martes, 4 de febreiro de 2014

As ameazas da sanidade pública


Pablo Vaamonde



A dereita gobernante está a impoñer medidas radicais  na sanidade pública –desde o goberno central e as autonomías-, que teñen un severo impacto nos servizos e representan unha hipoteca grave para o futuro. Aínda que recoñecen o elevado nivel de calidade do noso Sistema Nacional de Saúde (SNS), nos seus laboratorios de ideas inventaron un argumentario simple e falaz que repiten como unha salmodia: o sistema actual é insustentable e cómpre “modernizar” a xestión para mellorar a eficiencia. Pretenden, con estes argumentos, xustificar a introdución de cambios profundos (externalizacións/privatizacións) que serían necesarios para garantir a continuidade do SNS. Mais non é así: o que presentan como oportunidades de mellora son, en realidade, ameazas severas para o sistema que está sendo parasitado e destruído desde dentro.



Con esas xustificacións mendaces, e no escenario da prolongada crise económica que utilizan como escusa, comezaron a impoñer o seu ideario e a favorecer certos negocios a costa dos orzamentos públicos. Fixeron severos recortes orzamentarios (152 euros menos por habitante e ano no conxunto das autonomías, de 2010 a 2013) e reduciron drasticamente o persoal (taxa de reposición do 10%, 25.500 traballadores menos de xaneiro de 2012 a xullo de 2013 no SNS). Mentres tanto entregaron a mans privadas parcelas cada vez máis grandes dos centros públicos  e, ante o imparable aumento das listas de espera, realizan derivacións masivas aos hospitais privados que experimentaron un notable incremento do seu negocio. En Galicia, o PP aprobou en solitario, en decembro de 2013, unha “Lei de Garantías de Prestacións Sanitarias” que establece uns tempos de espera imposibles de cumprir. Pero da igual, porque a finalidade non é preservar os dereitos dos cidadáns: o obxectivo real é garantir o negocio dos centros privados que reciben cada vez máis derivacións, agora avaladas por lei.
En Galicia, o PP aprobou en solitario, en decembro de 2013, unha “Lei de Garantías de Prestacións Sanitarias” que establece uns tempos de espera imposibles de cumprir
A sanidade pública vive momentos críticos. A súa continuidade está seriamente ameazada, agora sí, polas actuacións políticas dos actuais gobernantes. Algunhas das decisións impostas desde o poder van ser moi difíciles de reverter cando se provoque un cambio político. Mais cómpre actuar con determinación e sen demora porque a actividade dos “térmites” continúa, provocando a erosión do sistema desde dentro. Basean as súas decisións en principios ideolóxicos que perseguen a restauración dunha sanidade dual (beneficencia para os pobres e aseguramento privado para os ricos).
Para conseguir este obxectivo utilizan diversos camiños, desde a promoción de hospitais co modelo PFI ata as numerosas privatizacións e externalizacións ou a proposta das Áreas de Xestión Clínica
Con esa orientación o goberno central impuxo o Real Decreto Ley 16/2012, que nos devolve a un tempo anterior á Ley General de Sanidad (1982), que garantía o dereito universal á asistencia sanitaria. Tamén hai un impulso poderoso para a creación de espazos de negocio a expensas do diñeiro público adicado á sanidade (30-40% dos orzamentos autonómicos). Para conseguir este obxectivo utilizan diversos camiños, desde a promoción de hospitais co modelo PFI (financiamento público-privado) ata as numerosas privatizacións e externalizacións que parasitan os orzamentos sanitarios, ou a proposta das Áreas de Xestión Clínica (AXC), un mecanismo deseñado para a privatización do núcleo duro da sanidade: a “bata branca”. Nunha próxima entrega falaremos destas manobras máis polo miúdo.
As ameazas da sanidade pública (II):

luns, 3 de febreiro de 2014

Hambre, la guerra silenciada

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), uno de cada cuatro niños menores de cinco años en el mundo padece retraso del crecimiento. El hambre y la malnutrición, pues, matan progresivamente a más personas cada año que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas; generan más muertes que cualquiera de las guerras actuales. O quizás estamos ante otro tipo de guerra, esta vez silenciosa. Los datos mundiales siguen siendo dramáticos: 870 millones de personas pasan hambre.
Carlos Ayala Ramírez

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), uno de cada cuatro niños menores de cinco años en el mundo padece retraso del crecimiento. Esto significa que 165 millones de niños están tan malnutridos que nunca alcanzarán todo su potencial físico y cognitivo. Aproximadamente, 2 mil millones de personas en el mundo carecen de las vitaminas y minerales esenciales para gozar de buena salud. Unas 1,400 millones de personas tienen sobrepeso; de estas, alrededor de un tercio son obesas y corren el riesgo de sufrir cardiopatías, diabetes y otros problemas de salud. Las mujeres malnutridas tienen más probabilidades de dar a luz a niños con bajo peso, que inician su vida con un riesgo mayor de padecer deficiencias físicas y/o cognitivas. De acuerdo a la FAO, la malnutrición de las madres es una de las principales vías de transmisión de la pobreza de generación en generación.

El hambre y la malnutrición, pues, matan progresivamente a más personas cada año que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas. Los datos mundiales siguen siendo dramáticos: 870 millones de personas pasan hambre; las mujeres, que constituyen un poco más de la mitad de la población mundial, representan más del 60% de las personas con hambre; la desnutrición aguda mata cada día a 10 mil niños. Este último dato, por sí mismo, es escandaloso y sería suficiente argumento para transformar de raíz el actual sistema alimentario, cuya inequidad genera más muertes que cualquiera de las guerras actuales. O quizás estamos ante otro tipo de guerra, esta vez silenciosa.

