venres, 10 de xuño de 2016

Por qué pagaron menos del 3% quienes acudieron a la amnistía fiscal

La medida de Cristóbal Montoro pretendía recaudar el 10% del dinero oculto pero se quedó en el 3% de media

Las informaciones que se publican en Los Papeles de la Castellana desvelan que algunas fortunas pagaron incluso menos de un 2% por legalizar ante el fisco su patrimonio oculto

705 personas con cargos públicos se acogieron a la amnistía fiscal, de las que por ahora solo se conocen algunos nombres como Rodrigo Rato, Luis Bárcenas o Francisco Granados

HEMEROTECA: Montoro: "En España no ha habido una amnistía fiscal"

Más información en el especial Los Papeles de la Castellana

Belén Carreño
http://www.eldiario.es/


Es el año 2012 y el Partido Popular acaba de llegar al poder con un puñado de promesas inasumibles en su programa electoral. No bajará impuestos; los subirá. Pedirá el rescate de la banca y tendrá a cambio condicionalidad económica de la UE que marcará el calado de los ajustes en España. Aumentará la deuda pública a su récord histórico. Y ni con todas estas medidas logrará rellenar las arcas del Estado por culpa, aseguraban, de la herencia recibida.
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, pergeña entonces una idea impopular pero efectiva: una amnistía fiscal. Al fin y al cabo, las elecciones ya están ganadas. No será la primera, ni la segunda en España en democracia. Felipe González tuvo que hacer hasta dos para poder poner al día a los grandes patrimonios españoles, acostumbrados a mantener sus riquezas en el extranjero.
Tampoco será España el primer país que recurra al perdón de los pecados fiscales después de la crisis financiera de 2008.  Estados Unidos hizo una gran campaña para acabar con las cuentas offshore de sus ciudadanos entre 2009 y 2011 con 30.000 contribuyentes aflorando sus cuentas y una recaudación de 2.300 millones de euros. Grecia, Portugal e Italia también se apuntaron entre 2009 y 2011 a hacer amnistías fiscales con éxito dispar.

Nada es gratis

La amnistía española se diferenció de las otras por simple pero sobre todo, por barata. Montoro quiso diseñar un mecanismo tan económico que ninguna gran fortuna se pudiera resistir. La fórmula sencilla: desde abril hasta noviembre se abría una ventana de oportunidad para aflorar todas las rentas no declaradas en el extranjero. No habría multas ni sanciones. No se perseguiría a los que se presentaran ni se utilizaría la información de la amnistía para posteriores comprobaciones. Ni siquiera era necesario traer el dinero físicamente de vuelta a España. Solo se exigían dos cosas: que el origen de los fondos fuera lícito (que no procediera de actividades como narcotráfico, por ejemplo), una comprobación que luego no se realizó, y que se pagara una cantidad ínfima para que el fisco hiciera borrón y cuenta nueva.
En su teoría de que los impuestos bajos generan más recaudación, Montoro se tiró a la parte más baja de las exigencias fiscales posibles. Aunque el tipo que se aplicaría, teóricamente, era del 10% del capital aflorado, un informe del director general de tributos de la Agencia Tributaria dictaminó cómo aplicar ese impuesto y rebajó este porcentaje aún más. Así, en vez de gravarse el 10% de todo el patrimonio que se quisiera aflorar, solo se impondría la tasa sobre los rendimientos de los bienes en los últimos cuatro años antes de la amnistía. Las condiciones terminaron relajándose aún más: si la declaración se presentaba después de junio de 2012, solo era necesario tributar por los intereses desde 2008.
De facto, esto ha supuesto que el tipo efectivo, es decir, lo que realmente ha pagado la gente que se ha acogido a la amnistía fuese solo del 3%. Gracias a la información recibida en el buzón seguro  Fíltrala.org en el que colaboran eldiario.es, La Marea y Diagonal, se comprueba que en muchas ocasiones el tipo es aún menor, al haberse pagado incluso menos del 2%. Muchas de estas fortunas llevaban ocultas para el fisco español desde hace tres o cuatro décadas, y solo se les pidió que pagaran por lo ganado en los últimos cuatro años.
Cabe recordar que en esos años hubo una debacle bursátil y financiera así que muchos de estos patrimonios, invertidos a su vez en los mercados de capitales internacionales, apenas mejoraron en ese tiempo su valor. No hubo grandes rentabilidades en bolsa durante la crisis, por lo que la amnistía pagó muy poco.
Los propios asesores fiscales advirtieron al ministro de lo extremadamente barato de la amnistía. Y aún así, hubo fortunas a las que les pareció caro y no se decidieron a acogerse. También los que no se fiaron del sigilo con el que se fueran a custodiar sus nombres.
Además, el momento para acogerse, entre junio y noviembre de 2012, en el que España seguía en peligro de quiebra y de otro rescate, tampoco invitaba a las grandes rentas a repatriar fortunas. De ahí que la mayoría optara por no regresar el dinero físicamente con el escaso impacto en la economía real de la medida. El dinero se legalizó, pero mucha parte quedó fuera.

