sábado, 11 de maio de 2019

¿Sabes lo que se esconde tras la ropa que llevas a diario?

La campaña internacional de Fashion Revolution lleva varios años proponiendo a la ciudadanía que se pregunte quién hace su ropa y bajo qué condiciones

Juanjo Martínez
Responsable de Tiendas Ciudadanas de Comercio Justo de Oxfam Intermón
Cuando se derrumbó el edificio de Rana Plaza en Bangladés, costándole la vida a más de un millar de personas, se generó un gran movimiento global de preocupación sobre cómo se estaba produciendo la ropa que vestimos a diario. Y esa preocupación generó muchos debates. De hecho, sacó a la palestra un aspecto oscuro del proceso de globalización: cómo se producen en los países en desarrollo los bienes que consumimos en los desarrollados.
En medio de aquel debate, me llamó mucho la atención descubrir que algunas marcas de ropa que lucen tan espléndidas en revistas y escaparates confesaban no saber quién está en su cadena de aprovisionamiento. ¿Cómo podía ser? En Oxfam Intermón llevamos muchos años desarrollando una colección de textil de Comercio Justo hecha en India y que compite en el mercado bajo la marca Veraluna Ethical Fashion. Y les aseguro que para producir una colección es inconcebible no estar encima de los pedidos, de los plazos, de los controles de calidad… En fin, que sabemos de lo que hablamos en referencia a la producción textil.
Parece ser que la fórmula para poder producir una colección sin tener que estar tan encima, tan presentes, tan conscientes de cómo se está produciendo, tiene que ver con los contratos y sus infinitas cláusulas según las cuales los fabricantes saben lo que les ocurrirá si no consiguen producir en las condiciones de calidad, tiempo y costes acordados. Parece que para tener una colección de moda en los países desarrollados haya que tener más abogados que diseñadores. Pero lo paradójico es que, habiendo tantos entendidos en derechos y obligaciones, sean precisamente los derechos más elementales los que no se incluyen en ninguna cláusula.
Los consumidores y consumidoras también tenemos contratos y acuerdos con quienes nos venden buena parte de los productos textiles. Y por escrito. Son tickets y etiquetas. Los tickets hablan del precio, la fecha, los impuestos (los de aquí, claro) y los derechos que tenemos. Las etiquetas hablan de la calidad de la prenda y de las recomendaciones sobre su lavado. También suelen poner en pequeño “made in Bangladesh”. Y ya está. Nada dicen de quién está detrás de su producción. De si se han respetado las normas laborales y medioambientales correspondientes. De si hay gente jugándose la vida por respetar nuestros contratos.
Para las fábricas de los países del Sur y el Este de Asia la demanda lo es todo. También para sus gobiernos que tratan de atraer y retener inversiones. Y para las marcas que tratan de satisfacerla a toda costa. Y finalmente, para los consumidores y consumidoras que también saciamos, al menos repentinamente, nuestra demanda. Por tanto, es desde la demanda donde están los principales y más poderosos resortes para conseguir cambiar las cosas, para conseguir que la demanda se adapte a los derechos, no al revés
En Comercio Justo hace muchos años que identificamos la demanda como una oportunidad para el desarrollo. Pero esa oportunidad se concreta cuando los contratos contemplan los derechos de todas las personas, las que consumimos y también las que producen. Nuestra propuesta Veraluna es una respuesta a esta inquietud. La campaña internacional de Fashion Revolution lleva varios años proponiendo a la ciudadanía que se pregunte quién hace su ropa, Who made my clothes?Desde el Comercio Justo de Oxfam Intermón tenemos una respuesta: la hacen mujeres y hombres de Rajlakshmi en Calcuta, de Creative Hadicrafts en Mumbai, de BaSE en Khulna o de Aranya en Dakka. Desde ahí nos responden: yo hago tu ropa.

venres, 10 de maio de 2019

Cuando la ultraderecha mataba a jóvenes vascos: 40 años del crimen de José Ramón Ansa

Este domingo se cumplen cuatro décadas del asesinato del joven de Andoain por parte de la Triple A. Sus asesinos, que participaron en otros atentados, sumaron hasta 231 años de condena. Uno de ellos fue clasificado en tercer grado 11 años después.