En el caso de El Salvador, de sus 262 municipios, 188 están en el grupo de población con desnutrición media; 28, con alta; y siete, con desnutrición muy alta. El resto aparece en el grupo de baja y muy baja.

Si nos atenemos a estos datos, no podemos hablar de hambruna en el país, pero eso no implica desconocer la realidad de miles de familias que siguen sufriendo la angustia y la incertidumbre de la inseguridad alimentaria.
Eduardo Galeano, en su libro Los hijos de los días, habla de las guerras calladas. Denuncia que la pobreza, con todas sus secuelas, no estalla como las bombas ni suena como los tiros, pero igual produce muerte. Y con agudeza crítica señala que “de los pobres, sabemos todo: en qué no trabajan, qué no comen, cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen, qué no piensan, qué no votan, en qué no creen. Solo nos falta saber por qué los pobres son pobres. ¿Será porque su desnudez nos viste y su hambre nos da de comer?”.


El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación con el propósito de dar a conocer y destacar los problemas relacionados con el hambre. Este año, el lema central es “Sistemas alimentarios sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición”. Tres son los mensajes centrales enviados al mundo y a los tomadores de decisiones políticas y económicas. Primero, una buena nutrición depende de las dietas saludables; segundo, estas dietas exigen sistemas alimentarios que posibiliten el acceso a alimentos variados y nutritivos; tercero, los sistemas alimentarios saludables solo son posibles con políticas e incentivos concretos y coherentes. Para la FAO, las políticas gubernamentales deben enfrentar directamente las causas de malnutrición, entre las que figuran la insuficiente disponibilidad de alimentos saludables, variados y nutritivos, y el limitado acceso a ellos; la falta de acceso a agua salubre, saneamiento y atención sanitaria; y las formas inapropiadas de alimentación infantil y de dietas de los adultos.

Así, este año se pone énfasis en la malnutrición, más que en el hambre, lo cual supone que se tiene algo qué comer, aunque no sea lo más nutritivo. Supone, además, que el aumento de la producción de alimentos no garantiza por sí sola una nutrición adecuada. Ahora bien, sin menospreciar el valor de este enfoque, hay que tener presente, si se quiere una solución estructural, que el mayor obstáculo para la superación del hambre y la malnutrición en el mundo es la falta de avances en la consecución de un desarrollo equitativo y de medios de vida más sostenibles no solo para los grupos más vulnerables, sino para el conjunto de la sociedad. Y eso pasa, necesariamente, por reducir las enormes disparidades en el mundo y en cada país.

En América Latina, por ejemplo, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado. El 20% de la población más rica tiene en promedio un ingreso per cápita casi 20 veces superior al ingreso del 20% más pobre. El hecho de que 47 millones de personas sufran hambre en la región se explica en buena medida por esta concentración de la riqueza tan desigual como injusta. Por otra parte, se afirma que para salvar a los que padecen hambre en el mundo se requieren unos 30 mil millones de dólares anuales.

Una cifra pequeña si la comparamos con los gastos militares de Estados Unidos en 2012: 682 mil millones de dólares. Está claro que en el mundo es más importante la seguridad militar que la seguridad alimentaria, los gastos para la guerra que los gastos para la vida. Otra cifra escandalosa la representan las 1,300 millones de toneladas de alimentos que cada año se tiran a la basura en lugar de orientarlas a la reducción del hambre y la malnutrición.

Estos datos sobre hambre, malnutrición, gastos militares, concentración de riqueza y desperdicio de alimentos remiten a muerte, directa o indirectamente. Y en este contexto, resultan proféticas y esperanzadoras las palabras de Jesús de Nazaret: “Dichosos ustedes los que tienen hambre ahora, porque serán saciados… Pero ¡ay! de ustedes los que ahora están saciados, porque van a pasar hambre”. Hay aquí un primer paso para cargar con la realidad de los que pasan hambre y malnutrición: se ha escuchado su clamor y se les ha sacado de su inexistencia haciendo central su situación; condiciones necesarias para decidirse a trabajar por la justicia y poner fin a las guerras silenciosas del presente. Ecoportal.net

Carlos Ayala Ramírez, director de Radio YSUCA
Agencia Latinoamericana de Información

Sanidad financia un 28% menos de programas de prevención del sida

David Noriega

Para 2013 destina 1,1 millones de euros, un 10% más que en 2012 pero un 71,5% menos que en 2011

"Reciben subvenciones programas que antes se cubrían de otra forma", denuncian los solicitantes, que señalan la desaparición por falta de fondos de varias iniciativas

La inversión total del Ministerio apenas supera la de la Generalitat de Catalunya