Segundas oportunidades no son buenas

Un año más tarde, hubo una nueva oportunidad de aflorar rentas, gracias al conocido como modelo 720 por el que los contribuyentes tienen que declarar sus bienes en el extranjero. En este caso, no declarar estos bienes venía aparejada a cuantiosas multas, hasta el punto que hubo fortunas que se atrevieron a regularizar en este modelo lo que no habían confesado en la Declaración Tributaria Especial (el nombre técnico de la amnistía).
Esta osadía nacía de la idea de que la lista de los amnistiados no se puede utilizar en ningún caso para hacer comprobaciones de Hacienda de forma indiscriminada. Es decir, no es posible cruzar a los contribuyentes del modelo 750 (el de la amnistía) con el del 720. ‘Si cuela, coló’, pensaron algunos. Pero en muchos casos no fue así porque la ubicación de los bienes en paraísos fiscales ha sido indicativo suficiente para el fisco para hacer ciertas comprobaciones.
La exención del Impuesto de Patrimonio en Madrid, donde declaran muchas de estas grandes fortunas y la no necesidad de repatriar las rentas han dejado una recaudación pírrica con estas campañas de perdón fiscal. De los 40.000 millones de euros legalizados, las arcas del Estado solo se quedaron con 1.200 millones: la mitad del objetivo previsto por Hacienda cuando diseñó la campaña. Y año tras año, apenas hay impacto recaudatorio del dinero aflorado.
Se hicieron algo más de 31.000 declaraciones, entre personas físicas y jurídicas, pero lo que se pagó de media apenas rebasó los 37.000 euros; unas cifras que han llevado a la oposición y a los agentes sociales a tildar la medida de “fracaso”. Y dentro del fracaso, un colosal olvido: la lista de los 705 nombres PEP (Personas Políticamente Expuestas por sus siglas en inglés), de personas con cargos públicos que se acogieron a la amnistía.
A día de hoy apenas se conocen un puñado de estos nombres: Rodrigo Rato, José Ángel Fernández Villa –el líder del sindicalismo minero–, Francisco Granados y la esposa de Miguel Arias Cañete, Micaela Domecq, entre los más relevantes. Del resto de los políticos o familiares directos de políticos que tuvieron acceso al dinero público y además guardaban patrimonio opaco poco o nada se sabe. Al menos por ahora.

El ambicioso joven que vivió un delirio presidencial y ahora es juguete roto del IBEX

¿Qué votante no caería rendido ante un joven aseado, campeón de debates universitarios y sonrisa blanqueada?
Aurora Suárez
http://www.mundiario.com/


Pues parece que el IBEX, con todos los recursos a su disposición, no consigue formar gobierno. Ni todo el miedo que sembraron, ni todos los medios de comunicación a su servicio, ni toda la maquinaria puesta a disposición del candidato oficioso Mariano y del candidato suplente Albert, han sido suficientes. Qué bonito cuando los planes no le salen bien al capitalismo. Pocas veces ocurre, celebrémoslo.
Decía Mike Tyson que todo el mundo tiene un plan hasta que recibe el primer puñetazo en la cara. Juraría que eso fue, exactamente, lo que le ocurrió a Albert Rivera la noche electoral. Cuando la cámara lo enfocó caminando por aquel pasillo del Eurobuilding, rodeado por su escolta de ciborgs –tan ciborgs como él-  para comparecer ante los medios, la sonrisa blanqueada y perfecta parecía habérsele congelado en la cara. Pretendía seguir caminando como un triunfador, sonriendo como un triunfador, saludando como un triunfador… pero la realidad le había golpeado en la cara con 40 cochinos escaños y costaba mantener la farsa. El shock del momento le impidió reaccionar y por eso fue incapaz de sustituir su discurso de arrogante triunfador por el de humilde perdedor. Pareciera que ningún alma caritativa lo hubiera avisado de que había fracasado estrepitosamente.
Se encargó de hacérselo saber Susanna Griso al día siguiente en Espejo Público, pegándole una estocada en directo, con una crueldad poco usual en ella. Albert, la gran esperanza blanca del IBEX y hasta entonces mimado por los medios, fingía mantener su halo de persona influyente, intentando convencer a los presentes con su labia habitual, aunque algo más tenso, de lo satisfecho que estaba de haber obtenido 40 escaños. Susanna Griso lo atajó en seco espetándole que cuando se paseaba por los bancos pidiendo un préstamo para la campaña, les prometía sacar un mínimo de 60 escaños. Albert Rivera, cosa rara en él, pareció quedar sin palabras.
Cuatro millones de euros le prestaron los bancos a Albert Rivera para la campaña electoral de las generales. Y se dice que llegaron justitos de pasta al 20D, lo pulieron todo rápidamente y la última semana no tuvieron para pagar trackings. Por lo visto, muy buenos administradores, no son.
Aparte de dinero, Albert ha perdido credibilidad e influencia, ya no le es útil al IBEX para apuntalar al gobierno del PP.  Por eso anda como loco por meter cabeza en un (im)posible gobierno de coalición de PP y PSOE. Sería su única salvación, con los panfletos del IBEX aupando ya a Inés Arrimadas como su relevo. Además, en unas posibles nuevas elecciones, los politólogos auguran que lograría todavía menos escaños.
Encuentro maravillosa la historia de Albert, el ambicioso joven que vivió un delirio presidencial y que ahora es el juguete roto del IBEX. Lo suyo fue un suflé, un castillo de naipes que se vino abajo antes de lo conveniente. De lo conveniente para el interesado. Albert y quienes lo apoyaron se creyeron a pies juntillas eso de que la masa es manipulable, que la tecnocracia todo lo puede, que el dinero es infalible. Que qué votante no iba a caer rendido ante un joven aseado, campeón de debates universitarios, con trajes de 1.000 euros, sonrisa blanqueada e injertos capilares. Pero olvidaron el factor humano, ése que hace que seamos impredecibles. Pura poesía. 

Premios Género y Justicia al Descubierto


Los Premios Género y Justicia al Descubierto fueron creados por la organización Women's Link Worldwide teniendo en cuenta que en todos los países, sin importar su sistema político, tradiciones o creencias religiosas, los comentarios de jueces o juezas, cortes y tribunales tienen una influencia enorme sobre el sentido de justicia y la vida diaria de todas las personas.
Los Premios destacan los pronunciamientos o decisiones hechos en el contexto de un proceso por, jueces y juezas, miembros de comités de protección de derechos humanos, de juntas u oficinas de asilo o por fiscales y defensores del pueblo, que hayan tenido un efecto positivo o negativo sobre la equidad de género, incluyendo aquellos relacionados con derechos sexuales y reproductivos, violencia de género y discriminación por género.
Los tres pronunciamientos o decisiones más sexistas reciben Garrote de bronce, plata y oro; y los tres pronunciamientos o decisiones que más promuevan la equidad de género, reciben Mallete de bronce, plata y oro. También se entrega un premio especial a los pronunciamientos que obtengan la mayor votación del público, a través de nuestra página web.
Algunos de los casos nominados entran a formar parte de la base de datos de jurisprudencia del Observatorio de Género y Justicia de Women's Link Worldwide, el cual contiene un análisis de sentencias judiciales provenientes de diferentes partes del mundo relacionadas con temas de género y que puede accederse gratuitamente a través de la página web. 

