Estados Unidos, Reino Unido o Francia que aquí– por un hedonismo permisivo pero muy controlado que lleva al consumo de alimentos orgánicos, chocolates sin grasas, refrescos sin azúcar, café sin cafeína, cervezas sin alcohol y sexo solo si es seguro. A partir de esta tendencia, Jeremy Rifkindesarrolla el concepto de ‘capitalismo cultural’. La compra de una manzana ecológica, más costosa que las normales e incluso en mal estado por haber sido atacada por los insectos, significa no la adquisición de un producto sino el acceso a una experiencia. No aceptamos el rol pasivo de espectadores en un mundo que nos deja al margen de las decisiones centrales, con lo cual, a través de una manzana acariciamos la fantasía de sentir que estamos participando en un movimiento solidario y global. Así como un hincha de fútbol ante al televisor grita, salta y se desgañita alentando a su equipo creyendo que así contribuirá a que este haga un gol, los nuevos consumidores piensan que ayudan a transformar el mundo a través de la adquisición de experiencias.

El Partido Popular hace uso de esta técnica de marketing. Es lógico. Entiende la estructura partidaria como una empresa y busca llegar a clientes, no a ciudadanos.
El conservadurismo español no renuncia a las raíces que lo vertebran a la dictadura y anhela un cuerpo social sumiso, principios cívicos atados al ideario católico y, fundamentalmente, un modelo económico que profundiza la brecha social –y esto, paradojicamente, lo aleja del populismo franquista–. Al no abandonar ninguna de estas consignas se encierra en si mismo y renuncia a la política pero no al marketing, el cual asume como la vía para la difusión de su marca. Quiere que, a través de sus productos retóricos, creamos participar de la experiencia democrática. Pero el Partido Popular no crea, recrea. Cuando en 2008 Mariano Rajoy pone como portavoz de su partido en el Congreso a Soraya Sáez de Santamaría y a María Dolores de Cospedal como Secretaria General del Partido Popular, no hace otra cosa que interpretar como una tendencia lo que desde la política asumió Rodríguez Zapatero al formar un Ejecutivo siguiendo el criterio de paridad entre hombres y mujeres.
Los diferentes golpes de efectos que ha puesto el Partido Popular en escena durante varias legislaturas con el tema del terrorismo, también demuestran un manejo con más criterio de mercado, en tanto flujo y reflujo de la oportunidad ante el electorado o la obstaculización de la competencia –entiéndase al PSOE en este contexto de marcas– que como razón política o de Estado. No hay que olvidar que al año del asesinato de Miguel Ángel Blanco, el expresidente Aznar negociaba con ETA a quien llamaba públicamente Movimiento Nacional de Liberación Vasco; el 11 de marzo de 2004 los hizo responsables de la matanza de Atocha, y, Mariano Rajoy, en la oposición, llegó a acusar a Rodríguez Zapatero de “traicionar a los muertos” durante la negociación del gobierno socialista con ETA. La última experiencia que pretende poner en circulación el Gobierno del Partido Popular es la de una supuesta apertura democrática mediante la cual las alcaldías serían para el partido más votado. Obviamente que esta suerte de oportunismo ante la pérdida segura de esas posiciones en la mayoría de los ayuntamientos solo será posible a través de su mayoría parlamentaria y no con el concurso del resto de partidos. Una medida tan ajena a la democracia como el llamado decretazo que impulsó esta semana que, entre otras medidas cuasi dictatoriales ya que carecen de debate y consenso ciudadano, como la privatización del Registro Civil o la creación de un fichero específico para que los jóvenes en paro no cuenten en la estadística oficial.
Dice Žižek que la cadena de cafeterías Starbuck’s en Estados Unidos y Reino Unido, justifica la venta del café mucho más caro que en otros sitios divulgando el concepto de ‘café ético’, un café que nace del comercio justo, el cuidado del medioambiente y unas cafeterías confortables, donde compartir una charla y el wi-fi gratis. Es el modo, argumentaría Rifkin, de cómo el ‘capitalismo cultural’ ha conseguido trasplantar el espíritu del 68 en una experiencia de consumo: compartimos todo y construimos juntos un mundo mejor. Eso sí, cuesta más caro que en otro sitio.
En el Partido Popular hacen lo mismo: ofrecen un 'partido ético'. Toman aquellos relatos que creen que pueden dejar una rentabilidad electoral y los hacen circular. No es seguro que funcionen tan bien, comercialmente hablando, como las manzanas orgánicas o el café de Starbuck’s. Pero lo que sí sabemos es que las imposiciones de su dictadura parlamentaria las costeamos entre todos.