Cesida denuncia los recortes en Sida y pide luchar contra la discriminación
Lazo rojo formado por poisenttias durante un acto conmemorativo organizado por CESIDA.
Parece que sube, pero es sólo un espejismo entre recortes. Las subvenciones que Sanidad destinará a programas de prevención y control del VIH y el sida para el año 2013 se publicaron el pasado miércoles. Son 1.100.000 euros. Una cifra que, a pesar de representar un aumento del 10% respecto a 2012, queda muy lejos aún de los casi 3,9 millones de euros invertidos en 2011, justo antes de que los populares llegasen a La Moncloa y Ana Mato se hiciese con la cartera de la entonces ministra Leire Pajín.
Las subvenciones se destinan a programas –77 en 2010 y 2011, 43 en 2012, y 31 en 2013– que desarrollan diferentes entidades. Entre los que más reciben están Médicos del Mundo, con tres subvenciones para tres proyectos que suman 205.000 euros; la Coordinadora Estatal de VIH/Sida (CESIDA), con 150.000 para 5 proyectos; la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB), con 114.000 para 4; y Cruz Roja, con 98.500 euros para dos proyectos.
Pese a los 100.000 euros más de este último ejercicio, las entidades advierten que el ministerio de Mato está, en realidad, ahorrando en prevención. "En este contexto de recortes, están concurriendo a las subvenciones nuevos programas que antes se cubrían de otra forma", avisa Alberto Martín-Pérez, técnico de salud de la FELGTB. Es decir, más entidades optan ahora a menos subvenciones que en 2011 cuando, con casi 4 millones de euros, las ayudas ya eran "muy justitas".
Por ejemplo, la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida tenía firmado un convenio con el Ministerio del Interior para llevar a cabo acciones de prevención entre la población reclusa. Según explica Garrido, la estructura de esa secretaría cambió, por lo que ahora las entidades que realizaban ese trabajo "se presentan a esta convocatoria", matiza Marín-Pérez.
Algo similar ocurre con el Consejo de la Juventud de España. El Gobierno ha optado por suprimir este órgano de representación juvenil, pero los obstáculos que ha ido interponiendo en su camino no son nuevos. Como indican desde el propio Consejo, en 2010 se firmó un convenio bianual para la prevención del VIH entre los jóvenes. Ese año recibieron 84.000 euros y en 2011 otros 175.600 euros. En 2012 y 2013, nada. Con esta situación, "no se realizó ninguna campaña de difusión".
Desde las ONG denuncian también la reducción del presupuesto que desde el Estado se destinaba a las comunidades autónomas. "Decían que son las comunidades quienes tienen que asumir el coste", apunta Jorge Garrido, director de Apoyo Positivo. Sin embargo, el resultado fue que las ayudas autonómicas se vieron mermadas y muchas de las entidades que antes concurrían a esas subvenciones optaron por acudir a las estatales.

Cataluña invierte casi lo mismo que el Estado

No obstante, el monto de las subvenciones varía entre comunidades. Andalucía y País Vasco destinarán para 2013 cerca de 300.000 euros, mientras que Catalunya reparte ayudas por valor de 1.047.247 euros. Casi el total de lo que invierte Sanidad.
Las consecuencias de estas políticas se dejan notar, sobre todo, entre las ONG más pequeñas que se encargan de ámbitos concretos. Es el caso de Apoyo Positivo. Como explica Garrido, esta entidad cuenta con el "único proyecto para luchar contra la discriminación en el entorno laboral de personas con VIH y sida".
En 2011 recibieron 25.000 euros, gracias a los cuales pudieron elaborar guías y organizar talleres y cursos con sindicatos y organizaciones empresariales para la formación de enlaces que trabajasen en las empresas contra este tipo de discriminación. En 2012 Sanidad no les concedió la subvención y en 2013, a pesar de concurrir con otra organización, tampoco, lamenta Garrido.

Cancelar proyectos

Y la situación se agrava para estas entidades si se tiene en cuenta que la concesión de estas ayudas se da a conocer cuando la mayor parte del proyecto ya está en marcha. Las de 2010 se conocieron en diciembre de ese año; las de 2011, en septiembre; y las de 2012 y 2013, en enero del siguiente. "Es un problema, porque estás jugando con dinero a posteriori", indica el director de Apoyo Positivo, que en 2012 se vio obligado a "limitar las actividades y tirar de fondos propios" al no contar con ayuda estatal.
Todo ello ha obligado a algunas organizaciones a cancelar sus proyectos. "Mucho trabajo de base se ha perdido", confiesa Garrido, cuya ONG ha tenido que poner fin a sus talleres de formación.

La nueva Ley de Parques Nacionales abre la puerta a las empresas privadas

EL PP QUIERE QUE SE CONSTRUYA Y FOMENTAR LOS NEGOCIOS EN ESPACIOS PROTEGIDOS
La nueva Ley de Parques Nacionales abre la puerta a las empresas privadas
Grupos ecologistas denuncian que la norma es innecesaria, desprotege el entorno y favorece el negocio privado.

María José Esteso Poves


PICOS DE EUROPA. La nueva ley permitirá la construcción con fines turísticos en los parques nacionales. / DAVID FERNÁNDEZ
El pasado 24 de enero el Gobierno aprobó en Consejo de Ministros el anteproyecto de Ley de Parques Nacio­nales que modifica la normativa existente e introduce importantes cambios. La futura ley contempla la posibilidad de construir en los parques nacionales y permite el uso de actividades comerciales, antes prohibidas en estos espacios, si es con fines “turísticos o recreativos” y si contribuyen al desarrollo.
Entre los cambios concretos, se permite la navegación en el parque nacional de Monfragüe, Cáceres, y el vuelo sin motor en el recién creado parque de Guadarrama (Madrid)En el Estado español existen 15 parques nacionales hasta ahora dependientes de las comunidades autónomas. Con la nueva Ley de Parques Nacionalespasan a ser regulados conjuntamente entre las administraciones autonómicas y el Estado
Entre los cambios que se introducen, dos afectan a parques naturales concretos. Se permite la navegación en el parque nacional de Monfragüe, Cáceres, y el vuelo sin motor en el recién creado parque de Guadarrama, entre las comunidades de Castilla y León y Madrid.
 