Visitar:
http://womenslinkworldwide.org/

xoves, 9 de xuño de 2016

El autoengaño del PSOE lleva al suicidio

Manel García Biel
http://www.nuevatribuna.es/

No hay ninguna duda que el PSOE afronta estas elecciones políticas desde una posición muy crítica y de extrema fragilidad. El resultado de las elecciones puede ser un punto y aparte en la reciente historia de los socialistas. Hasta ahora siempre se han presentado como la alternativa útil de la izquierda que esta vez pueden perder y si no ponen remedio por mucho tiempo.
La historia reciente del PSOE se puede centrar en la asunción del poder y en una renovación inicial de las estructuras del país después de la transición. Pero desde aquella primera época y las ilusiones que generó a su situación actual hay una larga etapa de intensa degeneración en su práctica política. La misma que se puede ver reflejada en la evolución del que fue su líder y todavía parece serlo en espíritu es decirFelipe González. Quien ayer lucía “pana” hoy es una figura incluso de la élite del “establishment”, del sector más conservador de la “casta” política y económica que domina el país. Su evolución es similar a la del diario más representativo de la progresía de los 80, “El País”, que ha sufrido una fuerte involución en sus ideas paralela a la evolución personal de su primer director y ahora primer directivo Juan Luis Cebrián. Los que en su momento fueron factores de progreso ahora no son más que elementos que retrasan las posibilidades del progreso.
Poco queda de socialdemócrata en el PSOE, su retórica siempre se contradice con su realidad. Un partido hoy debilitado, dividido, con una conspiradora en la sombra que aún no ha demostrado nada de su valía política, simplemente que es la más firme seguidora de la peor herencia populista de González y Guerra. Hemos visto como la Sra. Díaz conspira abiertamente con otros barones regionales contra su cabeza de filasPedro Sánchez. Y esto le comporta a Sánchez efectuar un discurso inconsistente y contradictorio difícil de defender.
En esta campaña Sánchez afirma ser la alternativa de la izquierda pero no dice cómo ni con quién. Niega cualquier posibilidad de acuerdo con “Unidos Podemos” y las confluencias, lo cual hace imposible un gobierno de cambio. Es incapaz de definir cómo puede articular un Gobierno de cambio en solitario o con la derecha. Incluso se negó a un acuerdo de candidaturas de izquierdas al Senado para acabar con el dominio del PP, acuerdo que incluso defendió sin éxito Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana.
Su programa no presenta ninguna alternativa clara de cambio. No hay una alternativa para Europa, no son creíbles sus propuestas después del acuerdo con C’s, y ni siquiera se compromete a la derogación de la Reforma Laboral del PP. En su acuerdo con C’s, Sánchez demostró toda su debilidad y lo que es más grave la carencia de convicciones de su partido, y ahora la sombra de la corrupción le aparece por Andalucía involucrandoChávez y Griñán.
El PSOE no está dispuesto a enfrentarse con los poderes de la UE para impedir unas políticas erradas y nefastas. Es incapaz incluso de reconocer el error de la modificación del artículo 135 de la Constitución que fue aprobado con nocturnidad por el PSOE y el PP. Incluso ya empieza a correr el rumor de que antes de que pactar con “Unidos Podemos” el PSOE se puede plantear dejar gobernar el PP y C’s.
El PSOE hoy ya no es un partido socialdemócrata, no tiene ninguna voluntad de transformar la sociedad, como máximo poner algunos “parches” superficiales. No se trata de que sea un partido rupturista, sino que no es ni siquiera un partido reformista. El social liberalismo de la “tercera vía” de Blair o Renzi conquistó la médula del PSOE, junto con el poder peronista que ejerce con los sectores más retardatarios en Andalucía o los grupos más “castizos” y centralistas de Madrid.
Lamentablemente dentro del PSOE no se ve ninguna voz de cambio. Hoy lo más avanzado son la gente ya medio retirada como el propio Zapatero, y, esto a pesar de su reforma constitucional, o como Caamaño o incluso Borrell. Parece como si hoy el PSOE fuera un partido férreamente dirigido con unos cuadros vinculados cada vez más al “pesebre” del cargo. En estas condiciones quizás le vendría bien una derrota electoral que o lo hiciera reaccionar o lo llevara a formar parte de la historia.
No estaría de más que el PSOE volviera a releer los clásicos como Marx o a gente más moderna como Owen Jones, y a la vez que pusiera más atención a lo que le pasa a la sociedad. Es decir a los problemas y las necesidades de la ciudadanía.
Actualmente el PSOE no pasa la prueba del algodón que podríamos situar en las “20 actuaciones urgentes para el progreso y el bienestar social”, medidas reclamadas por los sindicatos confederales CCOO y UGT. Como dijo el secretario general de CCOO“las soluciones a los problemas de la gente no pueden esperar más”. El programa del PSOE no puede compararse en sus parámetros con las exigencias sindicales que serían imprescindibles para un programa mínimo del conjunto de las fuerzas de progreso en los ámbitos económicos y sociales.
Ser la alternativa de la izquierda no puede ser ni un cargo vitalicio ni hereditario. Representará a la clase trabajadora y las clases populares de este país quien más se acerque con sus propuestas a sus necesidades y esto y el espíritu de ilusión social y de cambio no están hoy depositados en el PSOE sino en las nuevas fuerzas emergentes y cooperativamente confluyentes.
Al PSOE en estos momentos sólo le quedan dos opciones: a) apostar por el cambio, y unirse a las fuerzas de izquierdas y progreso de “Unidos Podemos” y hacer avanzar este cambio hacia un modelo social más justo, o b) jugar un papel de oposición a las fuerzas del cambio y por lo tanto favorable a los deseos de la clase y las élites privilegiadas del país.
Sería muy importante un cambio radical en la actual posición del PSOE, que incluso compartiría buena parte de su electorado, y sería fundamental para conseguir un camino sin duda más seguro para un cambio real en nuestro país. Una unidad que podría permitir un gobierno de las clases populares más fuerte dentro y fuera del país. Creo que el paso dado en el Ayuntamiento de Barcelona es un paso en esta buena dirección, como lo es el Gobierno de la Generalitat Valenciana.
En caso contrario el futuro del PSOE es muy difícil y puede recordar al del PSAOK griego. Auto engañarse, la carencia de ideario claro, la debilidad organizativa, la carencia de debate de ideas, las luchas internas por el poder, y el alejamiento de la gente llevan al camino del suicidio político.

