sábado, 21 de setembro de 2019

"Lo peor está por llegar". Todo lo que se esconde tras los incendios del Amazonas

La red se ha movilizado para visibilizar lo que está ocurriendo en 'el pulmón del planeta' desde hace días. Pero lo peor de las llamas está bajo ellas, y afecta al planeta entero

Foto: Foto: Reuters.


GUILLERMO CID


Si uno entraba hasta ayer en un medio brasileño de gran tirada como 'O Globo' o 'Folha de Sao Paulo', seguramente se lleve una importante sorpresa. Mientras las redes sociales y los medios de medio mundo abren sus ediciones —y le dan una importancia clave— con los incendios que arrasan el Amazonasestos medios brasileños trataban la noticia como una más. Entre las principales, sí, pero ni mucho menos como la más importante del día. Pese a que en lo que va de 2019 se han declarado más de 70.000 incendios y que hay fuegos que arrasan desde hace dos semanas el lugar, todos lo tratan como un asunto casi rutinario... ¿Qué ocurre realmente?
Lo cierto es que el asunto es mucho más complejo que una simple catástrofe puntual como un terremoto o el incendio de Notre-Dame. Hay varios países afectados y, aunque es cierto que estos días el problema vive un repunte (con el extraño caso de Sao Paulo y la nube que cubrió toda la megalópolis como si la noche hubiese llegado de repente), es un asunto que viene de atrás, de muy atrás, se repite año a año y lo acontecido estos días solo es una gota más en el vaso. Eso sí, puede ser una gota fatal. El Amazonas es uno de los espacios más importantes para el planeta y un punto clave en la lucha contra el cambio climático, y su destrozo va mucho más allá del fuego.

¿Qué está pasando exactamente?

La noticia de los incendios empezó a aparecer en medio mundo el pasado martes. De repente, las redes se llenaban de imágenes (muchas de ellas falsas) hablando de que el Amazonas estaba ardiendo y que necesitábamos hacer algo para salvar el pulmón del planeta. Las fotos eran de grandes incendios y algunas ONG y agencias internacionales empezaban a hablar de lo ocurrido. Pero la mayoría de la gente lo tomó como un incendio puntual que estaba quemando una gran parte del entorno natural, sobre todo, en Brasil. Algo que estaba algo lejos de la realidad.

There was worldwide outcry when the Notre Dame cathedral was on fire. Why is there not the same level of outrage for the fires destroying the ?

217 mil personas están hablando de esto
Lo que ocurre en estos momentos en el Amazonas no es un incendio al estilo de los que acostumbramos a ver en España sino que se trata de millares de pequeños fuegos que suelen ser llamados 'queimadas' y que están provocados por agricultores y campesinos para, o limpiar la zona en la que viven de vegetación o generar nuevos espacios para el cultivo, acabando con la flora autóctona que les imposibilita la explotación. Estos se reparten por toda la zona y, si se descontrolan, suelen arder mientras la vegetación se lo permita. Salen de Brasil, pero también de Paraguay, Bolivia y, algo menos, Perú
Foto: Reuters.
Entonces, ¿por qué este año la alarma es mucho más grande? Básicamente, porque el número de incendios en todo 2019 se ha multiplicado respecto a años anteriores y en agosto (mes típico de 'queimadas' en la región) los registros se han disparado. Además, el aumento coincide con un cambio en el Gobierno brasileño que ha llevado a Jair Bolsonaro al poder con un discurso claramente contrario a la protección ambiental del Amazonas y a favor de los agricultores que intentar hacerse con el lugar.

- Pousando em Manaus, muito bem escoltado pela nossa Força Aérea. A Amazônia é nossa! Deus acima de todos! 🇧🇷

12 mil personas están hablando de esto
En concreto, según el informe del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), la institución encargada de medir estos fuegos, en lo que va de año Brasil ha sufrido 72.843 incendios y la mayoría de ellos ha sido en la Amazonía. La diferencia con 2018 es de un 40% más, y solo desde el miércoles pasado ya se han registrado 9.500 nuevos fuegos en toda la región. Es ahí donde encontramos el repunte que ha llevado a instituciones y asociaciones a dar la voz de alarma.