El patronato del parque de Mon­fragüe aprobó en junio pasado un proyecto de ocio que contempla la navegación en varios tramos del río Tajo, que ahora autoriza la ley. Por otro lado, aunque los vuelos sin motor son una actividad prohibida en los parques nacionales, en el caso del parque de Guadarrama se especifica que podrán volar a una altura de 500 metros. Esto favorece a empresas privadas que se dedican a este tipo de ocio y que están muy arraigadas en las provincias de Segovia y Madrid, y deja la puerta abierta para la aprobación en otros parques. Mientras, en los vuelos comerciales está prohibido volar por debajo de los 3.500 metros de altura, excepto en Guadarrama, donde se permite que sea a 3.000 metros, por la proximidad con el aeropuerto de Barajas.

Urbanizar los parques

Otra modificación del PP a la Ley General de Medio Ambiente y Recur­sos Naturales, aprobada en 2007 por la exministra del PSOE Cristina Narbona, es abrir la puerta a la urbanización de los parques nacionales con infraestructuras ligadas a la actividad turística. Para ello, se incorpora a “los titulares de derechos” (propietarios de terrenos, gestores de cotos de caza y otros) que se encuentren ubicados dentro del territorio de los parques nacionales, y se les da la posibilidad de realizar actividades económicas o comerciales “relacionadas con el uso público o el turismo rural”.
 
Aunque la ley se expuso tras el Consejo de Ministros con el argumento de que los cambios pretenden “garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de este legado natural”, gobiernos autonómicos y grupos ecologistas ven el anteproyecto como una “barbaridad” y una “norma innecesaria”. Ecologistas en Acción, Green­peace, SEO/BirdLife y WWF se oponen a esta normativa y temen que, como sucedió con la Ley de Costas, en la tramitación se introduzcan más modificaciones.
 
Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción, asegura que la nueva ley pretende “favorecer la actividad privada” y hacer de los parques nacionales un negocio. El representante de Ecologistas añade que las organizaciones ambientales han hecho aportaciones al borrador que no han sido aceptadas. Sin embargo, las presiones del sector cinegético se han plasmado en el texto. Aunque ahora no está permitido cazar, es probable que se permita bajo la premisa del “control de especies”. “La norma no dice quién debe llevar a cabo ese control y desde Ecologistas propusimos que fuese personal cualificado del parque, pero eso no se recoge”, aclara Oberhuber. Además, llama la atención sobre el rechazo de las comunidades autónomas, que amenazan con denuncias ante el Tribunal Constitucional, “lo que hará que, en cuatro años, la ley sea gestionada por el tribunal, que es el que menos sabe de parques nacionales”.

Ver tamén:
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/24/actualidad/1390578650_653318.html 

15 PARQUES NACIONALES EN PELIGRO
En el Estado español existen 15 parques nacionales que ocupan una superficie de algo más de 381.000 hectáreas, con una gran riqueza de flora y fauna. Los parques nacionales son: Aigüestortes, Cabañeros, Cabrera, Daimiel, Doñana, Guadarrama, Garajonay, Taburiente, Teide, Timanfaya, Picos de Europa, Islas Atlánticas, Monfragüe, Sierra Nevada y Ordesa. El último en incorporarse a este listado ha sido el parque nacional de Guadarrama creado en junio pasado.
Desde Ecologistas en Acción se apunta que el sector de la caza ha ejercido mucha presión y en la nueva ley no se prohíben las cacerías dentro de fincas privadas situadas en parques nacionales, aunque la caza está prohibida en estos espacios naturales. Además, denuncian que la nueva ley de parques es “innecesaria” ya que la ley de 2007 aún se está desarrollando y, de hecho, “más del 80% del proyecto de ley de parques es casi idéntico a la actual norma”, afirman.

'Génesis', la vida salvaje y tribal según Sebastião Salgado

Joanna Eede

Joanna Eede



génesis
Cuando el invierno es especialmente crudo, los nenets y sus renos pueden pasar varios días en el mismo lugar. Al norte del río Ob. Círculo Polar Ártico. Península de Yamal. Siberia. Rusia. 2011. © Sebastião Salgado

Península de Yamal, Siberia: una mujer nénets se arrodilla y golpea el hielo del Ártico con un hacha. Un perro de trineo espera junto a ella; más allá, la nieve azotada por el viento se extiende hasta un horizonte que no se distingue del plomizo cielo.
Los nénets son pastores de renos nómadas; la mujer fue fotografiada durante su migración desde los alerces de la taiga, al sur, a las extensiones norteñas que bordean el mar de Kara.
La imagen está extraída de Génesis, la nueva exposición del fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, que llega ahora a Madrid de la mano de CaixaForumGénesis es la culminación de ocho años de trabajo, durante los cuales Salgado fotografió, como refleja el texto que acompaña a la exposición, "los entornos prístinos que nos quedan, sus animales y sus gentes" en 32 países.
Las bellas imágenes de vida salvaje de Salgado muestran a los pingüinos Chinstrap deslizándose por icebergs, y el planear de los albatros con sus amplias alas desplegadas sobre su colonia en las islas Malvinas; retratan la mirada pilla de un mono gelada, el agua que hace saltar la cola de una ballena en South Right como una cortina de cuentas plateadas y un solitario babuino atravesando las dunas de Namibia.
La exposición también incluye imponentes fotografías de paisajes, casi bíblicos en su grandeza: los bancos de niebla que se forman sobre un río de Zambia, las escarpadas cadenas montañosas que se elevan desde las extensiones heladas de la Patagonia, la blanca majestad de un iceberg a la deriva en el mar de Weddell. Algunas imágenes están sacadas a vista de pájaro: una manada de cebras levantando polvo en una estampida en una pradera; otras desde el suelo: los ojos de cien caimanes encendidos cual luciérnagas en la negra noche brasileña. Una emocionante instantánea está sacada desde un jeep en Zambia mientras acelera para poner a Salgado a salvo de la carga de un elefante macho.

