xoves, 14 de maio de 2015

Con las putas

Josué González Pérez / Barbijaputa
http://www.eldiario.es/
Text-to-speech function is limited to 100 characters

El juego sucio de la huelga de futbolistas

La Liga acusa a los jugadores de esconder tras el paro una reclamación para pagar menos impuestos
El Gobierno ataca a la Federación por no devolver el dinero público injustificado de las subvenciones
Los deportistas que cobran 600 millones en sueldos anuales aseguran que su objetivo es el fondo para exfutbolistas
Diego Barcala
http://www.eldiario.es/

Hay parte del vocabulario laboral que resulta difícil de encajar en todos los trabajos. Una de esas palabras es huelga, que casa con dificultad con el colectivo de futbolistas. Unos peculiares trabajadores cuya cúpula profesional forman unas 1.000 personas en toda España con una bolsa salarial de aproximadamente 600 millones. Sin embargo, la Audiencia Nacional decidirá si es legal o no el procedimiento por el cual la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha mandado parar los partidos de fútbol profesional del próximo fin de semana. Detrás del desajuste léxico hay una mezcla de dirigentes turbios, una guerra por el control del dinero que genera el fútbol y enemistades personales.
Resultado de imaxes para huelga de futbolistas
El Gobierno hizo caso a las demandas de la última década de la inmensa mayoría del fútbol profesional (todo el mundo, salvo el Real Madrid y el FC Barcelona) y decidió el pasado 30 de abril aprobar un decreto para regular la venta de los derechos de televisión de la Liga española y así conseguir mejorar la financiación de un negocio que debe 3.000 millones en impuestos.
Atendiendo a los que reclamaban mejor reparto del dinero, más atención a la Segunda División y recursos para el fútbol pobre (el femenino y las categorías inferiores) el Real Decreto-ley 5/2015, que ayer pasó el trámite del Congreso de los Diputados, establece que desde la temporada 2016/2017 los derechos de la Liga se vendan en un paquete único, como hacen el resto de las ligas profesionales europeas.
Este acuerdo tranquiliza el caótico mercado televisivo que hasta ahora disparaba las pujas entre dos plataformas (Prisa y Mediapro en la famosa guerra del fútbol) que compraban y vendían los derechos club a club. Solo con la posibilidad de vender en un solo paquete todos los derechos, el decreto prevé aumentar de 700 a 1.000 millones anuales los ingresos.
Entonces, si todo el mundo del fútbol demandaba la regulación, ¿por qué los futbolistas han tomado una medida tan drástica y tan difícil de explicar a los aficionados? Parte de la explicación está en la puesta en escena de la AFE el 6 de mayo, cuando convocó la huelga en una conferencia de prensa con la presencia en primera fila de Iker Casillas, Xavi Hernández, Gerard Piqué, Andrés Iniesta… Explicaron que no habían sido consultados (¿existe algún colectivo laboral que redacte las reformas del Gobierno?) y que el decreto no garantizaba ingresos suficientes para las verdaderas víctimas del loco mundo del fútbol: los futbolistas de los equipos quebrados que no consiguen cobrar.
Los argumentos parecieron pobres y las explicaciones así lo mostraron, por lo que cobra relevancia la acusación que les hace el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas: “Los futbolistas desean una rebaja fiscal de los derechos de imagen y esto nada tiene que ver con el decreto, que se centra en vender la Liga como un paquete”.
Resultado de imaxes para huelga de futbolistas