El gran problema es la deforestación

Los datos son muy claros, y solo hay que echar un vistazo a satélites como el de la NASA para ver que los fuegos no cesan en la región, pero lo peor está bajo las llamas. Como explica el profesor de investigación del CSIC y miembro de la Fundación Gadea Ciencia, Fernando Valladares, la deforestación es el gran problema que puede acabar con el icónico bosque. "Los datos demuestran que este año no hay una sequía especialmente importante, incluso es menor que años pasados, y esto relaciona mucho más las llamadas 'queimadas' con la deforestación que sufre toda la región desde hace décadas", explica el científico.
Frente a lo que se puede llegar a pensar, el aumento de los incendios no tiene que ver tanto con un clima seco como con la multiplicación de las áreas a las que se ha prendido fuego, que, además, encuentran a su paso pastos mucho más inflamables por su debilidad y composición y zonas menos húmedas que ayudan a su propagación. "Lo de las 'queimadas' es una técnica que se repite en todas las zonas tropicales para ganar terreno al bosque. Pasa mucho en Brasil, pero también en todo el sudeste asiático. Es verdad que es algo tradicional y conocido, pero el problema llega después, cuando el fuego ha quemado toda la tierra y ni el cultivo que quieres poner en la zona consigue aprovechar el terreno acabando con la deforestación del espacio. Es algo vandálico y que acaba con todo a su paso, necesitando muchos años para conseguir una recuperación real".
Aquí hay un dato bastante preocupante y que muestra que las llamas son terribles, pero lo peor llega cuando se apagan. En julio de 2019, los satélites del INPE lanzaron una alerta porque en lo que iba de año habían registrado 2.254 kilómetros deforestados (una superficie algo mayor que toda la isla de Tenerife). Eso significa un 278% más de terreno deforestado respecto al mismo periodo del año anterior.
La Amazonía, en llamas. (EFE)
Como señala Valladares, habrá que esperar a ver cómo acaba esta ola de incendios que arrasa la región, pero hay más informaciones poco halagüeñas, como que en los últimos 30 años el Amazonas ya ha perdido el poder de captar la mitad de toneladas de CO2 que almacenaba anteriormente. "Es una barbaridad y da una muestra de lo poco que estamos cuidando una parte clave de nuestro planeta. Lo peor parece que está por llegar y es que políticos como Bolsonaro no solo no quieren cambiar el rumbo sino que no creen que haya que cambiar nada".

¿Qué significa el Amazonas para el planeta?

La crítica de Valladares es a escala mundial, y es que el Amazonas no solo es fundamental para Brasil y los países de alrededor sino que es un punto clave de nuestro ecosistema planetario. Algunos datos que dan muestra de su importancia: el Amazonas almacena una quinta parte del CO2 generado a nivel mundial, genera una quinta parte del oxígeno en todo el planeta y su río, uno de los más importantes del mundo, vierte una quinta parte del agua dulce que hay en la Tierra. "Es un espacio clave, y lo peor es que no tenemos otro elemento parecido que pueda sustituirlo", explica el experto.
Aún es pronto para conocer el alcance final de estos incendios y su impacto en el propio bosque, pero Valladares es bastante pesimista respecto a lo que podemos encontrar cuando las llamas pasen. "Estos ecosistemas necesitan décadas para recuperarse de algo así. El fuego acaba con su vegetación, pero también con todo lo que hay bajo ella y convive con ella. Para recuperar lo que a día de hoy se está quemando, tendríamos que cuidar minuciosamente la zona durante 15 o 20 años, pues deben recuperarse los arboles, los organismos del bosque, la fertilidad de la tierra...".
Foto: Reuters.
El impacto sobre la Tierra ya lo dan los datos, pero Valladares recuerda que no solo afectaría a la contaminación sino que la desaparición de este bosque tendría un impacto muy importante en los mares y al fin y al cabo en todo el sistema. "No nos damos cuenta de lo importante que es para todos. A mí me llama mucho la atención que mientras en abril todos llorábamos al minuto por Notre-Dame, ahora esta catástrofe pasa desapercibida. Sin el Amazonas, nadie podría ver la iglesia francesa".