Pero como consultora editorial de Survival International y autora de Somos uno: un homenaje a los pueblos indígenas (libro para el que Salgado donó amablemente una de sus imágenes de bosquimanos), me interesaron especialmente las fotografías de pueblos indígenas y tribales. Génesis incluye imágenes de un cazador bosquimano frotando unos palos para encender un fuego, de indígenas dinkas pastoreando a su ganado de largos cuernos y de mujeres mursis del bajo río Omo en Etiopía.
La extrema familiaridad de los pueblos indígenas con sus entornos naturales queda muy clara en las imágenes tribales de Salgado. Esta intimidad es evidente en el retrato de un grupo de hombres wauras pescando en un río envuelto en niebla en el Alto Xingú de Brasil, en un hombre mentawai que escala un árbol con un fondo de palmeras gigantes y lianas colgantes, y en las mujeres yalis de Papúa Occidental que transportan bolsas hechas con fibras de orquídeas.
Estos diversos entornos no solo han sido el sustento físico de los pueblos indígenas durante siglos, sino que han contribuido a dar forma a sus ideas, lenguas e identidades colectivas. No debería sorprendernos que el 80% de las áreas de mayor biodiversidad del mundo sean territorios de comunidades tribales que han encontrado ingeniosas formas de satisfacer sus necesidades a la vez que mantienen el equilibrio ecológico con su medio ambiente.
En el discurso que inauguró la exposición, el expresidente brasileño Lula da Silva dijo de Salgado: "Aquellos que sigan su trabajo verán fotografías que cuentan una historia". Sus historias, sin duda, inspiran asombro, hacen volar la imaginación y nos recuerdan que vivimos en un mundo increíblemente bello. La evocación de fuertes emociones a través del poder del arte es un valioso proceso, especialmente si sirve como catalizador del cambio en la conciencia colectiva, y no menos cuando estas respuestas acaban por alumbrar políticas para proteger a pueblos, especies y lugares vulnerables.
Pero también existen antecedentes devastadores para las tribus que aparecen en las imágenes de Salgado. En sus fotografías podemos ver lo que nos arriesgamos a perder si no cuidamos la diversidad humana, si se extinguen especies y si continuamos degradando el mundo natural. Como Salgado dijo en una entrevista: "hoy vivimos en un planeta que puede morir. Nuestra existencia misma está en peligro". Pero lo que no podemos saber por las fotografías es lo que los pueblos indígenas y tribales ya han perdido: sus familias, sus hogares, su salud y su felicidad. O que la existencia de muchas tribus lleva mucho tiempo en peligro. Por ejemplo, solo quedan cinco supervivientes del pueblo akuntsu de Brasil, después de que el resto fuera masacrado por los pistoleros a sueldo de los ganaderos. Es trágico, pero algunas ya han desparecido por completo: durante el siglo XX se extinguió una media de una tribu brasileña cada año.
No podemos ver en la imagen de las mujeres mursis con platos de arcilla en los labios que su futuro, y el de muchos otros pueblos indígenas que viven a lo largo del valle del bajo Omo en Etiopía, está ahora amenazado. Las tribus de esta región de importancia histórica han dependido del río para su subsistencia desde hace miles de años, pero la construcción de una gigantesca presa hidroeléctrica bloqueará la parte suroeste del río, acabará con el ciclo natural de crecidas y pondrá en riesgo los métodos de cultivo utilizados por las tribus, basados en la retirada de las aguas. "Ya no se canta ni se baila junto al río Omo", dijo a Survival una mujer mursi.
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Habitualmente, las mujeres de la aldea Zo'é de To-wari Ypy utilizan la fruta roja de la bija (Bixa orellana) para colorear sus cuerpos. Pará, Brasil. Marzo y abril de 2009. © Sebastião Salgado

Como los zo'és y los mursis, los bosquimanos del sur de África no son solo vulnerables, sino también los pueblos más castigados en la historia de la región. Fueron cazadores-recolectores durante milenios, pero cuando se descubrieron diamantes en sus tierras ancestrales de la Reserva de Caza del Kalahari Central (CKGR por sus siglas en inglés), en Botsuana, muchos fueron expulsados de sus hogares a la fuerza. Los obligaron a instalarse en campos de reasentamiento fuera de la reserva, donde abundan la prostitución, la depresión, el alcoholismo y el VIH-SIDA, todos ellos problemas sociales con los que nunca antes se habían encontrado. "Yo no quiero esta vida", dijo un bosquimano gana a una investigadora de Survival. "Primero nos convierten en pobres quitándonos nuestro modo de vida, y luego dicen que no somos nada porque somos pobres".
Por todo ello, es importante que al apreciar las extraordinarias historias visuales que nos cuenta Salgado de forma imponente, también tengamos acceso a los hechos sobre las situaciones de estos pueblos: que las tierras tribales son taladas, minadas, arrasadas y calcinadas por gobiernos y empresas solo interesadas en los minerales que descansan bajo el suelo, en los árboles que se erigen sobre ellos y en el oro que se esconde en sus ríos; que los pueblos originarios de estas tierras son frecuentemente expulsados de ellas y raramente consultados sobre su uso; que aproximadamente 100.000 papúes han muerto a manos de las autoridades indonesias desde los años 60; que la desintegración social, las enfermedades crónicas, los suicidios y una esperanza de vida reducida son solo algunas de las consecuencias de tratar de asimilar forzosamente a los pueblos indígenas en las culturas dominantes.
La desaparición de los pueblos indígenas y tribales del mundo no es inevitable. No son sociedades condenadas, destinadas a extinguirse naturalmente. Hay soluciones y están en el reconocimiento de dos derechos básicos: a la autodeterminación y a la tierra. Survival International ha trabajado para defender estos derechos durante más de cuarenta años, con muchos éxitos.
Pero solo si somos conscientes de toda la verdad de las vidas tribales, solo si conocemos la lúgubre realidad además de ver la belleza de sus modos de vida en impresionantes imágenes, se completan sus historias.