Protestas por el atentado contra la redacción de 'El Papus', un ataque perpetrado por la organización fascista Alianza Apostólica Anticomunista, conocida como la Triple A. EFE/Archivo

DANILO ALBIN

Podría haber sido una noche más, pero se convirtió en la última. La culpa la tuvo una bala que entró por la frente, rompiendo de repente con la vida y con todo aquello que José Ramón Ansa, de 17 años, había soñado. La pesadilla empezó entonces para sus seres queridos. Este domingo se cumplen 40 años de este crimen perpetrado en la localidad guipuzcoana de Andoain por la Alianza Apostólica Anticomunista, temiblemente conocida como la Triple A. Sus vecinos volverán a recordarlo.
Domingo, cinco y media de la madrugada. Una llamada realizada al diario Egin revela un acto terrorista y, de paso, una amenaza a los periodistas de ese medio.El hombre que estaba al otro lado del teléfono reivindicó el asesinato de Ansa. Le habían pegado un tiro cuando volvía a casa, después de una noche de fiesta. Estaba solo e indefenso.
José Ramón Ansa
Según informó el periódico vasco –el mismo que varios años más tarde sería cerrado por orden de la Audiencia Nacional-, lo habían asesinado por “las colaboraciones de la víctima con ETA”. Seguido, llegó la advertencia a Egin: “Después os tocará a vosotros”.
“Todos los que conocían a José Ramón coinciden al considerarlo como un joven de pocas palabras. Trabajaba en el caserío y según un tío suyo había quedado con él para mover unas tierras la misma mañana en que el joven apareció muerto. Tanto su familia como sus amigos hacen resaltar que José Ramón no desarrollaba ninguna actividad política”, continuaba la crónica de aquel día.
Tras este terrible asesinato, Andoain suspendió sus fiestas populares y cerró todos sus bares. Al día siguiente hubo una huelga general en la zona. Euskadi, poco a poco, empezaba a familiarizarse con los crímenes de la ultraderecha y de la guerra sucia.
Los autores de este asesinato fueron identificados como Ladislao Zabala Solchaga e Ignacio Iturbide Alcain, dos conocidos ultras que también estuvieron detrás de otros crímenes cometidos por la ultraderecha en la transición. En una sentencia dictada el 11 de junio de 1985, la sección segunda de la Audiencia Nacional condenó a Zabala Solchaga e Iturbide Alcain a 26 años de prisión cada uno por este asesinato. Debido a su participación en otros casos, serían condenados en total a 231 años de cárcel.

Tercer grado

Los detalles judiciales de este caso aparecen en el informe sobre víctimas del terrorismo practicado por grupos incontrolados, de extrema derecha y el GAL” que elaboró el Gobierno Vasco. “Ladislao Zabala Solchaga ingresó en prisión el 13 de marzo de 1981. Fue clasificado en tercer grado el 6 de mayo de 1992. Accedió a la libertad condicional el 21 de marzo de 1994 y obtuvo la libertad definitiva el 6 de marzo de 1999”, relata.
Por su parte, Ignacio Iturbide Alcain “ingresó en prisión el 7 de agosto de 1981. Fue clasificado en tercer grado el 30 de julio de 1992. Accedió a la libertad condicionalel 17 de septiembre de 1994”. En total, estuvo preso 13 años.
Sin embargo, su recorrido judicial no terminaría allí. “Mientras disfrutaba de la libertad condicional fue nuevamente detenido e ingresado en prisión, el 3 de septiembre de 2001, para el cumplimiento de condenas por otros delitos”, señala el Gobierno Vasco en su informe. Iturbide, natural de la localidad guipuzcoana de Hernani, fue encontrado muerto en un monte de Bilbao en junio de 2013. Su fallecimiento se produjo por causas naturales.
Solchaga, hijo de un ex cargo público en Gipuzkoa durante la dictadura franquista, murió en julio de 2015. Según reveló el diario La Directa en noviembre de ese año, recibió un homenaje póstumo por parte de Hogar Social Ramiro Ledesma y “La España en Marcha”, una coalición ultraderechista que integraban La Falange, Nudo Patriótico Español y Movimiento Católico Español. 