¿Cómo pinta el futuro?

En cuanto al futuro reciente, el científico pone la vista en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, un programa clave para intentar frenar el cambio climático. "Nosotros contábamos con que el Amazonas pudiese seguir rindiendo al nivel al que venía haciéndolo en las últimas décadas. Viendo estos incendios, todo apunta a que va a perder una parte muy importante de su capacidad para almacenar CO2 y generar oxígeno".
Las llamas devoran el principal pulmón del planeta

Por último, compara el futuro de estas zonas con un bien personal que debes dejar parado. "Imagina que, tras los incendios, el Amazonas necesita 15 o 20 años de recuperación. En ese tiempo, no podemos contar con su aporte para frenar el cambio climático, la gran contribución del Amazonas se tendría que repartir en todo el planeta, por lo que va a ser mucho más complicado cumplir con los objetivos de emisiones y descarbonización establecidos para los próximos años", termina el experto.

Los satélites detectan más incendios en África que en la Amazonia

Mientras que en Brasil se observaban estos días 2.127 fuegos, en Angola y la República Democrática del Congo se acumulaban 6.902 y 3.395 

Según World Resources Institute, "los incendios son comunes en la estación seca y constituyen un recurso importante en la agricultura para renovar los suelos"

Localización de incendios en el mundo según satélites de la NASA.Localización de incendios en el mundo según satélites de la NASA. FIRMS/NASA

Laura Rodríguez

El fuego en la Amazonia ha disparado estos días todas las alarmas. Desde que saltase la alerta ante la magnitud y violencia de la quema del bosque tropical, miles de personas están consultando los mapas de los satélites de la NASA y curiosamente algunas han señalado en las redes sociales un hecho inesperado: los fuegos activos en el África central son más numerosos que los de la selva amazónica.
Según los datos que Bloomberg ha obtenido hace unos días de Weather Source, mientras que en Brasil se observaban 2.127 incendios, en Angola y la República Democrática del Congo se acumulaban 6.902 y 3.395 fuegos activos respectivamente.
El lunes el presidente francés, Emmanuel Macron, destacaba en su cuenta de Twitter que estaba considerando plantear una ayuda similar a la que los países del G7 han ofrecido a Brasil para frenar estos incendios. La selva tropical del África Central es la segunda mayor del planeta y ofrece refugio a miles de especies, algunas de ellas en peligro de extinción.
Sin embargo, a pesar de que, según un informe reciente de Global Forest Watchla zona del la Cuenca del Congo ocupa el segundo lugar tras Brasil en pérdida de bosque virgenes decir, de masa forestal en la que nunca ha intervenido el hombre, sus fuegos actuales no suponen una amenaza tan inminente como la del Amazonia.
"Lo que más nos preocupa son los fuegos fuera de control", nos explica Matthew Hansen de la Universidad de Maryland que trabaja en el espectrorradiómetro de la NASA, MODIS, "ya que pueden extenderse a zonas adyacentes, tal y como está ocurriendo en Brasil y Bolivia en este momento". "Cuando un incendio llega al bosque tropical, se trata de un problema urgente por el impacto en el carbono, la biodiversidad y el bienestar integral del territorio. Hasta la fecha, estos fuegos solo han afectado a África en años muy secos como el de El Niño en 2016".
"Los fuegos que encontramos en esta región no afectan a la selva primaria tropical sino a pastizales y sabana", explica Lauren Williams del World Resources Institute. "Los incendios son comunes en la estación seca y constituyen un recurso importante en la agricultura para renovar los suelos de cultivo". A través del método tradicional de tala y quema se regenera el pasto para el forraje, se facilita la caza de pequeñas presas y, con las cenizas, se fertiliza la tierra, que suele ser pobre en esta zona.
De hecho, según una investigación que se publicaba este mes en Proceedings of the National Academy of Sciences, los incendios en África representan una fuente importante de fósforo para la Amazonia gracias a que este nutriente se desplaza en el polvo del Sahara.  Parece que la práctica de quemar biocombustible en esta zona del planeta tiene consecuencias positivas inesperadas, si bien, como advierten algunos, el aumento de la población de la región que se espera que se quintuplique para el 2100, así como la minería ilegal y la expansión de las plantaciones de cacao, pueden suponer también una amenaza para el bosque virgen.
Para el presidente de la República Democrática del Congo, Felix Tshisekedi, la protección de la selva tropical africana requiere además una mejora de la capacidad eléctrica. En su país solo el 9% de la población tiene acceso a electricidad y el método más común para cocinar y obtener energía sigue siendo la quema de madera, por lo que parece que el aumento de la demanda será un factor de presión para la selva africana.
Como señala el último informe de Global Forest Watch,  a pesar de las promesas crecientes de los gobiernos y compañías de acabar con la deforestación, la realidad es que la pérdida de bosque primario en los últimos años sigue siendo descomunal, con extensiones equivalentes a países enteros. La pasividad y el ataque de algunos políticos hacia la protección de las selvas tropicales, así como los veranos más cálidos, perpetúan esta tendencia. Por eso, como advierte Lauren Williams, "incluso si los incendios siguen la pauta habitual de todos los años, resulta fundamental que se implementen políticas robustas para proteger la selva".  Si no nos arriesgamos a perder los mayores bosques del mundo.