La muestra fotográfica de brasileño Sebastião Salgado Génesis puede verse por primera vez en España gracias a la Obra Social La Caixa en Madrid desde el pasado 17 de enero hasta el próximo 4 de mayo en horario de 10 a 20 horas.

sábado, 1 de febreiro de 2014

Londres, 1980: el vuelo clandestino de Teresa

Me martirizaba, me sentía culpable, mala hija, mala mujer

Teresa no se llama Teresa. No se atreve a revelar su identidad. Tiene miedo, aunque menos del que tenía hace 34 años, cuando fue a Londres a interrumpir un embarazo no decidido. Toda su vida eran veinte indefensos años, una carrera de Magisterio sin terminar, una familia conservadora, sueños por salir del entorno provinciano donde había crecido y una hermana mayor que le proporcionó la ayuda necesaria para acudir a una clínica londinense a abortar en 1980.

Londres para Teresa no es Londres. Es el lugar que le recuerda la “violencia política” ejercida contra las mujeres durante un tiempo al que el ministro Gallardón está dispuesto a regresar. “¿Cómo se atreverán?”, se pregunta indignada. Aún tiene la esperanza de que el anteproyecto de ley sea una “mala pesadilla”. Que el Tren de la Libertad que llegará este sábado a Madrid engulla para siempre su vuelo clandestino.

Teresa se enteró de que estaba embarazada un veintiocho de diciembre -“Pensé que era una inocentada”- cuando su novio, que fue a recoger la prueba de orina a la farmacia, le comunicó la noticia. “Se me cayó el mundo encima”, confiesa. Por pensar, pensó que si su madre se enteraba sufriría un proceso depresivo agudo que se uniría a otro “gran disgusto”: una hermana de Teresa, la que le prestó a fondo perdido el dinero necesario para ir a Londres, era una conocida militante del Partido Comunista en una familia donde tener una hija comunista era una bofetada a los valores heredados.


La madre de Teresa no se enteró del viaje a Londres de su hija, mucho menos su padre. Ni los tres hermanos restantes. Ni los dos hijos que tuvo años después del primer embarazo no decidido y que rondan los veinte años. El viaje a Londres de Teresa es un secreto solamente compartido con su hermana y Alicia, una amiga feminista de su hermana que estaba en contacto con los grupos de planificación familiar y que le facilitó toda la información necesaria para acudir a Londres.

La madre de Teresa murió sin saber que su hija se subió a un vuelo chárter con 20 años para, cabizbaja, sola, llena de miedo, en silencio y sin saber nada de inglés, poner fin a un embarazo de dos meses de gestación que escondía vestida en un mono que le hizo los días y las noches interminables.

Su hermana, que le prestó el dinero, era una conocida militante del Partido Comunista en una familia donde tener una hija comunista era una bofetada a los valores heredados
El vuelo chárter iba repleto de jóvenes, alguna madre de familia y pocos hombres acompañando a sus parejas. Teresa recuerda que, entre las chicas que iban solas, “se creaba mucha complicidad”. Aunque ninguna complicidad es suficiente para templar los nervios y el miedo de llegar a una gran urbe, montarse en un autobús en dirección a un hotel y,  a la mañana siguiente, del hotel a la clínica abortiva.

Durante las veinticuatro horas que Teresa permaneció en la clínica estuvo “más sola que la una”. La soledad le hacía muchas preguntas y reproches. “Me martirizaba, me sentía culpable, mala hija, mala mujer”, rememora. “Para mí, la experiencia fue muy dura pero no me arrepiento”, afirma rotunda esta mujer andaluza que tenía muy claro que “no quería tener un hijo hasta que no tuviera trabajo y terminara de estudiar”.

DE IDA Y VUELTA
De haber seguido adelante con el embarazo, Teresa cree que se tendría que haber quedado a vivir “en un ambiente conservador que no deseaba” para ella. En el viaje de vuelta, el avión regresó con las mismas pasajeras que hicieron el viaje de ida. Ahora, tocaba ser discreta para no dar demasiada información. El anonimato era vital para sobrevivir en un ambiente moral hipócrita y cruel que toleraba que los hombres tuvieran relaciones sexuales antes del matrimonio porque “el problema lo tiene la mujer, no el hombre”.

Teresa se bajó del avión. Sin su mono “ancho y holgado” que tantísima seguridad le aportó para esconder lo que solamente ella sentía. Años después, Teresa volvió a Londres a pasar unos días. Y no disfrutó, mentalmente volvió a recorrer los pasillos inhóspitos de la clínica donde abortó y a dar vueltas por las esquinas de la minúscula habitación del hostal donde pasó las noches de antes y después de la interrupción del embarazo.

El anonimato era vital para sobrevivir en un ambiente moral hipócrita y cruel que toleraba que solo los hombres tuvieran relaciones sexuales antes del matrimonio
Ahora siente rabia, “mucha rabia”, y más todavía cuando mira a su hija y piensa que le podría ocurrir lo mismo que a ella 34 años después. “¿De qué sirve la experiencia si mi hija tendrá que volver a andar el mismo camino que su madre?”, espeta. “Nos quieren poner el burka”.