Vitoria, 3 de marzo de 1976: así fue la mayor masacre de la Transición

El director Víctor Cabaco recupera en 'Vitoria, 3 de marzo' uno de los enfrentamientos policiales con más víctimas de los comienzos de la democracia


Una imagen del cortejo fúnebre de las víctimas de los Sucesos de Vitoria. (Efe)
MARTA MEDINA
https://www.elconfidencial.com/

"Graves enfrentamientos entre huelguistas y la fuerza pública". "Grupos de manifestantes recorrieron las calles rompiendo farolas, señales de tráfico, cabinas telefónicas y levantando barricadas". "Dos muertos y más de cuarenta heridos", era el recuento con el que se imprimió la edición del 'ABC' del 4 de marzo de 1976. Pero, en realidad, fueron cinco los muertos en la violenta carga policial del día anterior, aquel miércoles de huelga en el que 4.000 trabajadores se reunieron para manifestarse en las proximidades de la parroquia de San Francisco, en Vitoria, y fueron reprimidos por los policías de la Compañía de Reserva de Miranda de Ebro y la guarnición de la capital alavesa, primero con pelotas de goma y gases lacrimógenos y, después, con munición real.
Eran los albores de la Transición y la muerte de los cinco huelguistas —Francisco Aznar (17 años), Romualdo Barroso (19), Pedro María Martínez (27), Bienvenido Pereda (30) y José Castillo (32)— y los posteriores sucesos de Montejurra provocaron la dimisión del entonces presidente Carlos Arias Navarro en julio de quel año. "Pero son unos hechos que no se juzgaron y por los que nadie ha pedido perdón. Eso es lo más grave de todo. Se han quedado en el limbo de la nada", critica Víctor Cabaco, director de 'Vitoria, 3 de marzo', el largometraje de ficción que relata los momentos previos a la masacre y que se estrena este 1 de mayo en salas comerciales. "Tuvo mucha repercusión a nivel internacional, donde presionaron a España para que no se repitiesen hechos similares. Se cambió un poco la manera de ver las reivindicaciones sociales del momento. A partir de ahí se cambió la forma de reaccionar ante las huelgas. Pero nadie ha respondido por esas muertes. Ahora han citado a declarar en Argentina a Martín Villa, pero antes, todos los intentos que hubo por parte de la Asociación 3 de marzo para que se reabriese el caso y se juzgase en europa nunca ha llegado a término".
Adolfo Suárez, que sustituiría a Arias Navarro en la Presidencia, estaba aquel día a cargo de las fuerzas del orden, sustituyendo en funciones a Manuel Fraga, que estaba en Alemania. "Por eso no interesa recordar estos acontecimientos que mancharían el nombre de personas importantes", incide Cabaco. Los trabajadores estaban desarmados y se enfrentaron a unas fuerzas policiales que seguían manteniendo los métodos represivos del Franquismo. Las grabaciones de aquel día de la Policía, que Cabaco utiliza en su film, no dejan lugar a dudas: "Te puedes imaginar cómo está la calle y cómo está todo", se escucha. "¡Muchas gracias, eh! ¡Buen servicio! Dile a Salinas, que hemos contribuido a la paliza más grande de la historia. Aquí ha habido una masacre. Cambio. De acuerdo, de acuerdo. Pero de verdad una masacre".
Una imagen de 'Vitoria, 3 de marzo'. (Filmax)
Una imagen de 'Vitoria, 3 de marzo'. (Filmax)