Contestación a Susana Díaz: ¿Qué es la socialdemocracia?

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universitat Pompeu Fabra, y autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’ (Anagrama, 2015)


La Presidenta de Andalucía, que provisionalmente apoya al candidato del PSOE para la presidencia del gobierno español, el Sr. Pedro Sánchez, acusó a Podemos en general, y a Pablo Iglesias en particular, de haberse presentado en un denunciable ejercicio de camuflaje como la nueva socialdemocracia, subrayando que el socialdemócrata de verdad es el PSOE, siendo Podemos un impostor. Y como un indicador de tal impostura señaló que Marx y Engels –presentados por Pablo Iglesias como socialdemócratas- no habían sido en realidad socialdemócratas. Esta declaración por parte de una persona (Susana Díaz) que aspira a ser la Secretaria General del PSOE es sorprendente y preocupante. Marx y Engels fueron  fundadores del proyecto político encaminado a establecer el socialismo, objetivo que podía alcanzarse bien a través de la vía democrática (los orígenes de la socialdemocracia), o bien a través de la vía revolucionaria (el marxismo leninismo o comunismo). Ambas tradiciones políticas han estado basadas en el marxismo, y por lo tanto ambas pueden atribuirse el haber establecido sus bases ideológicas en los escritos de tales autores. Es más, incluso cuando el PSOE renunció al marxismo como ideología de partido, promovió en sus escritos mantenerlo como instrumento de análisis crítico y teórico (véanse los documentos del Congreso Extraordinario de 1979).
La vía leninista se realizó más en los países subdesarrollados (la Unión Soviética, China o Cuba, entre otros) que en los países desarrollados, donde la vía socialdemócrata fue la que prevaleció. En Europa, el Estado del Bienestar (componente importante del socialismo) se alcanzó por la vía democrática, siendo la socialdemocracia uno de los máximos responsables del desarrollo de la Europa Social. Alcanzó su máximo desarrollo en los países escandinavos, que fueron gobernados durante la mayor parte del periodo 1945-1990 por partidos socialdemócratas aliados con partidos comunistas y/o verdes y/o agrarios. Quisiera acentuar que el motor de tal proyecto siempre fue el de desarrollar una sociedad en la que se distribuyeran los recursos según el principio de “a cada persona según su necesidad, y de cada persona según su habilidad y capacidad”, necesidad y habilidad definidas democráticamente. Hoy tales países, gobernados por la socialdemocracia durante más tiempo (los países escandinavos), son los países que tienen menos desigualdades de clase y de género, mayor gasto público social por habitante, mayor progresividad fiscal, y cuyo Estado es más redistributivo, más transparente y más participativo. Son también, por cierto, los Estados más descentralizados con mayor protagonismo del poder local y municipal (verDemocratic Class Struggle, de Walter Korpi).
¿Qué ha pasado con la socialdemocracia española?
 El PSOE ha sido, durante el período democrático, el partido que más ha expandido el Estado del Bienestar, históricamente poco desarrollado y poco financiado. Pero su adaptación al Estado heredado de la dictadura tuvo costes elevados, incluyendo su moderación. Y su integración en el establishment político-mediático significó su acatamiento y complicidad con los establishments financieros y económicos, que solidificaron su creciente moderación, abandonando en su camino muchos principios y muchas demandas, y convirtiéndose en una organización cada vez más vertical, autoritaria y poco democrática. Y lo sé porque lo vi con mis propios ojos.
Desde que volví del exilio he asesorado a todos los gobiernos progresistas (a nivel estatal, autonómico y local) que me lo han pedido. Y en esta condición he asesorado a todos los gobiernos socialistas que ha habido durante el período democrático, sobre todo en áreas de política social, pero también en áreas de políticas económicas. Creo que contribuí sustancialmente al establecimiento del cuarto pilar del Estado el Bienestar (ver mi artículo “El cuarto pilar del Estado del Bienestar”, Público, 15.10.09).
Ahora bien, mi distanciamiento apareció a raíz de la respuesta que el gobierno Zapatero le dio al inicio de la crisis. Fue entonces cuando se interrumpió mi relación de asesoría al PSOE, pues su respuesta era típica del pensamiento neoliberal, equivocándose en su diagnóstico y en sus recetas. Y dentro del PSOE fue la victoria de los liberales, liderados en parte por Jordi Sevilla, al cual conocí bien, y con el cual tuve muchos desacuerdos debido a su postura explícitamente liberal. Fue bajo su consejo que Zapatero indicó que bajar impuestos era de izquierdas (ver mi artículo ” El referéndum es una excusa del PSOE y de las derechas para que no se establezca un gobierno de izquierdas”, Público, 18.02.16). Hoy dirige el equipo económico del Sr. Pedro Sánchez. En su respuesta a la Gran Recesión el PSOE dejó definitivamente de ser socialdemócrata, y antepuso el proyecto liberal al proyecto socialdemócrata. Ello era fruto y consecuencia del maridaje entre el aparato del PSOE y el establishment financiero-económico.
Continué colaborando con la revista Temas para el debate, dirigida por lo que se llamaban “guerristas”, que subrayaban el deseo de estar abiertos, dar la bienvenida y ofrecer colaboración a todas las voces críticas de izquierdas, reputación que no respetaron cuando me vetaron por escribir un artículo crítico con la respuesta del PSOE a la crisis (ver “La ausencia de la necesaria autocrítica en la socialdemocracia”, Público, 13.05.14). Antes había tenido ya tensiones por un artículo escrito donde había defendido una visión plurinacional y no jacobina de España. Su tolerancia hacia tal artículo fue nula, dentro de una sensibilidad (la guerrista) que consideraba que el presidente socialista de la Generalitat, José Montilla, y la vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, estaban “contaminados de nacionalismo”. Y ahí está el problema. No hay izquierda hoy dentro del aparato del PSOE. Este partido es un aparato, parte de la casta, que está defendiendo sus intereses de aparato a ultranza. Es sorprendente la falta de diversidad y debate dentro del PSOE, y también la falta de protesta entre sus bases por su comportamiento. De ahí la interrupción de mi colaboración y asesoramiento. Conocí a gente excelente pero que escogieron permanecer en silencio, por un sentido de lealtad mal aplicado. Las bases del PSOE son claramente de izquierdas, y el gran retroceso electoral de la socialdemocracia en España y en Europa se debe precisamente a la adaptación al neoliberalismo por parte de tales aparatos. El último caso es lo que está sucediendo en Francia.
La aparición de Podemos y mi asesoramiento a tal partido