Teresa no se llama Teresa pero sí vive y trabaja en Granada. “¿Por qué lugar de la ciudad has meditado alguna vez la experiencia de ir a abortar a Londres?”, le pregunta la fotógrafa, para decidir en qué lugar hacer las fotografías para ilustrar su viaje clandestino a Londres. “Por el Paseo de los Tristes”, señala esta mujer que espera que “se vayan” los que quieren volver a privatizar el cuerpo de las mujeres. Tristeza es lo que siente Teresa por no poder decir que no se llama Teresa casi cuarenta años después de la muerte del dictador.


 Nunha comida de amigas naceu a maior protesta contra a reforma

Daniel Raventós: "Una renta básica para la ciudadanía acabaría con la pobreza y nos sacaría de la crisis"


JORGE OTERO entrevista a DANIEL RAVENTÓS en Publico.es


Este profesor de Economía de la Universidad de Barcelona, y uno de los mayores expertos en renta básica que hay en España, es uno de los organizadores del XIII Simposio de la renta básica que se celebra en Donosti, donde economistas y sociólogos reflexionan sobre la necesidad de asignar a cada ciudadano, por el mero hecho de serlo, una cantidad de dinero al mes.
Daniel Raventós (Barcelona, 1858), profesor de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, es uno de los mayores expertos en renta básica que hay en España. Como presidente de la asociación Red Renta Básica hace años que defiende la idea de que cualquier ciudadano, sólo por serlo, tiene todo el derecho del mundo a percibir un sueldo —"una asignación monetaria incondicional", lo llama él— . De entrada la idea puede parecer descabellada, pero Raventós cree que que esta retribución es perfectamente posible. Lo cree y lo lleva defendiendo desde hace más de 13 años, tantos como los que se lleva celebrando el Simposio de la Renta Básica, un encuentro anual en el que economistas, sociólogos y politólogos reflexionan sobre la viabilidad de este concepto
Daniel Raventós EFE