El fútbol, demasiado importante como para preocuparse por la crisis climática

La Eurocopa 2020 se celebrará en 12 países diferentes. En 2026, el mundial se celebra en Canadá, Estados Unidos y México.

La estela de todos los aviones que se entrecruzarán desde Bakú a Bilbao, camino al partido de turno en Londres, dejan en evidencia a un deporte que se resiste a una tendencia creciente a la responsabilidad

San Mamés y el Dublín Arena, sede conjunta para la Eurocopa 2020Imagen de archivo del estadio de San Mamés, en Bilbao.

Louise Taylor - Periodista deportiva en The Guardian

Cualquier inglés que siga la liga inglesa de fútbol sabe exactamente a qué lado de los Peninos (formación montañosa) quedan Bradford y Bolton y se sentiría abochornado si confundiera la ciudad de Wolverhampton con la de West Bromwich. Si el club de un forofo juega en la liga europea o si además es aficionado a los partidos internacionales, también es probable que sepa distinguir perfectamente Budapest de Bucarest.
Esas dos ciudades estarán en los titulares deportivos el próximo verano, porque Hungría y Rumania son dos de los 12 países que serán sede de los 51 partidos que jugarán 24 equipos y que conforman la muy atomizada Eurocopa 2020. La decisión de disputarlo en más de uno o dos países ha demostrado que, una vez más, el fútbol está un paso por detrás.
La estela de todos los aviones que se entrecruzarán desde Bakú a Bilbao, camino al partido de turno en Londres, dejan en evidencia a un deporte aparentemente demasiado arrogante como para preocuparse por la emergencia climática.
Al margen de la preocupación por las emisiones de carbono, en la decisión no ha abundado el sentido común. En un momento en que muchas ciudades europeas padecen cada vez más el exceso de turismo, parece un poco miope organizar partidos en tres de las ciudades más abarrotadas de visitantes de todo el continente: Amsterdam, Budapest y Roma.
Es cierto que no debería haber grandes problemas en ciudades un poco menos visitadas, como Bucarest, pero las cosas pueden dar un giro de 180 grados en Bakú. Siendo una ciudad cara y que exige un visado a los turistas, son pocos los que se acercan a conocerla. De hecho, hay tan poco turismo que es difícil comprar una postal de recuerdo, ya ni hablemos de una camiseta. La capital de Azerbaiyán se inclina más a alojar eventos corporativos a los que suelen asistir los poderosos dirigentes de la UEFA.
Si Greta Thunberg se tuviera que enfrentar a los tipos de traje que toman estas decisiones, seguramente se le agitaría la coleta del pelo de la indignación al pensar en el impacto ecológico de los vuelos llevando y trayendo equipos, forofos y periodistas por todas las sedes de la Eurocopa 2020.
Sin embargo, al menos de momento, parece que el atractivo del fútbol es tan grande que los forofos, que pueden condenar a los miembros de un gobierno o la Casa Real por viajar a la costa del Mediterráneo en un avión privado, no tienen problema en hacer la vista gorda cuando se trata de los hábitos de vuelo de los protagonistas de su deporte preferido. Como lo sabe cualquier persona que le interesen los aviones, el famoso vuelo chárter de 14 minutos de duración que realizó el Arsenal desde Luton hasta Norwich en 2015 representa solamente la punta del iceberg.