 Debido a lo narrado anteriormente era, pues, lógico que saludara con gran alegría el 15-M, cuyo éxito fue debido a que pudo comunicarse con las clases populares, canalizando su descontento. Sus demandas no eran demandas a favor de la revolución socialista o del fin del capitalismo. Influenciadas por la Primavera Árabe, sus demandas eran mucho más sencillas y mucho más amenazantes para la estructura de poder. Cuando rodearon las Cortes Españolas y el Parlament de Catalunya (en mi presencia, pues me habían invitado a dar una charla en tales actos) pedían democracia, una demanda que implicaba una denuncia precisamente de la falta de democracia en las instituciones representativas del país. Sus eslóganes fueron muy populares. “No nos representan” lo decía todo. Y el 82% de la población española estaba de acuerdo. “No hay pan para tanto chorizo” era otro eslogan, también muy popular, que señalaba la extendida corrupción del Estado, basada en el maridaje entre el poder financiero y económico por un lado y el poder político-mediático por el otro.
Fue precisamente la certeza del diagnóstico por un lado, y la sencillez y accesibilidad de su discurso por el otro, lo que explica su enorme capacidad de movilización. Y utilizaron ampliamente el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España (escrito por Juan Torres, Alberto Garzón y yo mismo) como un punto de referencia. El libro mostraba, por ejemplo, que Zapatero congeló las pensiones cuando podría haber conseguido más dinero manteniendo el impuesto de patrimonio o anulando la rebaja del de sucesiones, o que Rajoy podía haber revertido la bajada del impuesto de sociedades de las empresas que facturaban 150 millones de euros al año y que representaban menos del 0,12% de todas las empresas, consiguiendo con ello casi el mismo dinero que el que consiguió recortando 6.000 millones de euros de la sanidad pública. Se habrían evitado los recortes si hubieran seguido las alternativas que nosotros sugeríamos. Estos datos, fácilmente entendibles, mostraban claramente la falsedad del argumento de que no había alternativas, argumento utilizado por la estructura del poder para defender políticas sumamente impopulares. Se mostraba así que el PSOE había dejado de ser socialdemócrata. Y es ahí donde el maridaje entre el aparato del partido y los lobbies financieros y económicos apareció en toda su crudeza, en la aplicación de las políticas de austeridad y de reforma laboral que inició el gobierno del PSOE, y que más tarde el gobierno del PP continuó y expandió.
Hacía falta una nueva fuerza política basada en el rechazo a tales políticas, y que recuperara el proyecto de establecer una sociedad más justa y más solidaria que había sido abandonado por el PSOE. Era, pues, predecible que nos invitaran a mí, junto con el profesor Juan Torres, autores del libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España junto con Alberto Garzón, para que los dos escribiéramos el marco estratégico de sus políticas económicas. Y así surgió “Un proyecto económico para la gente” (ver el documento “Democratizar la economía para salir de la crisis mejorando la equidad, el bienestar y la calidad de vida. Una propuesta de debate para solucionar los problemas de la economía española”). Este plan era de clara sensibilidad socialdemócrata, con acento escandinavo. El programa final de Podemos, y ahora el de Unidos Podemos, encaja, en su gran mayoría, con este marco que definimos.
Referirse a tal propuesta como bolivariana, utópica, irrealizable, y otros epítetos, define más al que insulta que al insultado. Es absurdo, demagógico y profundamente deshonesto. Ellos lo saben, y deberían avergonzarse de tanto insulto. En mi vida he asesorado a muchísimos gobiernos, desde los gobiernos Allende y Fidel Castro (en su reforma sanitaria), por un lado, a los gobiernos socialdemócratas suecos, a la Casa Blanca (en la reforma sanitaria dirigida por la Sra. Clinton), al gobierno Felipe González, así como al tripartito de Pasqual Maragall. Y nunca había encontrado tanta hostilidad (casi odio) como en el caso de este programa, consecuencia de que las derechas (y ahora el PSOE) tienen una cultura democrática muy limitada.
En defensa de Pablo Iglesias
 Y aprovecho para defender a Pablo Iglesias, hoy considerado no el adversario, sino el enemigo nº 1 del establishment financiero-económico-político-mediático del país. El grado de odio expresado hacia Podemos en general, y hacia Pablo Iglesias en particular, es extremo y, francamente, repugnante. Léanse el editorial de El Paísdel pasado domingo 5 de junio, y verán lo que digo. Me apena que profesionales que respeto de ese rotativo hayan permanecido callados delante de tanta mala leche y bajeza. Y verán que pronto los Eduardo Indas de turno “descubrirán” que Pablo Iglesias estuvo envuelto en el asesinato del presidente Kennedy.
Se habla constantemente de la agresividad de Pablo Iglesias hacia el PSOE, con la famosa ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­“cal viva” refiriéndose a Felipe González. Pero no se dice que esta expresión de Pablo Iglesias fue en respuesta a la gran agresividad de Pedro Sánchez, expresada minutos antes en el debate parlamentario, cuando acusó a Podemos de apoyar a ETA, y solo un par de días después de que Felipe González acusara a Podemos de recibir dinero y apoyar a un gobierno dictatorial peor que el liderado por el General Pinochet. Es difícil alcanzar un nivel más alto de mala leche. Y El País nunca se ha referido a la agresividad de tales señores, a los cuales Pablo Iglesias respondía. Y ya no digamos de La Razón o el ABC.
Habiendo demonizado a Pablo Iglesias, ahora la estrategia del PSOE es centrarse en Pablo Iglesias como el responsable directo de que Rajoy continúe en el gobierno, ocultando que había otra alternativa, la alianza de las izquierdas con el PNV, que hubiera terminado con las políticas neoliberales, nefastas para este país.
Una vez más se utiliza la llamada a la Unidad de España para defender intereses financieros y económicos específicos  
La realidad es que la llamada a la Unidad de España se repite una vez más para defender los intereses económicos y financieros que resultarían afectados por la aplicación de las políticas socialdemócratas que propone ahora Unidos Podemos. Hoy el tema nacional y el tema social están íntimamente ligados. Son los que defienden la España uninacional los mismos que están aplicando las políticas neoliberales que dañan a España. Pero otra versión de España, la España plurinacional, está surgiendo desde la periferia hasta el centro. La alianza de todas estas fuerzas, reflejada en la alianza Unidos Podemos, representa una gran posibilidad de cambio profundo en España, revirtiendo las políticas neoliberales que han sido tan dañinas para la calidad de vida y el bienestar de las clases populares de este país.