Este año el XIII Simposio se celebra en San Sebastián. La asociación Red Renta Básica, organizadora del evento, presenta como principales novedades un estudio práctico para financiar una renta básica en Guipúzcoa y una versión actualizada de otro caso práctico que ya presentó sobre Catalunya. Ambos estudios demuestran que esa renta básica, a pesar de que como reconoce Raventós "no está muy extendida entre la ciudadanía", es una opción a tener muy en cuenta en el futuro como alternativa a las actuales políticas neoliberales que nos han conducido a la crisis.
¿Qué es la renta Básica?
La renta básica es una asignación monetaria incondicional. Eso quiere decir que a diferencia de los subsidios más o menos generalizados en el Estado de bienestar no hay que cumplir una condición previa como ser pobre o estar en el paro para percibirla: en un Estado con renta básica una persona no necesitaría ninguna condición más allá que la de ser ciudadano o residente acreditado, independientemente de que trabaje o no.
¿Emilio Botín, presidente del Banco Santander, también recibiría la renta básica? 
Desde el punto de vista contable no hay ningún tipo de duda. Pero Botín debería pagar mucho más de lo que paga ahora en impuestos para que la renta básica pudiera financiarse.
¿Cómo se podría financiar? ¿Es viable económicamente?
Lo es. En la asociación Red Renta Básica hemos elaborado estudios prácticos que así lo demuestran. De entrada, la gente tiende a pensar que si la cobra todo el mundo, el rico y el pobre, la renta básica no se podría pagar. La gente hace el cálculo, bien intencionado pero erróneo, de multiplicar la renta básica por el número de habitantes de un país. Pero no es así. Nosotros hicimos una simulación con datos fiscales de Catalunya y según nuestros cálculos, a través de una profunda reforma del IRPF y la supresión de todas las subvenciones y subsidios públicos cuyo montante fuera inferior, se podría financiar una renta básica en Catalunya para todos los adultos de 7.968 euros anuales y de 1.593 al año para los menores de 18 años.
¿Cómo calcularon esa cifra?
Desde la Asociación Red Renta Básica, accedimos a más de 200.000 declaraciones del IRPF del año 2010 en Catalunya, es decir en plena crisis. Utilizamos  un programa de microsimulación ynos basamos casi exclusivamente en una reforma del IRPF que implicara un aumento de la recaudación. También hemos cogido alguna idea del sindicato de los Técnicos de Haciena (Gestha). La reforma fiscal sería imprescindible para tener una renta básica.
¿Una renta básica universal no favorecería a los más ricos?
No, para nada. Una de las cosas que más nos interesaba del estudio en Catalunya era saber quién ganaba y quién perdía con la renta básica. Bueno, pues el 70% de la población, empezando por el más pobre y subiendo en la escala de renta, salía ganando, es decir ganaba más dinero. Un 10% de la población, la más rica, salía perdiendo, y entre un 15% y un 20% se quedaba igual. El que ganaría completamente es aquel que no tiene ingresos: pasaría de percibir cero a ingresar 7.968 euros al año. Pongamos ejemplos prácticos: una persona recibe una pensión de 500 euros al mes. La renta básica que hemos calculado para Catalunya serían 664 euros al mes. ¿Quiere decir esto que esa persona va a recibir los 500 euros de la pensión más los 664 euros de la renta básica? No, sólo va a recibir 150 euros más porque las cantidades no se acumulan: los 500 euros quedan completamente suprimidos al ser una cantidad inferior a la renta básica. Ahora es al contrario, en vez de 500 euros, una persona recibe 800 euros de pensión, una cantidad superior. ¿Qué ocurriría? Pues se quedaría igual.
Insisto, ¿es justo que la perciban también los ricos?
Le pongo otro ejemplo: yo soy profesor titular de la Universidad de Barcelona y percibo un salario público. Para percibir la renta básica debería pagar más impuestos a partir del primer euro que ganara. Tendrían que descontarme más en el IRPF de lo que me descuentan ahora, pero también percibiría la renta básica. El que gana 100.000 euros también tendría que pagar más en su IRPF y quizá ingresase menos al cabo del año incluso contando con la renta básica.
Hay muchas críticas contra la renta básica, la más extendida es que sólo serviría para mantener a vagos.
Hay gente que crítica el subsidio de desempleo porque dicen que desincentiva a la hora de buscar trabajo, pero esa crítica no sirve para una renta básica precisamente por su carácter de incondicionalidad. Imagínese un subsidio de desempleo indefinido que fuera incompatible con tener un trabajo. Seguramente el perceptor de dicho subsidio no estaría muy motivado a la hora de buscar trabajo: sería uno a cambio del otro. Pero con la renta básica no pasaría eso, porque una renta básica por definición es acumulable, con muchos de los matices que hemos dicho de más impuestos, pero es acumulable a otras rentas. Con una renta básica, por ejemplo, la gente tendría más libertad para buscar otro trabajo que fuera más acorde con su formación y sus gustos, ymuchos jóvenes no se verían obligados a aceptar condiciones de trabajo de miseria como ocurre ahora. Eso entronca con la idea que algunos defensores de la renta básica apoyamos desde hace tiempo: que no solamente se trata de una medida que podría acabar casi de un plumazo con la pobreza, si no que incrementaría la libertad de buena parte de la ciudadanía. 
Otra crítica muy recurrente es que la renta básica haría que muchas mujeres dejaran de trabajar.
En un principio hubo algunas feministas que alertaron de ese riesgo. Pero la renta básica es un instrumento de emancipación que otorga mayor autonomía a las mujeres: es capaz de garantizar la existencia material de muchas mujeres que ahora dependen de su marido o amante.  Incluso algunas feministas entran en la idea de que bueno, estar en el hogar de forma voluntaria y dejar un mercado laboral que en muchos casos maltrata a las mujeres tampoco es un paso atrás en la liberación de la mujer.
¿Qué efectos positivos tendría en la sociedad la implantación de la renta básica?
De entrada, reduciría muchísimo la desigualdad. Lo hemos cuantificado. Según nuestro estudio, Catalunya pasaría de tener uno de los mayores índices de desigualdad de Europa a ponerse al nivel de Noruega, el país más avanzado de Europa en esa materia. El índice de Gini, que mide la desigualdad, se reduciría en 4,5 puntos. Pero hay otro efecto muy importante, que ya he apuntado antes: si tú pones una renta básica igual al umbral de la pobreza, acabas con la pobreza.
¿Con la renta básica se saldría de la crisis?
Por supuesto. Habría que añadir la reforma fiscal que implicaría la renta básica y una lucha implacable contra el fraude fiscal. Habría que tener también un control efectivo de la banca y que una parte importante de la misma fuera pública, sin olvidar la coordinación y control de los paraísos fiscales. Pero bueno, esto parece la carta a los Reyes Magos (risas).
¿Cree que algún día se podrá implantar una renta básica en España?
La renta básica requiere un amplio consenso social. La primera condición es, por tanto, que sea conocida. Ahora no lo es. Es necesario el apoyo de gente suficientemente significativa desde un punto de vista social. Hay otro requisito: que la idea de la renta básica esté muy bien fundamentada y muy bien explicada. Una de las grandes dificultades que tiene la renta básica es que si no se profundiza un poquito es muy fácil de ridiculizar.
Suiza va a convocar un referéndum para establecer una renta básica de 2.000 euros al mes a todos sus ciudadanos.
Así es. Yo no sé si la iniciativa triunfará, pero lo que demuestra esta convocatoria es que la renta básica es perfectamente factible. No estamos hablando de un país raro, estamos hablando de Suiza, un país normal. No he querido decirlo antes porque despista a la gente, pero la renta básica existe desde hace 26 o 27 años en Alaska (Estados Unidos). Está financiada de una forma no pública, muy particular, en fin, pero en un país tan individualista como Estados Unidos sus consecuencias han sido tan positivas que nadie, ni la mismísima Sarah Palin cuando fue gobernadora de Alaska se atrevió a suprimirla. Luego hay experiencias parciales: en Ciudad de México, la ciudad más poblada del mundo, existe una pensión básica universal para todos los mayores de 68 años y los resultados después de 10 años han sido tan positivos que nadie, ni la derecha que estaba en contra en un principio, quiere suprimirla.
¿Por qué una medida tan progresista no está más presente en los medios?
Esto es como preguntar por qué no se hace otro tipo de política económica. Por las razones que he mencionado antes, la política económica que se practica desde hace muchos años, y especialmente con la crisis, benefica al grupo más rico de la población. La renta básica sería una medida que formaría parte de otra política que simplemente tuviera como prioridad beneficiar a la inmensa mayoría de la población y no estrictamente a los ricos. Aunque lo está más que hace siete u ocho años, la renta básica es un concepto que aún no está muy extendido entre los ciudadanos. Y no se trata de voluntad, simplemente se está en contra de esta política porque se está practicando otra que beneficia a los poderosos.
¿Qué novedades podemos esperar del simposio en San Sebastián?
Lo que de verdad es novedoso es el estudio de la renta básica para Guipúzcoa. La diputación foral nos pasó los datos y hemos podido hacer la simulación. También se va a discutir cosas relacionadas con el feminismo: cómo podría ayudar la renta básica a incrementar la libertad de la mujer. También los efectos de la crisis sobre la salud pública y el papel que tendría una renta básica en esta situación. Presentaremos también una versión actualizada del informe de Catalunya y un estudio sobre la reducción de jornada laboral.