sábado, 12 de xullo de 2014

La supresión y externalización del laboratorio del nuevo Hospital de Vigo

La facilidad de mecanizar la actividad hace que los laboratorios clínicos sean muy apetecibles para el sector privado.
Manuel Martín García



La Consellería de Sanidade ha decido, sin contar con la opinión y asesoría de los profesionales, que el Nuevo Hospital de Vigo no tenga un Laboratorio Central. El nuevo centro de Valladares dispondrá solamente un laboratorio de 24 horas (básico y reducido) alejado varios kilómetros del laboratorio ubicado en el Hospital de Meixoeiro. Además se separa de los laboratorios de Anatomía Patológica y de Investigación, lo que obligará a duplicar los recursos para extracción y traslados de pruebas y el equipamiento, obligando al hospital a disponer de medios para trasportar las muestras entre los dos centros. Aunque la administración alega que esta decisión reducirá costes y mejorará la eficiencia, la realidad es que todo este embrollo incrementará innecesariamente los gastos.
Resulta paradójico que un hospital presentado por la Consellería de Sanidade como uno de los más modernos y avanzados tecnológicamente de Europa, no disponga de un servicio esencial como es un laboratorio dimensionado en magnitud y prestaciones.
Objetivos que persigue la Consellería al suprimir el laboratorio del NHV
Los laboratorios clínicos son servicios generadores de productos intermedios que tienen una gran implicación en las decisiones clínicas, aunque la facilidad de mecanizar su actividad los hace muy apetecibles para el sector privado.
Entre los argumentos esgrimidos por la Consellería de Sanidade para justificar esta decisión podríamos destacar que la externalización reduce costes, permite el acceso a tecnología de última generación, mejora la calidad, incrementa la satisfacción o simplifica la gestión. Sin embargo los objetivos reales de esta ocurrencia persiguen dos cosas:
1.- Reducir costes a las empresas Concesionarias.
El modelo de financiación y gestión privada del Nuevo Hospital a través de una Unión Temporal de Empresas afines al Partido Popular, ha constituido un enorme fracaso dado que,  además de multiplicar los costes,  la quiebra de Bankia (dirigida por Rodrigo Rato) y de la Caja de Ahorros del Meditarráneo (en manos de ínclito Francisco Camps)  y de la constructora OCASA adjudicatarias del proyecto, paralizó durante años el proyecto de construcción y obligó a la Xunta a introducir recortes en los costes de construcción para beneficiar a las empresas concesionarias (CONCESSIA)  recortando de manera brutal el proyecto arquitectónico, el equipamiento y el plan funcional, que incluye la supresión del Servicio de Laboratorio.
2.- Iniciar el proceso de privatización de los servicios de laboratorio de los hospitales públicos gallegos:
Siguiendo el ejemplo de la CCAA de Madrid la Consellería de Sanidade externalizó (privatizo) en marzo del 2015 el laboratorio Central de Galicia asignándolo al laboratorioCERBA Internacional cuyo presidente es el propietario de los laboratorios Unilab delFondo de Inversión multinacional CVC-Capio asociada a la aseguradora privada norteamericana Centene (propietarios también del Laboratorio Central de Madrid, lo que supone que una parte importante de los laboratorios públicos del SNS han pasado a fondos de capital riesgo internacional). Este laboratorio privado tiene asignada la realización de más de 600 pruebas, que en su inmensa mayoría realizaban hasta ahora los laboratorios de los hospitales públicos que como consecuencia que van a ser cerrados progresivamente (como en los hospitales de Madrid) para trasladar su actividad al macro laboratorio privado. Los hospitales públicos gallegos quedaran como microlaboratorios para atender las urgencias más básicas. 
CONSECUECIAS DE ESTA MEDIDA