"Para hacer 'Vitoria, 3 de marzo' hemos visto todos los periódicos de la época y todas las imágenes que hemos podido conseguir por cualquier lado", asegura el director, que empezó a levantar el proyecto hace alrededor de 9 años. "Hemos estado bastante en conexión con la Asociación 3 de marzo para conseguir imágenes de personas y familias que vivieron aquel día. en el mismo rodaje se acercaban personas que nos contaban sus vivencias ese día. Las grabaciones de la Policía son de dominio público: si las buscas en Internet las encuentras. Quisimos incluirlas porque le daban un realismo a la película que impacta mucho".
No interesa recordar estos acontecimientos que mancharían el nombre de personas importantes
"La idea de hacer la película vino de Sonora, una productora con la que yo había trabajado bastante. Además, mi familia ha vivido en Vitoria —tengo un hermano nacido en Vitoria— y la historia me toca tangencialmente", explica el director. "Empezamos a pedir ayudas, entraron la ETB y el Gobierno vasco, a los que les gustó mucho la historia, y comenzamos a desarrollar el proyecto, que surgió hace más de nueve años. Queríamos ser fieles a una historia que, a pesar de que pueda parecer local, es universal: un hecho injusto y cómo se llega a esa injusticia".
Acto conmemorativo tras la matanza del 3 de marzo. (Archivo)
Acto conmemorativo tras la matanza del 3 de marzo. (Archivo)
Sorprende que fuera de Vitoria los hechos hayan desaparecido de la memoria colectiva. "Queríamos hacer llegar a la gente joven esta historia que fue tan traumática y de la que no se sabe mucho", admite Cabaco. "En el 77, con la Ley de amnistía, se olvidaron y se perdonaron muchos crímenes. Y en el País Vasco además ETA eclipsó unos hechos que se han quedado un poco abandonados. Nosotros no queremos que se queden en el olvido; queremos que se mantengan presentes".
Los 4.000 trabajadores que se reunieron aquel 3 de marzo en Vitoria lo hicieron para reivindicar sus derechos laborales después de varias semanas de conflictos laborales. Algunos de ellos se refugiaron en la parroquia; otros se quedaron en las calles aledañas y los efectivos policiales se encontraron en medio de dos "masas opuestas en actitud amenazadora y agresiva", según justificó entonces el capitán de la Policía Armada, Jesús Quintana. "En el 76 el que era obrero concienciado tenía unos ideales muy claros y los defendían con más intensidad. En el siglo XIX algunos anarquistas hasta se inmolaban y morían por los ideales, o morían de amor. ¿Ahora quien muere de amor? Los tiempos cambian. Ahora todo está muy diluido", lamenta Cabaco. "Las condiciones laborales te vas dando cuenta de que cada vez van a peor y hay más precariedad y hay que darse cuenta de que hay que luchar por los derechos de los trabajadores".

Los funcionarios de Portugal ya pueden prejubilarse desde los 55 años con el 100% de su sueldo

El país vecino aprueba un decreto-ley que beneficia a 130.000 empleados públicos y les permite desarrollar otra actividad remunerada

La norma autoriza a los empleados públicos a desarrollar otra actividad
La norma autoriza a los empleados públicos a desarrollar otra actividad - AFP