Se enfadaron, no votaron y vino Rajoy

Recordemos lo evidente. El electorado del PP va a volver a votar en masa y si no hay votos bastantes al otro lado éste u otro Rajoy volverá a gobernar. No se trata de votar contra el PP, se trata de votar contra la abstención. Y de ese modo se vence al PP.
Suso de Toro
http://www.eldiario.es/



Somos personas mayores así que cada uno hace lo que le parece pero, por favor, que nadie se queje después de las consecuencias del resultado electoral si no votó el día 26.
Porque Rajoy y su gobierno está ahí porque lo decidió el electorado español, lo decidimos entre todos. No cayó del cielo, lo pusieron ahí los votos de unos, de otras y las abstenciones de unos y otras. Votar es un derecho, no creo que sea una obligación, pero quien sabe que los votos ponen gobiernos no tiene más remedio que cargar con esa responsabilidad. El gobierno de Rajoy fue mérito de quienes deseaban estas políticas y fue culpa de los demás.
Hace ocho años había en la Xunta de Galicia un gobierno del PsdG-PSOE y el BNG que hizo más políticas sociales que nunca, la sociedad que había estado controlada férreamente respiró, se iniciaron líneas de política económica y cultural necesarias...Y, como es natural, hubo también inmadurez que se evidenció, hubo errores y roces internos que fueron agrandados por la prensa afín al PP desde el primer momento. Finalmente se tejieron los hilos mediáticos y desde Madrid y desde Galicia se destrozó la imagen de aquel gobierno. Hubo electores socialistas y galleguistas que se sintieron defraudados ante aquel espectáculo calculadamente orquestado por los medios, y se abstuvieron. Como consecuencia, en la provincia de A Coruña, donde la prensa local se había volcado contra la Xunta, el BNG perdió un diputado que pasó para el PP…, y llegó Feijóo. Con consecuencias desastrosas en todos los ámbitos.
Algo semejante ocurrió hace cuatro años cuando el partido socialista perdió las elecciones y llegó Rajoy. Cuando una parte del electorado progresista se abstiene la derecha llega como llega siempre, a lomos de los poderes.
Con frecuencia escucho que cuando pasen unos años la figura de Zapatero será vista de otro modo. Recordaré que la crisis financiera desencadenada por Wall Street y las consecuencias en la burbuja inmobiliaria, que Aznar había echado a andar, dejó al Reino de España a merced del azote de los mercados y sus agencias de calificación. Estuviese quien estuviese en aquel momento en el Gobierno tendría que afrontar las imposiciones autoritarias de Alemania y Francia, una verdadera guerra europea entre estados. "A España no puede ocurrirle lo de Grecia", creo que dijo públicamente Zapatero entonces. Tomó decisiones en aquel contexto y ante aquel dilema, acertó o no, quienes no teníamos aquella responsabilidad no estamos obligados a asumir ni sus políticas ni sus decisiones y podemos estar en desacuerdo.
Pero hagamos memoria, lo que más daño le hizo a aquel gobierno no fueron las decisiones del Presidente, ni siquiera las consecuencias globales de la crisis, fue la campaña de la derecha sostenida las dos legislaturas con todos sus poderes mediáticos que prendió definitivamente y se vio recompensada con el descontento social por la crisis. Zapatero afrontó campañas de movilización masiva de la derecha y, con la excepción de TVE que tuvo una etapa de cierta independencia y profesionalidad, la hostilidad manifiesta de las cadenas de televisión privadas y de todas las cabeceras de prensa. Todas las cabeceras madrileñas, sin excepción, pidieron en varias ocasiones la dimisión de Zapatero, cuando ninguna ha pedido la de Rajoy. Y eso que Zapatero no había recibido sobres de dinero negro ni mentido al parlamento. No, no fue la crisis quien trajo a Rajoy, fue la derecha con su poder mediático quien consiguió aburrir, fatigar y enfadar a una parte del electorado progresista.
Fue su poder para imponer una infame visión de las cosas lo que le permite a un ministro sin vergüenza de un gobierno sin dignidad decir que la futura visita de Obama va a reparar el daño por la retirada de las tropas de Irak. Esas sucias palabras son posibles porque se hicieron dueños del relato de un pasado que ya no sabemos si es nuestro, de todos, o suyo, de ellos. Lo indigno fue meternos en una guerra imperialista, lo digno fue salirse, y lo indigno es celebrar el servilismo.
Vivimos un momento de enorme confusión política y mediática, ruido y desánimo. Una semana tras otra criticamos aquí el lamentable momento del partido socialista, que se muestra sin rumbo, escorado a la derecha y camino de reducirse a un partido clientelar del sur de España; constatamos la evolución de Podemos a lo largo de estos dos años y que deja mudo a cualquiera, sus propios votantes saben que pueden esperar cualquier cosa distinta la semana próxima o el mes que viene; vemos los conflictos internos en los partidos catalanistas; la incertidumbre de otros proyectos de la izquierda en las nacionalidades...Pero atendamos a lo importante, sus programas prometen políticas alternativas a las actuales, al menos en parte, y esos partidos necesitan nuestros votos del mismo modo que nosotros necesitamos que tengan buenos resultados.
Recordemos lo evidente. El electorado del PP va a volver a votar en masa y si no hay votos bastantes al otro lado éste u otro Rajoy volverá a gobernar. Porque la política, como todo en la vida social, no es perfecta y los partidos son un instrumento, el que se tiene. No tenemos los mejores instrumentos ni entusiasman los dirigentes, pero son los que hay. Todos estamos enterados de lo terrible que es la situación de muchas personas y, puesto que lo sabemos, no podemos permitirnos la frivolidad de torcer la nariz y soltar irresponsablemente un "no es esto, no es esto". No se trata de votar contra el PP, se trata de votar contra la abstención. Y de ese modo se vence al PP.
Y en ese sentido que cada quien vote lo que crea mejor y que pueda decir luego, "no me rendí y no traicioné mi idea o mi ideal. Cumplí".