Las pruebas de laboratorio exigen una interacción continua y activa con los servicios clínicos para garantizar una buena atención a los pacientes.  Separar físicamente el laboratorio del resto del Hospital amenaza la calidad y seguridad de los enfermos hospitalizados,  que en muchos casos precisan de decisiones clínicas rápidas adoptadas equipo por clínicos y analistas, sin estar sometidas los riesgos del trafico, el estado de las carretas o la disponibilidad de medios de trasporte. Esta lejanía aumentará los costes de la atención y favorecerá errores y retrasos en la entrega de resultados, que pueden poner en riego la atención o la vida de los pacientes. La fragmentación de los recursos impedirá, entre otras, la implantación de las consultas de alta resolución, la continuidad de los trasplantes de medula (los únicos que se hacían hasta ahora en Vigo) y las actividades de investigación (ya recortadas al suprimir los Módulos de Investigación y Docencia contemplados en el proyecto inicial del Hospital).
Desde que en 2009 la Consejería de Sanidad de Madrid presidida por Juan José Güemes (que después de su cese pasó a trabajar para el laboratorio Unilab) dejó en manos privadas los análisis clínicos de los seis nuevos hospitales, se han sucedido graves incidencias (denunciadas por responsables y profesionales de los servicios) por retrasos en la entrega de resultados, confusión y errores en las pruebas que no se correspondían con las que habían solicitado los especialistas, o que muchos análisis tuvieran que repetirse porque después de meses de espera las pruebas ya no eran útiles (poniendo en riesgo la vida de los pacientes).
Este macrolaboratorio privado marginará a los profesionales de los laboratorios públicos (empezando por el CHUVI) al apropiarse de la  parte más innovadora de los mismo, cuya actividad quedará limitada a la realización de pruebas rutinarias, marginados de las innovaciones tecnológicas y condenados a la obsolescencia. Esto supondrá un nuevo paso en la descapitalización, desmantelamiento y privatización del sistema sanitario público gallego. El cierre de los laboratorios públicos ira acompañado del despido de parte de sus trabajadores, algunos pocos podrán quedarse en el nuevo laboratorio y el resto serán reubicados en cualquiera de los  centros del SERGAS. Todo esto explica el rechazo de la medida por  los trabajadores, jefes de servicio de los laboratorios de  los hospitales públicos de Galicia y de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), que  ha difundido un comunicado cuestionando la decisión por razones asistenciales porque, entre otras cosas, aleja el laboratorio de Microbiología del Hospital de referencia y la logística para la recogida y traslado de las muestras microbiológicas afectará a la calidad adecuada y al mantenimiento de la integridad y viabilidad de las mismas.
CONCLUSIONES:
La existencia de un laboratorio en el Nuevo Hospital de Vigo constituye un pilar esencial del mismo. Su alejamiento de los servicios clínicos, su fraccionamiento y la prevista externalización de una parte de las pruebas al laboratorio central privado, afectará a la calidad y seguridad de la atención de los pacientes, a la eficiencia en el uso de los recursos, a los derechos de los profesionales y al carácter estratégico del centro. 
La prevista extensión de esta estrategia al resto de hospitales públicos, con la externalización y concesión de la realización de las pruebas más avanzadas a una empresa privada (Unilab) generará una situación de monopolio privado que permitirá a esta imponer condiciones y precios al SERGAS contraviniendo las teóricas ventajas del mercado y poniendo en riesgo la confidencialidad de los procesos asistenciales.
Por todo ello hacemos un llamamiento a ciudadanos y profesionales de todos los hospitales, centros de Atención Primaria y áreas sanitarias de Galicia a mostrar su rechazo a esta medida que atenta contra la salud y los derechos sociales y profesionales