Francisco Chacón
A partir de ahora, los funcionarios de Portugal pueden acogerse a la fórmula de la prejubilación desde los 55 años con el derecho intacto a percibir hasta el 100% del sueldo que tenían asignado. Así se recoge en la Ley General del Trabajo de la Función Pública, promulgada por el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, el pasado 29 de enero y publicada en el Diario de la República este miércoles 6 de febrero.
Por tanto, acaba de entrar en vigor esta medida, que afecta en una primera fase a unos 130.000 trabajadores, al menos de manera potencial puesto que se trata de casos que deben ser pactados de antemano, claro está.
Pero es que, además, la norma autoriza a los empleados a desarrollar otra actividad igualmente remunerada, siempre que se respeten las reglas de la incompatibilidad.
Esta circunstancia significa que los profesionales que se apunten al nuevo plan no pueden ejercer en un sector «con contenido idéntico al de la función pública» porque esa hipotética similitud entraría en «conflicto con su labor acumulada». Más aún, esta nueva faceta no puede en ningún momento causar «perjuicios» al interés público.
Con todo, los expertos consideran que los trabajadores pueden acumular «exactamente lo mismo» que antes de prejubilarse. Eso sí, los profesores de Universidad o los médicos se hallan en una posición más ventajosa porque están capacitados para beneficiarse de«regímenes especiales de acumulación».
Precisamente, este último constituye uno de los aspectos más polémicos del decreto-ley, aunque Portugal espera una verdadera avalancha de solicitudes para formar parte de semejante programa.

Metas

Los objetivos principales se resumen en tres, a grandes rasgos: conciliar la vida profesional y personal de los trabajadores, favorecer un buen ambiente para el desempeño de cada profesión en el ámbito común y mejorar la gestión pública.
El texto legal establece que la remuneración a percibir no puede superar el salario base que cobre la persona en cuestión y, por la parte baja, en absoluto puede concretarse como inferior al 25% del total.
El aumento anual de la cantidad acordada se realizará de forma automática, en función del Índice de Precios al Consumo. En consecuencia, se trata de la misma subida que cada persona disfrutaría de continuar en el «pleno ejercicio de sus funciones», de acuerdo con el lenguaje legal utilizado. En todo momento, se exige la autorización previa del Ministerio de Finanzas, expresada por escrito. Un hecho que ha avivado la controversia en torno al asunto en Portugal.

Comienza la primera vacunación masiva contra la malaria

Unos 360.000 niños serán inmunizados en Malawi, Ghana y Kenia para probar la eficacia de un fármaco que podría salvar decenas de miles de vidas


Un niño recibe la vacuna de la malaria en los ensayos del fármaco en Kenia. En vídeo, así es el programa piloto que se ha implantado para vacunar a los niños. 