1,5% para futbolistas impagados

Preguntado por esta acusación, el presidente de la AFE, Luis Rubiales, negó que el motivo de la huelga sea el pago de impuestos por derechos de imagen que ha llevado a los tribunales a Messi. El Gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), también apunta a esa acusación. Y habla con buena información, puesto que los futbolistas y el Ministerio de Hacienda admiten estar negociando ese asunto. Desde luego, eso justificaría que futbolistas multimillonarios como los que acudieron a apoyar la huelga dieran la cara por arañar algún punto porcentual de un fondo de compensación para cubrir impagos y cursos de formación para exfutbolistas. El decreto prevé destinar a ese fin el 1,5% de los 1.000 millones anuales de ingresos estimados (15 millones).
Explicada la decisión de los futbolistas, resulta más difícil de entender el apoyo a la huelga de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El mismo día de la convocatoria del paro, la Federación lanzó un duro comunicado en el que prácticamente convocaba también la huelga; y de ahí que el conflicto haya acabado en la Audiencia Nacional, porque una huelga solo puede ser llevada a cabo por trabajadores. Por tanto, la Federación se delató en su comunicado, en el que también expresó disconformidades con el decreto difíciles de entender para el aficionado que se quede sin fútbol o incluso sin final de Liga y de Copa.
La Federación se queja porque el Gobierno les deja sin el 4% de ingresos de las quinielas que tenían hasta ahora y porque el decreto permite a la Agencia Tributaria investigar las cuentas del fútbol aficionado. Por último, y aquí aparece la clave, lamentan que el Gobierno quiera auditar las subvenciones públicas para la promoción del fútbol aficionado. El CSD reclama, a través de un informe de la auditoria BDO, ocho millones de euros públicos para estructuras y subvenciones sin justificar.
El presidente del CSD, Miguel Cardenal, ha declarado la guerra a la autonomía de las federaciones que las hace casi intocables al escrutinio de la Administración. “El resto de motivos aducidos hoy por la RFEF son una suma de excusas para justificar un enfrentamiento continuo, que tiene como única base el interés de la RFEF en no devolver dinero público no justificado y no someterse a las auditorías a los que obliga la ley”, reaccionó el CSD en un comunicado.
Palabras duras, nada diplomáticas. Propias de quien se ha propuesto echar a un equipo directivo que lleva ganando unas elecciones de federaciones regionales desde 1988. El presidente de la RFEF, Ángel María Villar, ni siquiera acude a las reuniones con el Gobierno. Y no solo a las que tratan cuestiones económicas. En mitad de la conmoción por el asesinato de un hincha en el Vicente Calderón, tampoco acudió a la convocatoria de Interior. Su reacción al Gobierno ha sido enviar un comunicado de la FIFA (de la que es vicepresidente) que amenaza con sanciones si el Gobierno comete injerencias en la independencia de la Federación. En similar situación se encuentra el presidente de la Real Federación Española de Tenis, José Luis Escañuela, en constante tira y afloja con el Gobierno por la claridad de las cuentas.

Enemistad de Tebas y Villar

Aclarados los bandos (Federación y futbolistas contra Gobierno y clubes), es pertinente explicar el origen de la enemistad manifiesta entre el presidente de la Liga, Javier Tebas, y el de la Federación, Ángel Villar. Tebas llegó al mundo del fútbol hace más de 10 años como abogado del G-30, el grupo de 30 clubes que reclamaban la venta conjunta de los derechos de televisión. Como dirigente de ese grupo tuvo que enfrentarse en 2003 a la Federación cuando Villar protegió al presidente del Murcia, Jesús Samper, que había roto unilateralmente su unión al G-30 al negociar los derechos del Real Murcia con Sogecable. Samper era el dueño de Santa Mónica Sports, la empresa que gestionó hasta 2013 los derechos televisivos de la Federación. Ahí comenzó un conflicto que sigue sin apagarse.
Por último, lo más inquietante de esta negociación a varias bandas es que nadie tiene un currículum de fiar. Javier Tebas militó en Fuerza Nueva y asegura que es un firme defensor "de los valores de España y la familia". Rubiales, portavoz de los futbolistas, era el capitán del Levante cuando algunos jugadores de este equipo amañaron una derrota a cambio de dinero, y al final de la temporada pasada aseguró estar a favor de las primas a terceros. Villar es vicepresidente de la directiva de la FIFA más discutida en años después de haber concedido los próximos mundiales a países como Rusia y Qatar, y es el artífice de que el alcalde de Las Rozas fuera juzgado por ceder de manera gratuita (para sorpresa de todos los vecinos y grupos políticos) los terrenos públicos donde se encuentra la Federación. 
Text-to-speech function is limited to 100 characters

mércores, 13 de maio de 2015

Voto blanco, nulo y abstención, ¿a quién beneficia cada uno?

- Al igual que el voto nulo se considera "gamberro" y de enfado, el voto en blanco transmite la idea de que la persona está de acuerdo con el sistema electoral pero "no le satisface ninguna opción".
- La abstención es simplemente no ir a votar ni, lógicamente, introducir ningún voto. Al no haber voto, éste no se suma y no afecta a los resultados.

N.V.
http://www.lainformacion.com/

Se abre el plazo para solicitar el servicio gratuito de ambulancias para facilitar el voto
Con el inicio oficial de la campaña electoral, cada vez se acerca más el momento decisivo: ir al colegio electoral a votar. Aquellos que, por el motivo que sea, no quieren apoyar a ningún partido en los comicios, se encuentran con tres posibilidades: votar en blanco, nulo, o directamente no hacerlo (abstención), ¿cuáles son las diferencias?