Quizá en 2026 –cuando se organice la Copa del Mundo en Canadá, Estados Unidos y México, que juntos representan el 14% de la superficie del planeta– este tipo de hipocresías ya sean menos aceptables. Puede ser que incluso el más ferviente evangelista del fútbol se dé cuenta de que difundir la palabra santa desde Montreal hasta Ciudad de Mexico ya no es el equivalente de un trabajo misionero, sino que simplemente está fuera de sincronización con el espíritu de los tiempos.
2022 será un punto de inflexión, ya que Catar alardea de organizar la primera Copa del Mundo sin impacto ambiental, que se celebrará toda en un radio de 50 kilómetros alrededor de Doha. De los ocho campos de juego, los más cercanos están a 5 kilómetros, pero integrados por circuitos que se podrán hacer andando, en bicicleta o en un tren ligero, permitiendo a los forofos asistir a dos partidos por día.
Teniendo en cuenta que los estadios son modulares -ensamblados y listos para ser desmontados de forma completa o parcial, para luego ser exportados y reconstruidos en países empobrecidos-, todo parece un nirvana de la sostenibilidad ecológica.
La ironía es que hay otras cosas de Catar que no gustan nada –su documentada participación en el ascenso del terrorismo islámico, su trato a los trabajadores migrantes que han construido la infraestructura del torneo y su nada impoluto historial de derechos humanos–.
Pensando meramente en términos medioambientales, el proyecto de la primera Copa del Mundo organizada en Oriente Medio no solo parece estar muy por delante de otros, sino que podría ser una buena plantilla para importantes eventos deportivos de alta densidad en el siglo XXI.
Abundan las ventajas. Al margen del sensible trasfondo geopolítico, un mes bajo el suave sol invernal de Doha puede resultar claustrofóbicamente aburrido para muchos. Sin embargo, la oportunidad de experimentar una cultura y un paisaje completamente diferentes suele ser más gratificante que estar yendo y viniendo de las anónimas terminales de los aeropuertos hacia los estadios que cada vez más frecuentemente están ubicados en las afueras de las ciudades.
En lugar de pasar por ciudades sin ver nada de ellas, quedarse en un mismo sitio puede hacer la diferencia entre recordar una ciudad de forma genérica como una igual a otra o tener recuerdos llenos de significado.
Viajar, ya sea de forma interna o al exterior, sigue siendo uno de los grandes placeres de los forofos del fútbol, mientras que a los frikis nos fascina llenar los espacios en blanco de los mapas. Después de cubrir los últimos tres torneos de la selección femenina de fútbol de Inglaterra, esta escritora se ha ganado sus truquillos, como poder ubicar la ciudad de Moncton en Canadá, Deventer en los Países Bajos y el Río Var en Francia.
Para que las futuras generaciones puedan invertir en sus propios atlas mentales con recuerdos valiosos, es necesario que modifiquemos nuestra forma actual de pensar, comenzando con estar de acuerdo en que el daño medioambiental de la extravagante Eurocopa 2020 no puede repetirse.
Traducido por Lucía Balducci