JESSICA MOUZO QUINTÁNS
PABLO LINDE


La primera vacuna contra la malaria ha comenzado a aplicarse a gran escala. Han sido más de 30 años de investigaciones y cinco de ensayos clínicos en los que se ha probado su inocuidad y su efectividad; en 2015 se dio el visto bueno a un programa piloto y desde entonces se ha evaluado dónde, cómo y cuándo realizarlo. Serán inmunizados unos 360.000 niños, empezando ahora por Malawi y durante los próximos meses en Ghana y Kenia. "Es uno de los principales asesinos de los niños africanos. Hoy es un día histórico en la lucha contra la malaria", ha celebrado Pedro Alonso, director del Programa Mundial de la Malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La vacuna, de nombre RTS,S, tiene una eficacia limitada, de aproximadamente un 40%, mucho menor que las de otras enfermedades para las que se utilizan estos medicamentos, como las más frecuentes del calendario en España: la efectividad de la triple vírica, por ejemplo, supera el 90%. Sin embargo, es la mejor que se ha encontrado hasta la fecha contra el plasmodium, un parásito que llega a la sangre humana a través de la picadura de los mosquitos, invade los glóbulos rojos, se reproduce y causa alta fiebre, el síntoma más típico del paludismo. Aunque en la gran mayoría de los casos no es mortal, en 2017 mató a 435.000 personas (entre 219 millones de casos), de las cuales dos tercios eran menores de cinco años. Este es el motivo por el que los niños son la diana del fármaco, que podría salvar decenas de miles de vidas cada año.
LA PRIMERA VACUNA CONTRA EL PALUDISMO
Fuentes: Science y elaboración propia. 
La Organización Mundial de la Salud (OMS), que lidera este lanzamiento junto a los ministerios de salud de los países implicados, pretende generar la evidencia suficiente para, en su caso, ampliar el uso de la RTS,S. Se analizarán las reducciones en las muertes infantiles, la aceptación de la vacuna, hasta qué punto se consigue administrar las cuatro dosis necesarias a los pequeños y se comprobará la seguridad de la vacuna en el contexto del uso rutinario.
De tener éxito este programa, la inmunización sería una importante nueva herramienta, que se sumaría a otras que dieron unos espectaculares resultados durante los primeros tres lustros de este siglo: el uso rutinario de mosquiteros tratados con insecticida, la fumigación en interiores, y el impulso al diagnóstico y tratamiento. Todo consiguió reducir las muertes en un 60% y salvar más de seis millones de vidas, según calcula la OMS. Sin embargo, en los tres últimos años estas mejoras se han estancado. Los recursos insuficientes han frenado la reducción de muertes. Este nuevo fármaco puede ser un importante aliado para seguir mejorando las cifras.
La malaria mató en 2017 a 435.000 personas (entre 219 millones de casos), de las cuales dos tercios eran menores de cinco años
El parásito tiene un ciclo vital muy complejo, mucho más que el de un virus o una bacteria. Desde que entran al organismo con la picadura del mosquito hasta que invaden los glóbulos rojos pasan por muchas etapas. Por eso las vacunas que se están diseñando se dirigen a una fase concreta de ese proceso evolutivo. La RTS,S apunta, concretamente, a la fase preeritrocítica, es decir, cuando el plasmodium entra al organismo. "La vacuna está basada en una proteína de las miles que tiene el parásito. Se trata de una proteína que recubre el esporozoito cuando el mosquito pica. Lo que haces es dar una parte del parásito con un adyuvante [una sustancia que se añade a una vacuna para potenciar la respuesta inmunológica frente a un antígeno] para que cuando el mosquito pique y llegue el parásito, el sistema inmune lo reconozca y lo ataque", explica Carlota Dobaño, jefa del grupo de inmunología de la malaria en el Instituto de Salud Global de Barcelona, un centro impulsado por La Caixa. La investigadora es la encargada de coordinar los estudios de inmunología de la vacuna RTS,S.
“La entrega de la primera vacuna contra la malaria del mundo ayudará a reducir la carga de uno de los desafíos de salud más apremiantes del mundo. Esta novedosa herramienta es el resultado de que los empleados de GSK colaboran con sus socios, aplicando lo último en ciencia de vacunas para contribuir a la lucha contra la malaria. Esperamos ver los resultados de la prueba piloto y, en paralelo, estamos trabajando con la OMS y PATH para garantizar el impacto de salud global sostenido de la vacuna en el futuro”, asegura en un comunicado Thomas Breuer, director de la rama de vacunas de GSK, la farmacéutica que desarrolla el fármaco y que ha donado 10 millones de unidades para este despliegue.
La vacuna se dispensará en cuatro dosis a niños menores de dos años: las primeras tres dosis entre los cinco y los nueve meses, y la última, alrededor del segundo cumpleaños. "Esperamos que durante los próximos dos años, generemos suficiente información para hacer una verdadera evaluación de estos programas pilotos para proporcionar nuestras recomendaciones sobre su uso", ha dicho Alonso.
Según los estudios previos, explica Dobaño, en los menores de entre cinco y 17 meses fue donde se registró mayor eficacia. Los países participantes (Malawi, Ghana y Kenia) fueron seleccionados por la OMS por cumplir una serie de criterios como que sus respectivos ministerios de salud podían garantizar que las vacunas llegasen a todos los niños de esa edad, la buena cobertura de otras medidas de control y prevención (como las mosquiteras o la fumigación en las casas) y la capacidad de estos ministerios para evaluar posteriormente la implementación de la prueba piloto.
Con todo, y en paralelo a la prueba piloto, las investigaciones siguen en marcha para determinar por qué la vacuna solo funciona en el 40% de los casos. "Nos centramos en factores ambientales e inmunológicos de la persona. Por ejemplo, su estatus inmunológico cuando recibe la vacuna porque sabemos que si el niño, aunque sea muy pequeño, ya ha estado expuesto a la malaria, por él o por los anticuerpos de la madre, responderá peor a la vacuna. También vemos qué anticuerpos genera la persona cuando la vacunamos porque pueden ser de varios tipos y no todos de la misma calidad. Y también miramos la exposición a la malaria cuando está dentro del útero y cómo puede influir", explica Dobaño.