La prensa española retuerce sus titulares sobre Gaza

Iñigo Sáenz de Ugarte
En la prensa española ayer debieron de pensarse mucho los titulares de las portadas. El último parte del Ministerio de Sanidad de Gaza da la cifra de 76 palestinos muertos y más de 400 heridos. Cuando ayer se hicieron estas portadas, la cifra conocida era cercana a 50. El número de israelíes muertos o heridos es de cero, aunque ha habido numerosos casos de personas atendidas por ataques de ansiedad.
elpais gaza
Para El País, “Israel y Hamás intercambian cohetes en plena escalada militar”. Esto del ‘intercambio’ no es un concepto que se utilice mucho en las guerras. Además, da la impresión de que ambas partes entregan al otro lo mismo y con el mismo coste o similar en vidas humanas. Lo que es seguro es que Israel no lanza cohetes, al menos desde sus cazas. Digamos que su tecnología está un poquito más desarrollada.
lavanguardia gaza
En la portada de La Vanguardia, el resumen de la terrible jornada de ayer queda en un titular que apunta a Hamás por sus amenazas a toda la población israelí. Es un recurso retórico que los islamistas hacen con frecuencia. Los cohetes de las milicias palestinas tienen un alcance mucho mayor que en años anteriores, un desarrollo que se daba por inevitable en Israel. Las sirenas han sonado no ya en Tel Aviv, sino en ciudades tan alejadas como Jerusalén o Hadera. Pero su precisión hasta ahora es inexistente.
larazon gaza
En La Razón, las víctimas son los israelíes. Aunque ha habido desalojos rápidos en algunos lugares al sonar las alarmas, describir la situación de Israel como de “pánico” es una estupidez que sólo puede cometer alguien que no conoce ese país. Lo de los 10.000 cohetes es la típica cifra imaginada con muchos ceros. Leo que el Ejército calcula que el arsenal de Hamás tiene unos 6.000 cohetes. Ayer el Ejército israelí calculaba que las milicias palestinas habían lanzado hasta ahora menos de 400.

13.20
Claro que eso no es nada comparado con el informativo de ABC News que presenta Diane Sawyer, donde se utilizan imágenes de Gaza para describir la situación que sufren los israelíes.
Esta es la lista de los 14 niños muertos en los dos días de bombardeos en un listado hecho por Defensa Internacional de los Niños de Palestina.
El miércoles:
–Mohammad Ibrahim Fayeq al-Masri, 14 años, en Beit Hanoun.
–Mohammad Fakher Mustafa Jamal Malaka, 3 años, en Ciudad de Gaza.
–Mohammad Iyad Salem Areef, 9 años, en Ciudad de Gaza.
–Amir Iyad Salem Areef, 11 años, en Ciudad de Gaza.
–Mohammad Khalaf Odeh al-Nawasra, 1 año, en el campo de refugiados de Maghazi.
–Nidal Khalaf Odeh al-Nawasra, 3 años, en el campo de refugiados de Maghazi.
–Ranim Jawdat Abdul-Karim Abdul-Ghafoor, 1 año, en Al-Qarara.

El martes:
–Hussein Yousef Hussein Karawe, 13 años, en Jan Yunis.
–Basem Salem Hussein Karawe, 10 años en Jan Yunis.
–Mohammad Ali Faraj Karawe, 12 años en Jan Yunis.
–Abdullah Hamed Karawe, 6 años en Jan Yunis.
–Kasem Jaber Adwan Karawe, 12 años en Jan Yunis.
–Seraj Abed al-Aal, 8 años en Jan Yunis.
–Ahmad Nael Mahdi, 15 años en Ciudad de Gaza.