EN BUSCA DO CENTRO DESESPERADAMENTE


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Xa van uns días do fracasado intento de investidura, Pedro Sánchez comeza atacando rabiosamente a tódolos partidos e culpa, a todos, da repetición de eleccións. Unha táctica que non parece axeitada nin en política nin na casa, aparte de soar algo paranoíde... "no podría haber dormido con ministros de Podemos" "nadie cercano a Iglesias pude ser ministro, porque no tienen experiencia de gestión." o que deixou Cultura a Màxim Huerta ou Ciencia y Universidades ó astronauta Pedro Duque, reputados xestores si Sr... "los líderes de dos partidos no pueden estar en el mismo gobierno" de onde saca estas afirmacións cando en Europa estas situacións son as máis repetidas nos últimos anos? Por que os líderes dos partidos coligados non poden gobernar xuntos? Como o sabe se non o intenta?

"Soy-el-líder-del-partido-más-votado. Soy-el-líder-del-partido-más-votado."

A entrevista concedida a Ferreras non ten desperdicio, falou máis de Errejón que do programa electoral do PSOE. Un PSOE, penso eu, que xoga un papel clave, dar aparencia de democracia, ó facerse pasar por esquerda, no fiadeiro define ó PSOE (penso, estase autodefinindo el mesmo) como socialdemócrata, moderado... por? por aproveitar as posibilidades de doutrinas e partidos contrapostos aos fines que se desexan conseguir? "Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros." [G. Marx.]

Como se atreve a dicir co 95% dos españois non durmirían tranquilos si UP estivera en Facenda, Transición enerxética ou Traballo? Como se atreve a converterse en portavoz do 95% dos españolis, si nin sequera o 28% co votou esta de acordo con el?

Non haberá Goberno progresista de coalición e volveremos a ser convocados ás urnas, tal e como desexaban os grandes banqueiros i empresarios. Como exemplo: John de Zulueta, presidente do Círculo de Empresarios afirmou rotundo nunha entrevista: "Los empresarios van a dormir más tranquilos porque el efecto de Podemos sobre la economía iba a ser devastador". Hostias! quen é o ventrílocuo e quen o boneco, quen habita na Moncloa!

Con Rivera no! Con Rivera no! Con Rivera no!

Na Moncloa ten que haber un gas que ven afectando a tódolos seus inquilinos, encapsulados nunha burbulla e íllaos da realidade, fainos arrogantes e solitarios.

A técnica do PSOE: desfigurar a realidade con ruído e esperpento, nos medios e en privado, agora unha cousa, logo a contraria, agora unha filtración, agora un desmentido desa filtración, e así ate que ninguén saiba xa que esta a pasar. Un partido que se foi acomodando onde na rúa din centro, una forza que desde a esquerda ameaza con diluírse en centro para ganar novas posicións na contenda electoral que se aveciña e serve para que grandes segmentos de clases medias e traballadoras se decaten que estamos ante un novo PSOE cunha nova narrativa, cun novo discurso, baleirado en boa medida das opcións máis á esquerda do que dicían ían defender. Pedro Sánchez rachou a tendencia típica da socialdemocracia, ala quedou o marxismo, o laicismo, o federalismo, a república, a xustiza social, o ecoloxismo e o feminismo. O PSOE leva 40 anos sendo de esquerdas en campaña e de dereitas no goberno.

Que foi daquilo de derrogar a Lei Mordaza?. E a Reforma Laboral?. E os nomes da lista da amnistía fiscal do PP?... E as mentiras de Carmen Calvo...?

O final, no labirinto que quita o sono de Sánchez, todo se reduciu a este dilema: evitar a repetición de eleccións ou matar a Pablo Iglesias. Optou polo segundo...