El voto nulo

El voto nulo se produce cuando dentro del sobre hay algún objeto o símbolo 'de más', es decir, cuando por ejemplo el sobre contiene más de una papeleta de dos candidaturas, si las dos son de la misma, se considera un voto válido; cuando solo tiene una pero está marcada más de una vez o cuando en el sobre hay algún objeto o frase que no debería estar ahí.
El voto nulo se considera un voto "gamberro" y casi siempre es voluntario, pues la forma de votación española es muy simple, según explica a europapress.es el profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga Manuel Arias. Estos votos se consideran como "voto emitido no válido" y no cuentan para realizar el reparto de escaños, por lo que no benefician ni perjudican a nadie.

La abstención

La abstención es simplemente no ir a votar ni, lógicamente, introducir ningún voto. Al no haber voto, éste no se suma y no afecta a los resultados.
Sobre el significado de la abstención, en este caso es mucho más difuso, pues no se sabe por qué la persona no ha ido: si es por indiferencia, descontento con el sistema electoral, enfermedad, etcétera.

El voto blanco y sus consecuencias

El voto blanco, por su parte, se da cuando dentro del sobre no hay nada. Es decir, una persona ha ido hasta el colegio electoral y en su sobre no ha metido ninguna papeleta. Según la actual Ley Electoral española, esta clase de voto se considera válido, por lo que se suma a los votos obtenidos por las diferentes candidaturas para hacer el reparto de escaños.
Es aquí cuando entra en juego la ley d'Hondt, el sistema de cálculo proporcional utilizado en el sistema electoral español. Conforme a éste, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el tres por ciento de los votos válidos emitidos, por lo que al incluir los votos en blanco una candidatura necesita más votos para lograr escaño.

Para entender esto, es mejor utilizar un ejemplo: en una circunscripción imaginaria en la que ha habido 1.000 votos a candidaturas, 200 en blanco y 50 nulos, teniendo en cuenta sólo los votos a candidaturas un partido necesitaría 30 votos (el 3%) para conseguir un escaño, mientras que al tener en cuenta los votos en blanco requeriría 36 (el 3% de 1.200).
Por lo tanto, en teoría, esta forma de voto desfavorecería a los partidos pequeños porque la misma ley d'Hont les perjudica en las circunscripciones pequeñas. Sin embargo, Arias asegura que en la realidad ni beneficia ni perjudica porque no es común que los partidos se queden en el límite del tres por ciento de los votos.
Ahora bien, esta clase de voto tiene un significado claro: al igual que el voto nulo se considera "gamberro" y de enfado, el voto en blanco transmite la idea de que la persona está de acuerdo con el sistema electoral pero "no le satisface ninguna opción", según Arias.

Un partido que pide dejar el escaño vacío

'Escaños en blanco' es un partido que surge como respuesta a la demanda de unos ciudadanos democráticamente activos que, no sintiéndose representados por ninguno de los actuales partidos políticos, se ven abocados al voto en blanco, a la abstención, o al voto nulo; opciones que si bien son contabilizadas de forma simbólica, en la prácticano influyen en el reparto de escaños y conducen a una parte del electorado a la expulsión del juego democrático
"Por este motivo, nos introducimos en el sistema constituyéndonos como una candidatura más que se presenta a las elecciones y lo hacemos con un solo punto en el programa:  dejar vacíos los escaños que consigamos renunciando a cualquier tipo de sueldo o subvención", señalan en su página.
De esta forma, a través  del partido Escaños en Blanco, esos votos disconformes se contabilizarán en los arcos parlamentarios como reflejo fiel de la voluntad de todos los ciudadanos.

Si salen elegidos, no tomarán posesión del cargo

En caso de que los candidatos de este partido resultaran elegidos, Escaños en blanco se compromete a no adquirir la condición plena de diputado o concejal. Con esto, lo que pretenden es que al no ejercer como tales, no tendrán derecho a ningún tipo de remuneración económica en forma de sueldo, dietas o complementos.
Otra de sus premisas reflejada en su programa electoral es que ni solicitarán ni aceptarán subvenciones públicas (en particular las adjudicables por escaños, votos y envío de propaganda electoral).
"Estamos cansados de tener que convivir con la sensación de que nos toman el pelo. Con la intención de ofrecer una respuesta frente a esta situación, un grupo de ciudadanos hemos decidido concurrir a las elecciones con la intención de dejar vacío cualquier escaño que podamos llegar a obtener, renunciando a toda clase de remuneración personal derivada de este hecho", explican.
El partido reconoce que su objetivo final de este proceso "habría de conducir a una necesaria modificación de la ley electoral, en el sentido de reconocer el derecho de los electores a hacer uso de un tipo de voto exclusivo, pensado para todos aquellos ciudadanos demócratas que, descontentos con la labor de sus representantes, no encontrasen en ninguna lista electoral una alternativa que los satisfaciera". 
Text-to-speech function is limited to 100 characters