luns, 6 de xuño de 2016

“La Costa de Galicia es muy atractiva para los intereses de los grandes lobbies”

José Luís Villanueva, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Carril, nos habla en esta entrevista de los planes del Gobierno de Feijóo para fomentar la explotación intensiva de las Rías Gallegas.
http://www.nuevatribuna.es/
José Luis Villanueva.
Las movilizaciones del sector de la pesca y de la acuicultura, culminadas con una manifestación de más de 30.000 personas en la plaza del Obradoiro en Compostela el 27 de febrero de este año, acabaron con el proyecto de ley de Acuicultura que, sin haber contado con el sector afectado, pretendía tramitar el gobierno de Feijóo.
Pretendía ese proyecto de ley incrementar la productividad de la acuicultura fomentando la explotación intensiva de las Rías, y propiciando el protagonismo de empresas grandes en ese nuevo modo de producción.
La Plataforma en Defensa de la Ría de Arousa, donde el número directo de trabajadores del mar ronda las 8.000 personas, se puso al frente de la movilización, para defender el empleo, la estabilidad de la población y la riqueza natural de la Ría. Un miembro de la Plataforma, y muy activo en esa lucha, es José Luís Villanueva, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Carril, y Presidente de la Agrupación de Parquistas de la Almeja de Carril.

"El anteproyecto de ley era una apuesta por una explotación intensiva, que acabaría con la situación actual, en el que la riqueza natural de la Ría se distribuye entre muchas familias que viven directamente del mar. En la actualidad cada uno tiene su parcela de trabajo, por decirlo de alguna forma, de manera que esta riqueza está muy repartida: forma parte del tejido económico y social de nuestra comarca, de nuestro entorno, en todas las poblaciones ribereñas".
lonja-carrilNuevatribuna: Desde la Xunta de Galicia se hablaba precisamente de que el anteproyecto de ley lo que pretendía era crear riqueza… Crear mayor producción y, por tanto, mayor riqueza…
José Luis Villanueva: No tengo duda de que pretendía crear riqueza. Lo que sí tengo claro también es que esa riqueza no iba dirigida a la gente que hoy vive del mar. Iba dirigida a grandes empresas, a grandes multinacionales. Y eso al final crearía pobreza en las poblaciones costeras, porque potenciaría una modificación radical del sistema de producción, acabando con el equilibrio socioeconómico existente en la actualidad.
NT: ¿No habría una transferencia de puestos de trabajo de los que ahora están trabajando corporativamente para integrarse a trabajar como asalariados en esas grandes empresas?
JLV: No. Tan sólo testimonialmente. Lo que se esconde tras el proyecto tal y como se deduce de su análisis, es una intención muy clara –nada transparente- de acabar con la situación existente, que tal como está, a pesar de las necesidades y de los problemas, da de comer a muchas familias.
Las Cofradías desaparecerían, se desmembrarían, y dejarían de cumplir su función social.
NT: ¿Por qué se desmembrarían?
El cofrade, el trabajador del mar, sabe que de la preservación del medio ambiente, de una explotación respetuosa de la riqueza natural de la Ría, depende su presente y su futuro
JLV: Las Cofradías integran a los empresarios y trabajadores existentes en cada demarcación, dándoles consistencia, atendiendo las necesidades y problemas, tanto profesionales como sociales en muchos casos. Y fomentan una profesionalidad en el desarrollo de las tareas en el mar que sirven incluso para preservar esa riqueza natural. El cofrade, el trabajador del mar, sabe que de la preservación del medio ambiente, de una explotación respetuosa de la riqueza natural de la Ría, depende su presente y su futuro. Sí se convierte en un mero asalariado de terceros, que pueden aplicar métodos poco respetuosos con el medio ambiente, en pro de una mayor producción, el trabajador del mar queda a merced de las decisiones de esos terceros –que muchas veces serán incluso de fuera-, y no tiene un instrumento para luchar por esa riqueza que ahora tiene que preservar. Y la Cofradía es una herramienta fundamental para la preservación y gestión ordenada de esa riqueza natural.
Las Cofradías de Pescadores están arraigadas en nuestra cultura desde tiempos ancestrales; algunas tienen más de ochocientos años. Y han cubierto un papel no sólo de regulación profesional y de defensa de los intereses económicos de la profesión, sino que han asumido tradicionalmente funciones asistenciales y de previsión.
NT: ¿No son instituciones obsoletas?
JLV: Se están adaptando muy bien, para cumplir adecuadamente su función social. Incluso de coordinación con las propias Administraciones. No se entiende, desde nuestra cultura, una explotación del mar sin Cofradías.
La supuesta modernidad que pretendía presentar la Consellería del Mar con el anteproyecto de ley de Acuicultura nos produce no sólo desconfianza, sino desamparo frente a unos responsables políticos que deberían proteger nuestros intereses económicos y sociales. Sin embargo estuvieron durante cuatro años, con una absoluta falta de transparencia, maquinando este anteproyecto, de modo que nos pilló por sorpresa. Un proyecto que podía acabar con nuestro modo de vida.
NT: ¿Dónde estaba la amenaza?
JLV: Estudiamos el anteproyecto. Y no sólo nosotros, sino que reclamamos la ayuda de expertos y profesionales, que lo analizaron con nosotros, y concluimos que suponía un ataque a nuestra economía y al modo de vida actual de varios miles de familias.
Somos gente de mar, pero no somos tan ignorantes como para no darnos cuenta de que detrás de esos planes ambiciosos se esconde una quiebra del sistema actual en el que la riqueza natural está repartida. Tenemos unos modelos de pesca, unos modelos de acuicultura artesanal –por ejemplo en el caso de los parqueros de Carril, que está conformado por 656 familias-… Unos modelos respetuosos con el medio ambiente, que llevamos desarrollando desde hace quinientos años, y aspiramos a mantenernos así otros quinientos más.