O sarampelo volve a Galicia tras ser considerado erradicado

O caso detectado no Barco de Valdeorras fai que regrese unha enfermidade que se cría eliminada grazas ás vacinas
Pel afectada nun doente de sarampelo.

https://www.gciencia.com/
O sarampelo volve a Galicia, malia ser considerado unha doenza erradicada grazas ás vacinas. O caso diagnosticado no Barco de Valdeorras o pasado mes de abril -e feito público este venres- encaixa nun fenómeno global, con milleiros de afectados en todo o mundo e mesmo mortes, no que a OMS califica como unha ‘fenda na vacinación‘, provocada polos colectivos contrarios ás vacinas.
Xa no ano 2018 foi detectado un caso en Galicia, pero se trataba dun suceso importado, cun doente chegado de fóra. O novo caso no Barco de Valdeorras racha cunha tendencia que se mantiña nos últimos anos: non houbo ningún caso tampouco sospeitoso nos anos 2014, 2015, 2016 e 2017. No caso deste pasado mes de abril as análises sorolóxicas confirmaron a presenza do virus, aínda que Sanidade abre unha porta a que se pudiese producir un fallo de laboratorio cun falso positivo. De calquera xeito, o Instituto de Saúde Carlos III considérao como un caso confirmado, ainda que a orixe do contaxio é ‘descoñecida’.
Pero o regreso do sarampelo é unha realidade global. De feito, o caso de Galicia chega despois de dous preocupantes abrochos en Portugal, que en 2017 causaron a morte dunha moza en Lisboa e máis dun cento de afectados en 2018. Precisamente no ano pasado batiuse un récord de casos en Europa nos últimos anos, con máis de 80.000 persoas contaxiadas.
Nos Estados Unidos, no que vai de ano 2019 reportáronse preto de 700 casos , o total máis alto en 25 anos. Antes da invención da vacina contra o sarampión, a principios da década de 1960, o sarampión mataba a entre 400 e 500 persoas nos Estados Unidos cada ano. E os expertos coinciden en que a responsabilidade desta reaparición está nos chamados colectivos ‘anti-vacinas’, que se negan a vacinar aos seus fillos.
Os movementos anti vacinas fan que regresen doenzas erradicadas.
Organización Mundial da Saúde (OMS) declarou este ano aos movementos contra as vacinas como ‘unha das 10 ameazas máis graves para  a saúde no mundo’. Para a  OMS, falamos dunha pandemia: “Algúns países que estaban preto de eliminar a enfermidade viron un rexurdimento”, di o informe. Xa se están a sentir as consecuencias dun crecente movemento contra a vacinación en todo o mundo, e ameaza con reverter décadas de progreso na erradicación de enfermidades totalmente evitables e, ás veces, potencialmente mortais.
Desde principios de século, a vacina contra o sarampelo salvou máis de 21 millóns de vidas, diminuíndo o número global de mortes nun 80 por cento en só 17 anos. Pero agora que estamos máis preto que nunca da liña de meta, por algunha razón, comezamos a correr na dirección oposta. Unha enquisa publicada o ano pasado, por exemplo, atopou que a confianza de Estados Unidos nas vacinas está a deslizarse a niveis perigosos.
Pero de ningunha maneira este sentido crecente de escepticismo limítase aos Estados Unidos. En 2017, o número de casos notificados de sarampelo aumentou máis do 30 por cento en todo o mundo, aínda que esta enfermidade contaxiosa pódese previr facilmente con dúas doses dunha vacina.
En Galicia, recentemente a Xunta tomou a decisión de non aceptar nenos sen vacinar nas súas escolas infantís.
O virus do sarampión é extremadamente contaxioso: o 90 por cento das persoas desprotexidas que están expostas terán a infección.