Que sentido ten prolongar a inestabilidade política máis tempo, si o final terá que volver a negociar con Unidas Podemos, incluso si este sae debilitado deste proceso? A única resposta a esta pregunta é que, en realidade, o que o PSOE cavila é pactar con C’s. Ou co PP. Ou, se cadra!, cos dous á vez.

Oio, leo, penso... E penso que son porque me cabreo. E dáme por teorizar que, arrodeados de tanta soberbia mediocre e de tamaños egos, non é desertar a solución nin absterse o remedio. O que vota a corruptos é responsable da corrupción e o que deixa de votar nunhas eleccións é responsable do ca abstención poda traer.

A rabia nos comentarios alivia moito a tristeza e a desesperanza.

Pedro Sánchez, un besito de buenas noches... agora son eu o que conta ovellas sen pegar ollo. Outro sono esnaquizado por mágoa do PSOE.

domingo, 1 de setembro de 2019

Falece o artista valdeorrés Xosé de Valbuxán “Yosso”

O seu funeral está previsto para mañá 1 de setembro ás 11:30h. en Valbuxán (O Bolo)

Pintor, pero tamén escritor e poeta, José Porto García “Yosso”, máis coñecido como Xosé de Valbuxán ten desenvolvido no conxunto da súa obra unha técnica e un estilo auténtico e con proxección internacional. Este creador falecía repentinamente na pasada noite no Bolo aos 76 anos. O seu funeral está previsto para ás 11:30h. de mañá 1 de setembro en Valbuxán (O Bolo).
Yosso adentrábase moi novo no mundo da pintura. Con dez anos deixaba a súa aldea natal para ir estudar e con 19 trasladábase a París. A súa inquedanza artística levouno a Francia, Suíza, Italia… simultáneando traballos varios, pero, sobre todo, pintando e escribindo. A súa experiencia vital plásmase na súa obra pictórica, na que retrata ademais o mundo rural da montaña.

Despois regresaba á súa casa, Valbuxán, onde desenvolveu unha inxente obra literaria, algunha publicada e moita outra que aínda permanece inédita.
Non eran nada frecuentes as súas aparicións en público. Unha das últimas tiña lugar o 30 de decembro de 2018 con motivo da inauguración dunha escolma da súa obra na Casa do Concello de Vilariño de Conso. A morte deste creador supón unha gran perda para a arte valdeorresa.
Fotos: Carlos G. Hervella
Aínda che quero o mesmo
Poema do libro “Itinerario poético seleccionado” de Xosé de Valbuxán (páxs. 443-444)
¿Recordas, Virxe María,
o que che quixen de neno?
Pois anque non o pareza
aínda che quero o mesmo.
O que pasa é que a Vida
con tanta loita e trafego
tenme todo atafegado
tenme apreixado dafeito
ó me manter á procura
do meu cotián seguer sendo
que con ir sobrevivindo
abofé de abondo teño.
¿Recordas Virxe María
o que che quixen de neno?
¿E cómo ó tanto ca min
ía o teu amor crecendo?
¿Recordas Virxe María
cómo despois no colexio
meu amor por ti era tanto
que non me cabía dentro?
¿E como en certa ocasión
guiado polo Pai Anselmo
a miña consagración
me dando a vós por enteiro
siñei co meu propio sangue
para ser por sempre teu servo
fidel, teu amante escravo
xurándoche amor eterno
segundo un antergo rito?
¿E xa despois no extranxeiro
cómo tamén te lembraba
o meu corazón maltreito
no seu cotián laborar
no seu cotián desespero?
Pois anque non o pareza
aínda che quero o mesmo.
O que pasa é que a Vida
cos seus loucos devaneos
lévame e vaime levando
após de cousas sen senso.
O que pasa é que a Vida
tenme apreixado dafeito
e para as cousas do espírito
apenas me deixa tempo.
Prégoche, Virxe María,
miña amada nai do ceo,
que cando me chegue a hora
o teu amantiño peito
sexa o meu doce fogar
sexa o meu fogar eterno
que xa de tanto bregar
canso estou, veño desfeito.