NT: ¿El anteproyecto no era respetuoso con el medio ambiente?
Tratan de promover la instalación en la Ría de jaulas para piscifactorías, y el cultivo de peces, que son carnívoros, que necesitan de piensos, de antibióticos, pesticidas
JLV: No. Para nada. En el caso de Carril es muy claro. Aquí, en un millón de metros cuadrados, viven 656 familias directamente de la acuicultura artesanal, de forma sostenible, y progresando. Y con dignidad, que esto también hay que decirlo. No es una mera economía de subsistencia.
En los últimos años, me atrevo a decirlo, estamos sufriendo las consecuencias de una Administración –como es el caso de la Consellería del Mar- irresponsable , que vela más por los intereses de unas multinacionales que se pretendían instalar en la zona, que por los intereses de los propios productores. Es evidente que constituimos unos minifundios, y que desarrollamos una producción extensiva. Es un reparto de esa riqueza natural. En el que somos autosuficientes: no tenemos la cultura de las subvenciones. Somos autosuficientes.
En ese caso creo que somos un ejemplo a seguir. En producción superamos en treinta veces a los mejores bancos naturales de toda Galicia. Es una forma de trabajar, es una cultura, un oficio de muchísimos años. La Consellería, lejos de adoptar unas medidas de explotación natural, y de trasladar estas experiencias a otras zonas de la Ría y de Galicia, lo que hace es tratar de promover la instalación en la Ría de jaulas para piscifactorías, y el cultivo de peces, que son carnívoros, que necesitan de piensos, de antibióticos, pesticidas. Un montón de productos químicos que contaminan y que acaban con la explotación natural de los recursos de la Ría.
Es seguir el rastro que vienen dejando, de las experiencias de otros países. No puedo hablar de tierra quemada porque estamos hablando del mar, pero sí dejan los recursos asolados, y el mar contaminado. No hay más que echar un vistazo hacia donde pasaron… Los hechos hablan por sí solos.
NT: ¿Por ejemplo?
JLV: Noruega. Los Fiordos noruegos, con el salmón, por ejemplo. Cuando hablamos del salmón noruego, se supone que estamos hablando del salmón salvaje, para hablar bien de él. Pero si hablamos del salmón de piscifactoría, tendríamos que hablar de algo casi venenoso y nocivo para la salud.
NT: ¿Tanto?
JLV: Por supuesto. Basta con que analicemos los datos científicos que hay sobre la materia.
Es muy atractiva la Costa de Galicia, y la Ría de Arousa sobre todo, para los intereses de los grandes lobbies.
El planteamiento es posible que ni siquiera sea un proyecto de nuestros políticos. Han participado, sí, pero es algo cocinado en Bruselas. Es muy atractiva la Costa de Galicia, y la Ría de Arousa sobre todo, para los intereses de los grandes lobbies.
NT: Hay gente que interpreta que lo que han realizado ustedes ha sido una lucha en defensa de intereses corporativos frente a un planteamiento productivo de progreso…
JLV: Es que todo depende de a lo que se llame progreso. Si el progreso es que venga una multinacional a explotar nuestras Rías, nos deje a nosotros en el paro, y todas esas ganancias que van a producir se los lleven fuera, lo que genera es una regresión, y la quiebra de las poblaciones costeras. Nosotros entendemos por progreso algo que mantenga las riquezas naturales, preservando el medio ambiente marino, y que preserve y afiance los intereses de nuestra población costera, y que no la obligue a emigrar.
NT: ¿Tienen hecho el cálculo de a cuántos puestos de trabajo podría afectar una opción semejante?
JLV: No me quedo corto si me refiero a cerca de 20.000. Entre puestos directos e indirectos.
NT: Pero las multinacionales que entraran contratarían personal…
Convertirían nuestra Ría en una especie de granja mecanizada, y para lograr sus fines intensivos utilizarían productos químicos
JLV: Ahorrarían muchos puestos de trabajo, al pasar a una explotación intensiva. Convertirían nuestra Ría en una especie de granja mecanizada, y para lograr sus fines intensivos utilizarían productos químicos, envenenarían nuestras Rías, dejarían el mar contaminado, y nos dejarían sin opciones de futuro para nuestros hijos y para las generaciones venideras.
NT: Pero hay gente que presenta la lucha de ustedes como algo que defiende lo antiguo frente a lo moderno, como algo puramente defensivo, sin proponer soluciones que mejoren la productividad…
JLV: Nosotros no nos oponemos a opciones de progreso y de mejora de la productividad, pero bien estudiadas, de modo que no esquilmen la riqueza natural, y que den participación y protagonismo a nuestra población. Una obligación de las Administraciones es favorecer esto, en lugar de abrir la puerta a una colonización por poderes inversores.
Estas empresas que nuestros gobernantes llaman “de futuro”, por donde van pasando van dejando asoladas las zonas de recursos naturales. Van generando mucho dinero, que no repercute en el medio donde se produce, sino que va a los bolsillos de los inversores. Hay muchos antecedentes… En Chile, por ejemplo, la producción intensiva está dejando en paro a la población afectada, que antes tenía ahí sus medios de vida. No progresan. Sencillamente se les está explotando y dejando incluso sin trabajo. Nosotros no queremos ese modelo. Somos dueños de nuestra vida, de nuestro oficio y de nuestros recursos. Y eso lo vamos  a defender.