El día que las derechas sufrieron en sus carnes el sistema electoral: porcentaje similar en votos pero derrota en escaños frente a las izquierdas

La suma de PP, C's y Vox llega al 42,82%, pero se queda en 147 escaños. Mayorías absolutas de González, Aznar y Rajoy se lograron con el 44% de los votos

PSOE y Unidas Podemos suponen 165 escaños, con el 42,99% de los votos

Andrés Gil
Las fracturas en la izquierda son legendarias. Desde el Frente Popular de Judea y el Frente Judaico Popular de La Vida de Brian hasta las más recientes escisiones de Iñigo Errejón con Más Madrid; de Gaspar Llamazares con Actúa –0,12% de los votos este 28A–; la ruptura de la confluencia valenciana por parte de Compromís –pasando de cuatro escaños a uno–; o el aprovechamiento de la marca En Marea sin la participación de sus impulsores –Anova, EU y Podemos– sin ningún éxito electoral.
La división de la izquierda, entre la Segunda, la Tercera y la Cuarta internacional es parte de la historia del siglo XX. Y, en el caso de España, ha golpeado electoralmente desde la restauración democrática a los herederos de la Tercera Internacional –el PCE e IU–, que no han cejado en sus lamentos con un sistema que penaliza a las terceras y cuartas formaciones políticas.
Hasta hoy, que ha pasado como en 1936, cuando el Frente Popular sacó menos votos pero más escaños que las derechas.
La izquierda permanece fragmentada, pero Unidas Podemos sigue consiguiendo agregar en votos y escaños muy por encima de los máximos de PCE e IU a pesar del retroceso de este 28A. Y los 123 escaños del PSOE junto a los 42 de UP y las confluencias, llegan a 165 escaños. En total, un 42,99% –salvo que el PSOE quiera mirar a los 57 escaños de Rivera a su derecha–.
En la otra orilla están PP, Ciudadanos y Vox. La suma llega al 42,82% de los votos, un porcentaje de voto similar 11.213.684 la izquierda y 11.169.796 la derecha pero se quedan en 147 escaños, lejos de la suma de PSOE y UP. 

¿Cuáles han sido los partidos más beneficiados y perjudicados por el sistema electoral el 28A?

Diferencia entre el porcentaje de votos y el porcentaje de escaños en todas las elecciones generales. Solo se incluyen las candidaturas que hayan obtenido más de 1 escaño
Fuente: Ministerio del Interior

Por primera vez en 40 años, el voto de la derecha se ha fragmentado en unas elecciones generales casi en tres tercios: 16,83% de PP; 15,98% de Ciudadanos; y 10,34% de Vox. Pablo Casado ha sacado 40 escaños menos que Manuel Fraga en 1982 y 1986, que era el suelo electoral del PP con la salvedad de las elecciones de 1977 y 1979, donde UCD, y por primera vez la extrema derecha como tal ha entrado en el Congreso de los Diputados.
Hasta hace nada, todas las gamas de derecha se cobijaban en el PP. Este 28A han implosionado de tal manera que han dejado por los suelos al Partido Popular y han sufrido en sus carnes por primera vez el sistema electoral: más votos pero derrota en escaños frente a las izquierdas.