xoves, 10 de xullo de 2014

Los del PP mienten, pero saben que el cielo les está esperando

Juan Tortosa
Son católicos, apostólicos y romanos pero mienten como bellacos, además de robar -presuntamente, claro, hasta que el año 2525 o así termine la instrucción del caso Gürtel y algunos siglos después tengamos sentencia- a manos llenas. Pecan gravemente contra dos de sus principales mandamientos divinos pero no hay problema: luego se confiesan, rezan tres padrenuestros y a otra cosa, mariposa.
Mienten, mienten mucho, y tantos años de soltarlas tan gordas les han dotado de tal práctica que son capaces de proferir los mayores despropósitos sin inmutarse. Igual es cierto que acaban creyéndose sus propias mentiras.
Durante mi vida profesional he tratado con bastantes delincuentes comunes cuando me ha tocado realizar reportajes de sucesos. Nunca encontré ni un solo malhechor que no se mintiera a sí mismo: si alguien murió cuando él tenía una pistola en la mano, la culpa es de quien se puso en medio sin necesidad; si una anciana acaba en el hospital tras ser arrastrada durante metros por el asfalto porque desde la moto no consiguen quitarle el bolso, la culpa es de la anciana que se empeña en no soltarlo…
Están convencidos de que no mienten, por eso lo hacen con tanta desfachatez, con ese envidiable desahogo ¿Se puede explicar acaso de otro modo que vaya Rajoy, se presente en la fundación FAES y suelte que estamos que nos salimos de lo bien que vamos y hable hasta de "vibrante optimismo"? ¿Se puede tolerar que, en el mismísimo parlamento presuma de políticas sociales y hasta frivolice replicando que a ver si es que solo van a hacer políticas sociales en Cuba o en la Unión Soviética?
Por mucha caradura que se tenga no se puede ser tan descarado ni tan mentiroso. Ni él ni su selecto sanedrín:
Para Cristóbal Montoro, "cuando el español se levanta, asombra al mundo" y eso sucede porque "estamos en el círculo virtuoso de la economía española". Cada día que pasa se supera a sí mismo el responsable de Hacienda. Yo creo que ensaya y prepara las burradas ante el espejo cada mañana, mientras se imagina las caras de espanto en su gabinete de imagen.
Y de Fátima Báñez, ¿qué me dicen? Para ella, “la verdadera revolución de la reforma laboral” es crear empleo “poco a poco y paso a paso como lo estamos haciendo”. Solo le ha faltado decir "partido a partido" para bordarlo.
Al opusdeísta Fernández Díaz, tras condecorar vírgenes y relacionar el aborto con Eta, sólo le falta afirmar que cuando reprime manifestaciones con esa desenvoltura que sólo pueden tener quienes se saben portadores de valores eternos, lo hace por nuestro bien ¿o ya lo ha dicho?
Seguimos: José Manuel Soria nos quiere convencer de que vamos a salir ganando con la nueva manera de facturar el consumo eléctrico; Ana Mato no sabe de dónde salen los coches aparcados en su propio garaje; de Guindos lleva meses viendo los brotes tan verdes verdísimos, que ríete tú de Elena Salgado en su día; Gallardón, tras violar sin piedad la ley del aborto vigente, manifiesta que lo hace para beneficiar a las mujeres… Por no hablar de los "diferidos" de Cospedal o los 4.000 empleos diarios al paso de Floriano.
Les han "pillao con el carrito del helao" de los sobresueldos de Bárcenas, de las connivencias con los negocios de Urdangarín, Gürtel y demás Blesas, así que no les queda más remedio que negar las evidencias, intentar desviar la atención hacia asuntos como Gibraltar o Podemos y fumigar cuanta mosca cojonera se interponga en sus caminos. Garzón y Pedrojota ya son historia, a Elpidio Silva lo están literalmente linchando… y continuamos para bingo.
Mienten, roban, prevarican, extorsionan… no dejan -presuntamente- ningún mandamiento católico sin transgredir, pero no hay problema. Después se confiesan, quedan limpios y… a empezar de nuevo. Convierten nuestras vidas en un infierno pero están convencidos que el cielo les está esperando